El verano es la época del año que más planes se hacen al aire libre. Debido al calor lo que más suele apetecer es ir a la playa con familia o amigos. Pasar un día en la playa implica llevar bebida y comida, y la tortilla de patatas es uno de los alimentos mas clásicos. Pero, según explican los expertos, llevar la tortilla no es una buena idea.
Subrayan que «Hay que asegurarse de que el huevo de la tortilla esté completamente cuajado. Al ser un alimento muy proteico tiene una gran carga microbiana, lo que provoca que se pueda contaminar con mucha facilidad».
La playa no es el mejor escenario para la tortilla de patatas
Cuando la tortilla de patatas está poco cuajada, presenta un mayor riesgo de salmonela sino se mantiene en frío. La infección por salmonela es una enfermedad bacteriana cuyos síntomas más destacados son diarrea, fiebre y calambre abdominal.
Lo idóneo es prepararla la noche de antes para que primero alcance la temperatura ambiente y posteriormente podamos meter la tortilla de patatas al frigorífico durante toda la noche para que se enfríe bien. La mañana siguiente tendremos que meterla en una nevera portátil si nos la queremos llevar a la playa.
Esto es debido a que, las neveras portátiles mantienen la temperatura pero no enfrían, motivo por el cuál hay que introducir los alimentos una vez refrigerados.
Precauciones que hay que tener con el huevo
Para que podamos evitar en la medida de lo posible la salmonelosis, es muy importante que conozcamos una serie de precauciones con el huevo. Lo primero de todo y fundamental es comprar huevos con la cáscara limpia y que no presente ninguna imperfección.
Una vez en casa, nunca tenemos que lavar los huevos, a no ser que vayamos a consumirlos de manera directa. La cáscara es porosa, así que el agua puede arrastrar al interior la bacteria del salmonela.
Otro factor importante es que no debemos separar las claras de las yemas con la cáscara del huevo. Debemos evitar el más mínimo contacto entre el exterior y el interior.
Una de las principales recomendaciones a la hora de preparar una tortilla de patatas es la de cuajarla bien ya que la bacteria de la salmonela se destruye a 70 grados de temperatura.
El verano es la época del año que más planes se hacen al aire libre. Debido al calor lo que más suele apetecer es ir a la playa con familia o amigos. Pasar un día en la playa implica llevar bebida y comida, y la tortilla de patatas es uno de los alimentos mas clásicos. Pero, según explican los expertos, llevar la tortilla no es una buena idea.. Subrayan que «Hay que asegurarse de que el huevo de la tortilla esté completamente cuajado. Al ser un alimento muy proteico tiene una gran carga microbiana, lo que provoca que se pueda contaminar con mucha facilidad».. La playa no es el mejor escenario para la tortilla de patatas. Cuando la tortilla de patatas está poco cuajada, presenta un mayor riesgo de salmonela sino se mantiene en frío. La infección por salmonela es una enfermedad bacteriana cuyos síntomas más destacados son diarrea, fiebre y calambre abdominal.. Lo idóneo es prepararla la noche de antes para que primero alcance la temperatura ambiente y posteriormente podamos meter la tortilla de patatas al frigorífico durante toda la noche para que se enfríe bien. La mañana siguiente tendremos que meterla en una nevera portátil si nos la queremos llevar a la playa.. Esto es debido a que, las neveras portátiles mantienen la temperatura pero no enfrían, motivo por el cuál hay que introducir los alimentos una vez refrigerados.. Precauciones que hay que tener con el huevo. Para que podamos evitar en la medida de lo posible la salmonelosis, es muy importante que conozcamos una serie de precauciones con el huevo. Lo primero de todo y fundamental es comprar huevos con la cáscara limpia y que no presente ninguna imperfección.. Una vez en casa, nunca tenemos que lavar los huevos, a no ser que vayamos a consumirlos de manera directa. La cáscara es porosa, así que el agua puede arrastrar al interior la bacteria del salmonela.. Otro factor importante es que no debemos separar las claras de las yemas con la cáscara del huevo. Debemos evitar el más mínimo contacto entre el exterior y el interior.. Una de las principales recomendaciones a la hora de preparar una tortilla de patatas es la de cuajarla bien ya que la bacteria de la salmonela se destruye a 70 grados de temperatura.
La tortilla de patatas es uno de los alimentos más habituales en las comidas de verano, pero no siempre es la opción más adecuada para llevar a la playa
El verano es la época del año que más planes se hacen al aire libre. Debido al calor lo que más suele apetecer es ir a la playa con familia o amigos. Pasar un día en la playa implica llevar bebida y comida, y la tortilla de patatas es uno de los alimentos mas clásicos. Pero, según explican los expertos, llevar la tortilla no es una buena idea.. Subrayan que «Hay que asegurarse de que el huevo de la tortilla esté completamente cuajado. Al ser un alimento muy proteico tiene una gran carga microbiana, lo que provoca que se pueda contaminar con mucha facilidad».. La playa no es el mejor escenario para la tortilla de patatas. Cuando la tortilla de patatas está poco cuajada, presenta un mayor riesgo de salmonela sino se mantiene en frío. La infección por salmonela es una enfermedad bacteriana cuyos síntomas más destacados son diarrea, fiebre y calambre abdominal.. Lo idóneo es prepararla la noche de antes para que primero alcance la temperatura ambiente y posteriormente podamos meter la tortilla de patatas al frigorífico durante toda la noche para que se enfríe bien. La mañana siguiente tendremos que meterla en una nevera portátil si nos la queremos llevar a la playa.. Esto es debido a que, las neveras portátiles mantienen la temperatura pero no enfrían, motivo por el cuál hay que introducir los alimentos una vez refrigerados.. Precauciones que hay que tener con el huevo. Para que podamos evitar en la medida de lo posible la salmonelosis, es muy importante que conozcamos una serie de precauciones con el huevo. Lo primero de todo y fundamental es comprar huevos con la cáscara limpia y que no presente ninguna imperfección.. Una vez en casa, nunca tenemos que lavar los huevos, a no ser que vayamos a consumirlos de manera directa. La cáscara es porosa, así que el agua puede arrastrar al interior la bacteria del salmonela.. Otro factor importante es que no debemos separar las claras de las yemas con la cáscara del huevo. Debemos evitar el más mínimo contacto entre el exterior y el interior.. Una de las principales recomendaciones a la hora de preparar una tortilla de patatas es la de cuajarla bien ya que la bacteria de la salmonela se destruye a 70 grados de temperatura.
