La federación de transportistas cuestiona la cuantía de las sanciones y anuncia una queja ante Bruselas; la empresa recurrió, pero el tribunal portugués mantuvo la multa
Un camión español fue detenido para un control en Portugal. Los agentes revisaron el tacógrafo y encontraron que, en tres días distintos, su conductor había superado el tiempo máximo de conducción continuada por cinco, seis y diez minutos. La consecuencia para la empresa fue una sanción de 2.100 euros por cada exceso: 6.300 euros en total, más los costes del procedimiento.. La cifra ha indignado a los transportistas españoles. El vehículo no había circulado horas de más sin parar; los tres rebasamientos sumaban 21 minutos. Eso no elimina las infracciones, pero la federación del sector sostiene que la cuantía no guarda proporción con lo ocurrido. La empresa recurrió y el tribunal portugués rechazó su recurso, según el relato difundido por la organización.. Al volante de un vehículo pesado, el momento de detenerse también importa. Un conductor puede acercarse al límite mientras busca un área de descanso segura. La federación teme que una aplicación rígida del reloj empuje a algunos a parar en el arcén. Su reclamación no pide suprimir las pausas: cuestiona cómo se valoran unos minutos de exceso y las circunstancias en que se producen.. Tres jornadas, una sanción acumulada. La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) expuso el caso, recogido por Transport Online. En un control de carretera, la Guardia Nacional Republicana portuguesa examinó los registros de los 56 días anteriores. Los excesos no correspondían a un único trayecto: se habían producido en tres jornadas diferentes. La inspección portuguesa impuso 2.100 euros por cada uno.. Según Fenadismer, el conductor había hecho después sus descansos diarios y pausas más largas. También dejó anotaciones manuales. La empresa alegó esas circunstancias al recurrir, además de la desproporción de la cuantía, pero el tribunal mantuvo las sanciones. El tacógrafo había registrado los minutos que rebasaron el límite en cada jornada y los descansos posteriores no cambiaban lo ocurrido.. La norma europea obliga a hacer una pausa de al menos 45 minutos tras cuatro horas y media de conducción. Puede dividirse en una primera de 15 y otra posterior de 30 minutos, en ese orden. La regla busca reducir la fatiga de quienes pasan muchas horas en carretera. Los controles en Portugal aplican esa normativa a los conductores que circulan por el país, también cuando trabajan para una empresa española. Aquí los transportistas cuestionan la cuantía de las sanciones impuestas por exceder el límite.. La excepción para llegar a un lugar seguro. La empresa invocó el artículo 12 del Reglamento europeo 561/2006. Permite apartarse de los tiempos de conducción y descanso, en la medida necesaria, para alcanzar un lugar de parada adecuado y proteger a las personas, el vehículo o la carga, siempre que no se comprometa la seguridad vial. No concede cinco minutos extra de forma automática a todos los conductores: depende de lo que haya sucedido en el trayecto.. Fenadismer sostiene que la posibilidad de detener un camión de inmediato no siempre existe y considera excesiva la respuesta portuguesa. Según la federación, el tribunal trató los incumplimientos como muy graves y no aceptó la justificación de la empresa. La resolución judicial no se ha difundido íntegra, por lo que los motivos precisos del rechazo se conocen a través de esa versión del sector.. La organización ha anunciado que presentará una queja ante la Comisión Europea para pedir criterios de sanción más proporcionados. De momento, se trata de una iniciativa anunciada, no de una decisión de Bruselas. Para la empresa afectada, el recurso ya terminó con la multa mantenida: 2.100 euros por cada exceso detectado en el control portugués.
Un camión español fue detenido para un control en Portugal. Los agentes revisaron el tacógrafo y encontraron que, en tres días distintos, su conductor había superado el tiempo máximo de conducción continuada por cinco, seis y diez minutos. La consecuencia para la empresa fue una sanción de 2.100 euros por cada exceso: 6.300 euros en total, más los costes del procedimiento.. La cifra ha indignado a los transportistas españoles. El vehículo no había circulado horas de más sin parar; los tres rebasamientos sumaban 21 minutos. Eso no elimina las infracciones, pero la federación del sector sostiene que la cuantía no guarda proporción con lo ocurrido. La empresa recurrió y el tribunal portugués rechazó su recurso, según el relato difundido por la organización.. Al volante de un vehículo pesado, el momento de detenerse también importa. Un conductor puede acercarse al límite mientras busca un área de descanso segura. La federación teme que una aplicación rígida del reloj empuje a algunos a parar en el arcén. Su reclamación no pide suprimir las pausas: cuestiona cómo se valoran unos minutos de exceso y las circunstancias en que se producen.. Tres jornadas, una sanción acumulada. La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) expuso el caso, recogido por Transport Online. En un control de carretera, la Guardia Nacional Republicana portuguesa examinó los registros de los 56 días anteriores. Los excesos no correspondían a un único trayecto: se habían producido en tres jornadas diferentes. La inspección portuguesa impuso 2.100 euros por cada uno.. Según Fenadismer, el conductor había hecho después sus descansos diarios y pausas más largas. También dejó anotaciones manuales. La empresa alegó esas circunstancias al recurrir, además de la desproporción de la cuantía, pero el tribunal mantuvo las sanciones. El tacógrafo había registrado los minutos que rebasaron el límite en cada jornada y los descansos posteriores no cambiaban lo ocurrido.. La norma europea obliga a hacer una pausa de al menos 45 minutos tras cuatro horas y media de conducción. Puede dividirse en una primera de 15 y otra posterior de 30 minutos, en ese orden. La regla busca reducir la fatiga de quienes pasan muchas horas en carretera. Los controles en Portugal aplican esa normativa a los conductores que circulan por el país, también cuando trabajan para una empresa española. Aquí los transportistas cuestionan la cuantía de las sanciones impuestas por exceder el límite.. La excepción para llegar a un lugar seguro. La empresa invocó el artículo 12 del Reglamento europeo 561/2006. Permite apartarse de los tiempos de conducción y descanso, en la medida necesaria, para alcanzar un lugar de parada adecuado y proteger a las personas, el vehículo o la carga, siempre que no se comprometa la seguridad vial. No concede cinco minutos extra de forma automática a todos los conductores: depende de lo que haya sucedido en el trayecto.. Fenadismer sostiene que la posibilidad de detener un camión de inmediato no siempre existe y considera excesiva la respuesta portuguesa. Según la federación, el tribunal trató los incumplimientos como muy graves y no aceptó la justificación de la empresa. La resolución judicial no se ha difundido íntegra, por lo que los motivos precisos del rechazo se conocen a través de esa versión del sector.. La organización ha anunciado que presentará una queja ante la Comisión Europea para pedir criterios de sanción más proporcionados. De momento, se trata de una iniciativa anunciada, no de una decisión de Bruselas. Para la empresa afectada, el recurso ya terminó con la multa mantenida: 2.100 euros por cada exceso detectado en el control portugués.
