Noa, barcelonesa de 17 años, sufrió acoso escolar desde que empezó la ESO. “Todos los días, a las 9 de la mañana, bajaba a la secretaría del instituto a decirles que no podía soportar la ansiedad y que quería irme a casa”, explica ella misma. Ante la falta de respuestas eficaces por parte de la comunidad educativa, la adolescente decidió, con el apoyo de sus padres, dejar las aulas para formarse por su cuenta. Pero muy pronto se hizo evidente que esta solución de emergencia no estaba funcionando.Seguir leyendo
Los jóvenes que no completan la educación media obligatoria en España son los más proclives a no encontrar empleo antes de los 25 años. El Board 2030, una alianza empresarial para conseguir una Barcelona más sostenible y competitiva, en línea con la visión del movimiento B Corp, se ha embarcado en un ambicioso programa de reducción del abandono escolar prematuro, coordinado por la Fundación Exit
Noa, barcelonesa de 17 años, sufrió acoso escolar desde que empezó la ESO. “Todos los días, a las 9 de la mañana, bajaba a la secretaría del instituto a decirles que no podía soportar la ansiedad y que quería irme a casa”, explica ella misma. Ante la falta de respuestas eficaces por parte de la comunidad educativa, la adolescente decidió, con el apoyo de sus padres, dejar las aulas para formarse por su cuenta. Pero muy pronto se hizo evidente que esta solución de emergencia no estaba funcionando.Por suerte, Noa pudo unirse a uno de los Programas de Formación e Inserción (PFI) que ofrece la Fundación Exit en cooperación con agrupaciones como Board 2030. El programa de orientación laboral para combatir el abandono escolar prematuro ofrece a jóvenes como ella la posibilidad de encontrar su verdadera vocación en un entorno protegido, rodeados de alumnos en una situación similar a la suya, con una orientación práctica, centrada a las verdaderas necesidades del mundo laboral y apoyados por un sistema de acompañamiento y mentoría que pone a los alumnos en contacto directo con profesionales de grandes empresas. En palabras del director de la Fundación, Nacho Sequeira, se trata de “una acción social para poner en valor un talento que corre el riesgo de echarse a perder”.El pasado 1 de julio, en el acto de presentación de la iniciativa empresarial Board 2030, Sequeira explicó que se han identificado hasta 17 razones distintas que explican la deserción de las aulas antes de concluir los estudios obligatorios, pero los principales tienen que ver con problemas sociales, económicos y de integración. Las cifras son preocupantes: Cataluña presenta una elevada tasa de abandono escolar temprano, un 13,5% frente al 9,1% de media de la Unión Europea.No se trata de un problema exclusivamente catalán: el 12,8% que se registra en España es el porcentaje más elevado de la Unión tras el de Rumanía, según el informe Eurostat de abril de 2026. Fuentes oficiales consideran que esta tasa de abandono tan elevada es uno de los principales factores que explican que 1 de cada 4 jóvenes españoles no encuentren trabajo antes de los 25 años, dado que los que no completan la secundaria tienen hasta 13 puntos más de probabilidad de acabar en paro. Más aún: las instituciones catalanas han identificado que el abandono temprano ronda el 50% entre los alumnos procedentes de familias vulnerables. Para las empresas integradas en el Board, las acciones encaminadas a reducir esta tasa de abandono suponen una apuesta estratégica: no solo proporcionan nuevas oportunidades a los que más las necesitan, también contribuyen a generar el tipo de talento que necesita el tejido productivo barcelonés. Se trata de ofrecer a jóvenes en riesgo de exclusión una orientación profesional realista y en sintonía con sus intereses y capacidades.Diseñar círculos virtuososPor eso razón, tal y como explica Mario Rovirosa, CEO de la empresa farmacéutica
