Se sorteó el cuadro del US Open y empezaron las cábalas: Djokovic y Alcaraz van por el mismo camino y se enfrentarían en unas hipotéticas semifinales. En el tenis decir eso siempre es arriesgado porque en cualquier momento pueden llegar las sorpresas. En el Grand Slam neoyorquino, todavía más. Djokovic, por ejemplo, ha caído a la primera, contra el número 49 del mundo. Pese al preocupante estado físico del serbio, por un problema que no identifica, su tropiezo contra tenistas con ese ranking, o como con Tirante en Cincinnati, lo que hace es dar más valor a lo que ha logrado durante los últimos 20 años. En la derrota es cuando se ve que ídolos deportivos como Novak, o como pasó con Nadal o Federer, o Bolt en atletismo, son humanos. Se pone de manifiesto que ganaban por talento, pero sobre todo por trabajo.. Sin Sinner, con Alcaraz recién reaparecido…. El serbio siempre parte entre los favoritos, aunque su eliminación ya no es una sorpresa tan enorme. El US Open ha sido, en el circuito masculino, el «Grande» más accesible y más abierto a las sorpresas. Esta vez Alcaraz llega después de cuatro meses y medio sin jugar, aunque su primer partido contra Safiullin fue contundente, y Jannik Sinner se lo pierde por una lesión en la rodilla que le ha impedido jugar desde su triunfo en Wimbledon. El candidato número uno por ranking es Zverev, pero el alemán también ha estado algo irregular en la gira de pista dura por América. «Soy uno de los 128 favoritos a ganar», aseguró el de Hamburgo. Una manera de decir que no hay favoritos. Eso sí, ya puede competir algo más liberado después de conquistar por fin su primer Grand Slam, Roland Garros. En Canadá y Cincinnati, las citas previas, no ha habido un dominador claro porque Shelton, que brilló en Montreal, no lo hizo después, donde el triunfador fue Fils, que ya ha caído en Nueva York.. Djokovic, Nadal y Federer. En realidad, no es nada nuevo, porque incluso en plena época del «Big 3» el cuarto Grand Slam fue en el que Novak Djokovic, Rafa Nadal y Roger Federer dejaron algo para el resto. De 2004 a 2008, el suizo conquistó sus cinco torneos consecutivos, y el sexto parecía cantado en 2009, pero en medio se entrometió un jovencísimo Juan Martín del Potro para impedirlo.. Federer ha admitido recientemente que es una de las derrotas más dolorosas de su vida. En 2012 el vencedor fue Andy Murray, aunque en ese caso entraba dentro la lógica, ya que el británico formaba parte de lo que en ese momento se llamaba el «Big 4». Una lesión en la cadera le hizo no poder seguir compitiendo al mismo nivel, pero tanto Rafa como Roger como Novak suelen incluirlo en la rivalidad. En 2014 tuvo su gran momento Marin Cilic, en una final en la que venció a Nishikori. En 2016 el triunfo fue para Wawrinka, aunque su caso es similar al de Murray: si estaba bien podía competir con las leyendas y derrotarlas, como en ese partido por el título con Djokovic. En 2020, con la pandemia, ganó Thiem.Después ya empezarían a asomar Alcaraz y Sinner.. Único Grand Slam sin un Nadal – Federer. En ese periodo 2004-2020, en el Open de Australia solo hubo hueco para una victoria de Safin (2005), todavía con Nadal y Djokovic en sus comienzos, y otra de Wawrinka (2014). En Roland Garros, Gaudio ganó en 2004, un año antes de la primera participación de Rafa, y Wawrinka en 2015. En Wimbledon, Murray se impuso en 2013 y 2016. Era época del «Big 4». Como curiosidad, el US Open fue el único «Grande» en el que no se vivió un Nadal-Federer.
Sinner no juega y Alcaraz llega tras cuatro meses lesionado. Fue el «Grande» que Djokovic, Nadal y Federer más «perdonaron»… Aunque tampoco mucho
Se sorteó el cuadro del US Open y empezaron las cábalas: Djokovic y Alcaraz van por el mismo camino y se enfrentarían en unas hipotéticas semifinales. En el tenis decir eso siempre es arriesgado porque en cualquier momento pueden llegar las sorpresas. En el Grand Slam neoyorquino, todavía más. Djokovic, por ejemplo, ha caído a la primera, contra el número 49 del mundo. Pese al preocupante estado físico del serbio, por un problema que no identifica, su tropiezo contra tenistas con ese ranking, o como con Tirante en Cincinnati, lo que hace es dar más valor a lo que ha logrado durante los últimos 20 años. En la derrota es cuando se ve que ídolos deportivos como Novak, o como pasó con Nadal o Federer, o Bolt en atletismo, son humanos. Se pone de manifiesto que ganaban por talento, pero sobre todo por trabajo.. Sin Sinner, con Alcaraz recién reaparecido…. El serbio siempre parte entre los favoritos, aunque su eliminación ya no es una sorpresa tan enorme. El US Open ha sido, en el circuito masculino, el «Grande» más accesible y más abierto a las sorpresas. Esta vez Alcaraz llega después de cuatro meses y medio sin jugar, aunque su primer partido contra Safiullin fue contundente, y Jannik Sinner se lo pierde por una lesión en la rodilla que le ha impedido jugar desde su triunfo en Wimbledon. El candidato número uno por ranking es Zverev, pero el alemán también ha estado algo irregular en la gira de pista dura por América. «Soy uno de los 128 favoritos a ganar», aseguró el de Hamburgo. Una manera de decir que no hay favoritos. Eso sí, ya puede competir algo más liberado después de conquistar por fin su primer Grand Slam, Roland Garros. En Canadá y Cincinnati, las citas previas, no ha habido un dominador claro porque Shelton, que brilló en Montreal, no lo hizo después, donde el triunfador fue Fils, que ya ha caído en Nueva York.. Djokovic, Nadal y Federer. En realidad, no es nada nuevo, porque incluso en plena época del «Big 3» el cuarto Grand Slam fue en el que Novak Djokovic, Rafa Nadal y Roger Federer dejaron algo para el resto. De 2004 a 2008, el suizo conquistó sus cinco torneos consecutivos, y el sexto parecía cantado en 2009, pero en medio se entrometió un jovencísimo Juan Martín del Potro para impedirlo.. Federer ha admitido recientemente que es una de las derrotas más dolorosas de su vida. En 2012 el vencedor fue Andy Murray, aunque en ese caso entraba dentro la lógica, ya que el británico formaba parte de lo que en ese momento se llamaba el «Big 4». Una lesión en la cadera le hizo no poder seguir compitiendo al mismo nivel, pero tanto Rafa como Roger como Novak suelen incluirlo en la rivalidad. En 2014 tuvo su gran momento Marin Cilic, en una final en la que venció a Nishikori. En 2016 el triunfo fue para Wawrinka, aunque su caso es similar al de Murray: si estaba bien podía competir con las leyendas y derrotarlas, como en ese partido por el título con Djokovic. En 2020, con la pandemia, ganó Thiem.Después ya empezarían a asomar Alcaraz y Sinner.. Único Grand Slam sin un Nadal – Federer. En ese periodo 2004-2020, en el Open de Australia solo hubo hueco para una victoria de Safin (2005), todavía con Nadal y Djokovic en sus comienzos, y otra de Wawrinka (2014). En Roland Garros, Gaudio ganó en 2004, un año antes de la primera participación de Rafa, y Wawrinka en 2015. En Wimbledon, Murray se impuso en 2013 y 2016. Era época del «Big 4». Como curiosidad, el US Open fue el único «Grande» en el que no se vivió un Nadal-Federer.
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