Los españoles no nos enteramos. La realidad es que somos tontos, muy tontos. Y Sánchez nos lo ha tenido que recordar. No sabíamos que [[LINK:EXTERNO|||https://www.larazon.es/espana/explicaciones-sanchez-red-ferroviaria-segura-falta-inversion-mentira-colosal_20260211698c42981817b41eb640a1df.html|||la red ferroviaria es segura y que la falta de inversión es «una mentira colosal»]]. No es más que una invención de la fachosfera que le odia y se dedica a la desinformación. La única verdad es la que decide La Moncloa. El resto es periodismo basura. Por supuesto, no tiene que asumir ninguna responsabilidad por los 46 muertos provocados en el accidente ferroviario de Adamuz. La red funciona de maravilla y somos la envidia del mundo. En esta línea de objetividad y credibilidad, no hay que asumirla tampoco por el accidente de Cercanías en el que murió el maquinista. Eso de acudir al Congreso de los Diputados es muy cansino, porque la mayoría de las diputadas y los diputados no compran la basurilla propagandística del poderoso aparato mediático gubernamental. Sánchez, al igual que ese personajillo irrelevante de Puente, lo hace todo bien. Tras tantos años de periodismo y haber conocido a tantos ministros, la realidad es que nunca un miembro del gabinete había llegado tan bajo y un presidente se había comportado como un auténtico déspota.. La seguridad de la red ferroviaria ni siquiera merece una respuesta tras las tragedias que hemos vivido y las constantes quejas del personal y los usuarios. Se acabó la puntualidad y viajar en tren se ha convertido en una ruleta. Nadie sabe qué puede suceder. La realidad desmiente, una vez más, la euforia del líder del PSOE, aunque tendrá el aplauso de la servil izquierda. Me imagino que se debe preguntar por qué los españoles no le entienden y apoyan. Su mundo ideal sería con personas como Marlaska, que le recibe alborozado con dos besos en la mejilla cada vez que le ve, o Morant, que le recuerda lo mal que estaría España sin él. Con Óscar López, Antonio Hernando, Óscar Puente, Patxi López, Félix Tezanos, Cándido Conde-Pumpido y el resto de fieles peones del movimiento sanchista no tiene por qué preocuparse. Todo se reduce a las mentiras de la derecha, porque es universalmente conocido que no hay falta de inversión. ¡Larga vida al sanchismo!, como dirían sus corifeos.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
«La realidad desmiente, una vez más, la euforia del líder del PSOE»
Los españoles no nos enteramos. La realidad es que somos tontos, muy tontos. Y Sánchez nos lo ha tenido que recordar. No sabíamos que la red ferroviaria es segura y que la falta de inversión es «una mentira colosal». No es más que una invención de la fachosfera que le odia y se dedica a la desinformación. La única verdad es la que decide La Moncloa. El resto es periodismo basura. Por supuesto, no tiene que asumir ninguna responsabilidad por los 46 muertos provocados en el accidente ferroviario de Adamuz. La red funciona de maravilla y somos la envidia del mundo. En esta línea de objetividad y credibilidad, no hay que asumirla tampoco por el accidente de Cercanías en el que murió el maquinista. Eso de acudir al Congreso de los Diputados es muy cansino, porque la mayoría de las diputadas y los diputados no compran la basurilla propagandística del poderoso aparato mediático gubernamental. Sánchez, al igual que ese personajillo irrelevante de Puente, lo hace todo bien. Tras tantos años de periodismo y haber conocido a tantos ministros, la realidad es que nunca un miembro del gabinete había llegado tan bajo y un presidente se había comportado como un auténtico déspota.. La seguridad de la red ferroviaria ni siquiera merece una respuesta tras las tragedias que hemos vivido y las constantes quejas del personal y los usuarios. Se acabó la puntualidad y viajar en tren se ha convertido en una ruleta. Nadie sabe qué puede suceder. La realidad desmiente, una vez más, la euforia del líder del PSOE, aunque tendrá el aplauso de la servil izquierda. Me imagino que se debe preguntar por qué los españoles no le entienden y apoyan. Su mundo ideal sería con personas como Marlaska, que le recibe alborozado con dos besos en la mejilla cada vez que le ve, o Morant, que le recuerda lo mal que estaría España sin él. Con Óscar López, Antonio Hernando, Óscar Puente, Patxi López, Félix Tezanos, Cándido Conde-Pumpido y el resto de fieles peones del movimiento sanchista no tiene por qué preocuparse. Todo se reduce a las mentiras de la derecha, porque es universalmente conocido que no hay falta de inversión. ¡Larga vida al sanchismo!, como dirían sus corifeos.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
