El nuevo informe de la ONG de infancia y educación Educo «Vuelta al cole, ¿vuelta al comedor?» denuncia que 1,2 millones de niños y niñas, el 54,7 % del alumnado en situación de riesgo de pobreza o exclusión, no tienen acceso a becas o ayudas para poder ir al comedor escolar a pesar de que la ONG lo considera parte del derecho a la educación y una herramienta clave para reducir la pobreza infantil.
Más de 2,2 millones de niños, niñas y adolescentes que van a la escuela están en riesgo de pobreza o exclusión, pero las becas y ayudas al comedor escolar solo llegan a 981.000. «Estos niños y niñas vienen de un verano en el que han tenido menos oportunidades de ocio que sus compañeros de clase, muchos de ellos han estado en casas que no están preparadas para las olas de calor extremo que hemos vivido. Ahora, en el inicio del curso se enfrentan a otro reto que los sitúa en clara desventaja: no tener acceso a la comida escolar y al espacio del mediodía», explicó Pilar Orenes, directora general de Educo. Como ejemplo simbólico la ONG ha sacado a la calle 24 sillas que simulan un aula donde, de los ocho niños y niñas (un tercio del total) que estarían en riesgo de pobreza y exclusión, solo cuatro recibirían beca comedor. Los otros cuatro se quedarían sin esa ayuda a pesar de necesitarla.
La ONG estima que una familia formada por dos personas adultas y dos menores de 14 años situada en el umbral de riesgo de pobreza tendría que destinar el 7,6% de sus de sus ingresos anuales al comedor escolar en ausencia de ayudas o becas. «Esto suponiendo que entre las dos personas adultas lograsen el máximo de ingresos que les sitúa en el umbral de riesgo de pobreza, es decir, unos 25.600 euros anuales. Si cobran menos, como ocurre en infinidad de ocasiones, el porcentaje destinado podría ser mayor», apuntó Orenes.
El grueso de los niños y niñas vulnerables que no reciben beca comedor cursa la ESO. La primera causa es la falta de comedores en los institutos. Solo dos de cada diez (el 18,44%) centros públicos que imparten secundaria tiene comedor frente al 75,79% de los concertados y privados. «Aunque en muchas comunidades autónomas los sistemas de becas incluyen secundaria, las familias de alumnos y alumnas de institutos en los que no hay comedor se ven excluidas de facto de poder solicitar estas ayudas».
Sin embargo, es bastante probable que las familias que obtienen beca comedor en primaria sigan necesitándola en secundaria, una etapa obligatoria y clave para el crecimiento y el aprendizaje. Por eso, desde Educo reclaman que todos los niños y adolescentes de cualquier contexto socioeconómico y curso tengan acceso al comedor escolar.
En el curso 24/25, el último del que se disponen datos oficiales, la inversión en becas alcanzó los 659,4 millones de euros, un 2,6% más que en el curso anterior (16,9 millones más). Sin embargo, esto no ha supuesto una subida del número de becas –de hecho, se han otorgado 848 becas menos– sino una mayor inversión por beca dada. A pesar de ello, la mayoría de las becas siguen sin cubrir la totalidad del coste. El promedio es del 69% de lo que cuesta el comedor. «Desde Educo pedimos que las becas cubran el total del coste del comedor ya que muchas son parciales (cubren el 80%, el 60 o el 40 del precio del comedor). Muchas familias no pueden pagar la diferencia y sus hijos e hijas solo se quedan en el comedor algunos días, poniendo en riesgo esa comida completa y nutritiva al día, sin contar otros beneficios porque el espacio mediodía no solo alimenta, también educa, cuida, protege y enseña a convivir», aclaró la directora de la ONG.
Para Educo ir al comedor escolar y quedarse al mediodía en la escuela forma parte del derecho a la educación de la infancia. No solo porque una buena alimentación garantiza un mejor rendimiento escolar sino también porque durante este tiempo los niños y niñas aprenden hábitos nutricionales, se relacionan con sus compañeros y compañeras de clase de otro modo, gestionan los conflictos que puedan surgir y aprenden a disfrutar de ese tiempo libre.
El nuevo informe de la ONG de infancia y educación Educo «Vuelta al cole, ¿vuelta al comedor?» denuncia que 1,2 millones de niños y niñas, el 54,7 % del alumnado en situación de riesgo de pobreza o exclusión, no tienen acceso a becas o ayudas para poder ir al comedor escolar a pesar de que la ONG lo considera parte del derecho a la educación y una herramienta clave para reducir la pobreza infantil.. Más de 2,2 millones de niños, niñas y adolescentes que van a la escuela están en riesgo de pobreza o exclusión, pero las becas y ayudas al comedor escolar solo llegan a 981.000. «Estos niños y niñas vienen de un verano en el que han tenido menos oportunidades de ocio que sus compañeros de clase, muchos de ellos han estado en casas que no están preparadas para las olas de calor extremo que hemos vivido. Ahora, en el inicio del curso se enfrentan a otro reto que los sitúa en clara desventaja: no tener acceso a la comida escolar y al espacio del mediodía», explicó Pilar Orenes, directora general de Educo. Como ejemplo simbólico la ONG ha sacado a la calle 24 sillas que simulan un aula donde, de los ocho niños y niñas (un tercio del total) que estarían en riesgo de pobreza y exclusión, solo cuatro recibirían beca comedor. Los otros cuatro se quedarían sin esa ayuda a pesar de necesitarla.. La ONG estima que una familia formada por dos personas adultas y dos menores de 14 años situada en el umbral de riesgo de pobreza tendría que destinar el 7,6% de sus de sus ingresos anuales al comedor escolar en ausencia de ayudas o becas. «Esto suponiendo que entre las dos personas adultas lograsen el máximo de ingresos que les sitúa en el umbral de riesgo de pobreza, es decir, unos 25.600 euros anuales. Si cobran menos, como ocurre en infinidad de ocasiones, el porcentaje destinado podría ser mayor», apuntó Orenes.. El grueso de los niños y niñas vulnerables que no reciben beca comedor cursa la ESO. La primera causa es la falta de comedores en los institutos. Solo dos de cada diez (el 18,44%) centros públicos que imparten secundaria tiene comedor frente al 75,79% de los concertados y privados. «Aunque en muchas comunidades autónomas los sistemas de becas incluyen secundaria, las familias de alumnos y alumnas de institutos en los que no hay comedor se ven excluidas de facto de poder solicitar estas ayudas».. Sin embargo, es bastante probable que las familias que obtienen beca comedor en primaria sigan necesitándola en secundaria, una etapa obligatoria y clave para el crecimiento y el aprendizaje. Por eso, desde Educo reclaman que todos los niños y adolescentes de cualquier contexto socioeconómico y curso tengan acceso al comedor escolar.. En el curso 24/25, el último del que se disponen datos oficiales, la inversión en becas alcanzó los 659,4 millones de euros, un 2,6% más que en el curso anterior (16,9 millones más). Sin embargo, esto no ha supuesto una subida del número de becas –de hecho, se han otorgado 848 becas menos– sino una mayor inversión por beca dada. A pesar de ello, la mayoría de las becas siguen sin cubrir la totalidad del coste. El promedio es del 69% de lo que cuesta el comedor. «Desde Educo pedimos que las becas cubran el total del coste del comedor ya que muchas son parciales (cubren el 80%, el 60 o el 40 del precio del comedor). Muchas familias no pueden pagar la diferencia y sus hijos e hijas solo se quedan en el comedor algunos días, poniendo en riesgo esa comida completa y nutritiva al día, sin contar otros beneficios porque el espacio mediodía no solo alimenta, también educa, cuida, protege y enseña a convivir», aclaró la directora de la ONG.. Para Educo ir al comedor escolar y quedarse al mediodía en la escuela forma parte del derecho a la educación de la infancia. No solo porque una buena alimentación garantiza un mejor rendimiento escolar sino también porque durante este tiempo los niños y niñas aprenden hábitos nutricionales, se relacionan con sus compañeros y compañeras de clase de otro modo, gestionan los conflictos que puedan surgir y aprenden a disfrutar de ese tiempo libre.
La mayoría cursa Secundaria, etapa de enseñanza obligatoria y fundamental para su crecimiento
El nuevo informe de la ONG de infancia y educación Educo «Vuelta al cole, ¿vuelta al comedor?» denuncia que 1,2 millones de niños y niñas, el 54,7 % del alumnado en situación de riesgo de pobreza o exclusión, no tienen acceso a becas o ayudas para poder ir al comedor escolar a pesar de que la ONG lo considera parte del derecho a la educación y una herramienta clave para reducir la pobreza infantil.. Más de 2,2 millones de niños, niñas y adolescentes que van a la escuela están en riesgo de pobreza o exclusión, pero las becas y ayudas al comedor escolar solo llegan a 981.000. «Estos niños y niñas vienen de un verano en el que han tenido menos oportunidades de ocio que sus compañeros de clase, muchos de ellos han estado en casas que no están preparadas para las olas de calor extremo que hemos vivido. Ahora, en el inicio del curso se enfrentan a otro reto que los sitúa en clara desventaja: no tener acceso a la comida escolar y al espacio del mediodía», explicó Pilar Orenes, directora general de Educo. Como ejemplo simbólico la ONG ha sacado a la calle 24 sillas que simulan un aula donde, de los ocho niños y niñas (un tercio del total) que estarían en riesgo de pobreza y exclusión, solo cuatro recibirían beca comedor. Los otros cuatro se quedarían sin esa ayuda a pesar de necesitarla.. La ONG estima que una familia formada por dos personas adultas y dos menores de 14 años situada en el umbral de riesgo de pobreza tendría que destinar el 7,6% de sus de sus ingresos anuales al comedor escolar en ausencia de ayudas o becas. «Esto suponiendo que entre las dos personas adultas lograsen el máximo de ingresos que les sitúa en el umbral de riesgo de pobreza, es decir, unos 25.600 euros anuales. Si cobran menos, como ocurre en infinidad de ocasiones, el porcentaje destinado podría ser mayor», apuntó Orenes.. El grueso de los niños y niñas vulnerables que no reciben beca comedor cursa la ESO. La primera causa es la falta de comedores en los institutos. Solo dos de cada diez (el 18,44%) centros públicos que imparten secundaria tiene comedor frente al 75,79% de los concertados y privados. «Aunque en muchas comunidades autónomas los sistemas de becas incluyen secundaria, las familias de alumnos y alumnas de institutos en los que no hay comedor se ven excluidas de facto de poder solicitar estas ayudas».. Sin embargo, es bastante probable que las familias que obtienen beca comedor en primaria sigan necesitándola en secundaria, una etapa obligatoria y clave para el crecimiento y el aprendizaje. Por eso, desde Educo reclaman que todos los niños y adolescentes de cualquier contexto socioeconómico y curso tengan acceso al comedor escolar.. En el curso 24/25, el último del que se disponen datos oficiales, la inversión en becas alcanzó los 659,4 millones de euros, un 2,6% más que en el curso anterior (16,9 millones más). Sin embargo, esto no ha supuesto una subida del número de becas –de hecho, se han otorgado 848 becas menos– sino una mayor inversión por beca dada. A pesar de ello, la mayoría de las becas siguen sin cubrir la totalidad del coste. El promedio es del 69% de lo que cuesta el comedor. «Desde Educo pedimos que las becas cubran el total del coste del comedor ya que muchas son parciales (cubren el 80%, el 60 o el 40 del precio del comedor). Muchas familias no pueden pagar la diferencia y sus hijos e hijas solo se quedan en el comedor algunos días, poniendo en riesgo esa comida completa y nutritiva al día, sin contar otros beneficios porque el espacio mediodía no solo alimenta, también educa, cuida, protege y enseña a convivir», aclaró la directora de la ONG.. Para Educo ir al comedor escolar y quedarse al mediodía en la escuela forma parte del derecho a la educación de la infancia. No solo porque una buena alimentación garantiza un mejor rendimiento escolar sino también porque durante este tiempo los niños y niñas aprenden hábitos nutricionales, se relacionan con sus compañeros y compañeras de clase de otro modo, gestionan los conflictos que puedan surgir y aprenden a disfrutar de ese tiempo libre.
