El presentador del programa de Cuatro también mencionó una conversación con Pablo Motos sobre dirigir formatos diarios
Otro programa más se marcha de vacaciones, en concreto ‘Cuarto Milenio’. El programa de Cuatro presentado por Iker Jiménez cerró este fin de semana su temporada 21 y no volverá hasta septiembre. Asimismo, su maestro de ceremonias se dirigió a la audiencia para reflexionar sobre el formato, los años que lleva en antena y una conversación que mantuvo con Pablo Motos durante un encuentro.El periodista ha admitido que «las responsabilidades crecen», por lo que hay que «pelear en no perder la emoción de algo que cuando estaba en aquel descampado en el año 90 era como un sueño y no hay que olvidarlo nunca». «En los días más duros, con las situaciones tan complicadas que hemos pasado… Que hayamos llegado veintiuna veces a la orilla… no puede uno perder la perspectiva y pensar que es lo normal», ha continuado.Jiménez ha seguido haciendo hincapié en su compromiso con el programa de misterio e investigación, asegurando que en 35 años de profesión ha evitado ausentarse de sus quehaceres: «Creo que he faltado solo una vez a mi trabajo, he tenido suerte con la salud y la vez que falté fue por el Covid. Sigo siendo el del año 90 y me encanta lo que hago».Asimismo, ha defendido que ‘Cuarto Milenio’ «nunca ha sido un programa de fenómenos paranormales, ni siquiera solo de misterio» porque entre sus contenidos «había historia, arqueología, conspiración…». «Es un cajón desastre de la curiosidad humana Es como si a Arguiñano le dijeran repostero porque a veces saca postres. No sé de dónde viene este concepto ni por qué, y los programas no se parecen a ninguno», ha recalcado.Por otro lado, se ha referido a otro compañero de profesión como Pablo Motos, desvelando que un día llegó a mostrarle su admiración, afirmándole que nunca haría un programa diario en su vida, a lo que el presentador de ‘El Hormiguero’ se rio. El conductor pensaba que «eso iba en contra de cuidar tu producto», pero eso ha cambiado con ‘Horizonte’, el programa de actualidad que ahora está disfrutando aunque suponga trabajar más.
Otro programa más se marcha de vacaciones, en concreto ‘Cuarto Milenio’. El programa de Cuatro presentado por Iker Jiménez cerró este fin de semana su temporada 21 y no volverá hasta septiembre. Asimismo, su maestro de ceremonias se dirigió a la audiencia para reflexionar sobre el formato, los años que lleva en antena y una conversación que mantuvo con Pablo Motos durante un encuentro.. El periodista ha admitido que «las responsabilidades crecen», por lo que hay que «pelear en no perder la emoción de algo que cuando estaba en aquel descampado en el año 90 era como un sueño y no hay que olvidarlo nunca». «En los días más duros, con las situaciones tan complicadas que hemos pasado… Que hayamos llegado veintiuna veces a la orilla… no puede uno perder la perspectiva y pensar que es lo normal», ha continuado.. Jiménez ha seguido haciendo hincapié en su compromiso con el programa de misterio e investigación, asegurando que en 35 años de profesión ha evitado ausentarse de sus quehaceres: «Creo que he faltado solo una vez a mi trabajo, he tenido suerte con la salud y la vez que falté fue por el Covid. Sigo siendo el del año 90 y me encanta lo que hago».. Asimismo, ha defendido que ‘Cuarto Milenio’ «nunca ha sido un programa de fenómenos paranormales, ni siquiera solo de misterio» porque entre sus contenidos «había historia, arqueología, conspiración…». «Es un cajón desastre de la curiosidad humana Es como si a Arguiñano le dijeran repostero porque a veces saca postres. No sé de dónde viene este concepto ni por qué, y los programas no se parecen a ninguno», ha recalcado.. Por otro lado, se ha referido a otro compañero de profesión como Pablo Motos, desvelando que un día llegó a mostrarle su admiración, afirmándole que nunca haría un programa diario en su vida, a lo que el presentador de ‘El Hormiguero’ se rio. El conductor pensaba que «eso iba en contra de cuidar tu producto», pero eso ha cambiado con ‘Horizonte’, el programa de actualidad que ahora está disfrutando aunque suponga trabajar más.
