Hay sucesiones traumáticas y ordenadas: todo apunta a que, en el Festival de Salzburgo, la que afecta a la dirección artística dará que hablar dentro de las primeras tras el cese fulminante de Markus Hinterhäuser hace unos meses, mientras que la que ya se ha hecho efectiva en otro de los colosos musicales veraniegos, el Festival de Lucerna, será un ejemplo a imitar de entre las segundas, puesto que en mayo de 2023, con más de dos años de antelación, se anunció que sería Sebastian Nordmann quien tomaría el testigo de Michael Haefliger, que abandonó el timón el verano pasado después de más de un cuarto de siglo como factótum y gran renovador de la cita musical suiza con un larguísimo concierto de despedida, titulado muy adecuada y beethovenianamente Les Adieux, que desembocaría luego en una fiesta por todo lo alto a la que todo el público estaba invitado. Asechanzas y espadas afiladas en Salzburgo versus comida, barra libre y ambiente lúdico y desenfadado en Lucerna. Al menos según las apariencias.. Seguir leyendo
La gran cita musical suiza inicia un nuevo tiempo tras el adiós de Michael Haefliger el año pasado y la llegada de Sebastian Nordmann como su sucesor al frente de la dirección artística
Hay sucesiones traumáticas y ordenadas: todo apunta a que, en el Festival de Salzburgo, la que afecta a la dirección artística dará que hablar dentro de las primeras tras el cese fulminante de Markus Hinterhäuser hace unos meses, mientras que la que ya se ha hecho efectiva en otro de los colosos musicales veraniegos, el Festival de Lucerna, será un ejemplo a imitar de entre las segundas, puesto que en mayo de 2023, con más de dos años de antelación, se anunció que sería Sebastian Nordmann quien tomaría el testigo de Michael Haefliger, que abandonó el timón el verano pasado después de más de un cuarto de siglo como factótum y gran renovador de la cita musical suiza con un larguísimo concierto de despedida, titulado muy adecuada y beethovenianamente Les Adieux, que desembocaría luego en una fiesta por todo lo alto a la que todo el público estaba invitado. Asechanzas y espadas afiladas en Salzburgo versus comida, barra libre y ambiente lúdico y desenfadado en Lucerna. Al menos según las apariencias.. Seguir leyendo
