Hoy, día de san Juan de Dios, patrono de los hospitales y del personal hospitalario, es día también de la mujer desde que en 1975 así lo reconoció oficialmente la ONU para conmemorar la lucha por los derechos femeninos, la igualdad y la participación en la sociedad. En los países libres se celebran actos y manifestaciones recordando los muchos problemas que todavía existen en algunas zonas del mundo, donde se flagela, viola, tortura, lapida a mujeres y niñas indiscriminadamente porque para ellas no existen derechos. Véase el ejemplo de Irán. El mismo día que comenzaba la guerra estaban entretenidos ejecutando a una mujer al tiempo que los cuerpos de unos cuantos hombres colgaban de otras tantas grúas, esas que pueblan el paisaje iraní y que tanto gustan a los ayatolas, esos seres despiadados que obligan a las del sexo contrario a vestirse de cucarachas, encerrando sus cuerpos en cárceles de tela de la que no se desprenden nunca durante su vida por esa mala fortuna de haber nacido mujer en el sitio inadecuado.. Y desde este occidente desde el que hablamos curiosamente se oculta ese maltrato, esas ejecuciones a quemarropa de las mujeres iraníes y en las manifestaciones del mundo libre ni se hace mención a ellas. Esas mamarrachas del ultracomunismo llenas de lentejuelas y transparencias que salen a decir necedades al escenario de los Goya olvidando a las que de verdad padecen, se visten de morado en el día de hoy, 8 de marzo, reclamando dignidad y justicia. A esas quisiera yo verlas vestidas con los hiyabs y los burkas sin otra opción. Para ellas no habría escotes ni abalorios, ni alfombras rojas, recibiendo aplausos de la imputada Begoña y el marido embustero mientras arengan en defensa de la corrupción reinante, al tiempo que el marido de la imputada niega colaboración a la OTAN ante la risotada de un Trump que le responde diciendo que utilizará Rota y Morón cuando le venga en gana, cosa que ya está haciendo. Y así se expresa ante el canciller alemán en la Casa Blanca, quien ofrece toda la colaboración de su país, lo mismo que Francia, Reino Unido creando un paraguas atómico que nos abriga a todos, alineándose así las grandes potencias para hacerse todavía más grandes al tiempo que nuestro mequetrefe particular hace visibles sus intereses electorales con un populachero “no a la guerra”.. CODA. Hoy dedico esta coda con todo fervor y cariño al amigo que se fue, al referente en esta profesión de buitres y tiburones, el hombre que materializó la frase de Séneca “mesura hasta en el sufrimiento”, porque Fernando Ónega era la mesura hecha hombre, nunca sacaba los pies del tiesto, nunca tuvo una salida de pata de banco, pero estas frases me parecen vulgares aplicadas a él, porque él era exquisito, su voz era exquisita, única, y lo que decía y lo que escribía también lo era. Él era siempre él, no había un Ónega para el telediario, un Ónega para la columna periodística o un Ónega editorialista parlante a primera hora de la mañana con Luis del Olmo. Porque en el momento de tomar una copa de vino y hacer bromas no perdía su esencia y seguía siendo Ónega. Su mujer Ángela le regaló años de vida, le regaló un trozo de sí misma para prolongar su existencia juntos. No se puede mostrar el amor de una forma más palpable. Vaya para ella mi cariño y mi mejor homenaje en recuerdo de tantos y tan buenos ratos compartidos.
Hoy es el día de la mujer desde que en 1975 así lo reconoció oficialmente la ONU para conmemorar la lucha por los derechos femeninos, la igualdad y la participación en la sociedad
Hoy, día de san Juan de Dios, patrono de los hospitales y del personal hospitalario, es día también de la mujer desde que en 1975 así lo reconoció oficialmente la ONU para conmemorar la lucha por los derechos femeninos, la igualdad y la participación en la sociedad. En los países libres se celebran actos y manifestaciones recordando los muchos problemas que todavía existen en algunas zonas del mundo, donde se flagela, viola, tortura, lapida a mujeres y niñas indiscriminadamente porque para ellas no existen derechos. Véase el ejemplo de Irán. El mismo día que comenzaba la guerra estaban entretenidos ejecutando a una mujer al tiempo que los cuerpos de unos cuantos hombres colgaban de otras tantas grúas, esas que pueblan el paisaje iraní y que tanto gustan a los ayatolas, esos seres despiadados que obligan a las del sexo contrario a vestirse de cucarachas, encerrando sus cuerpos en cárceles de tela de la que no se desprenden nunca durante su vida por esa mala fortuna de haber nacido mujer en el sitio inadecuado.. Y desde este occidente desde el que hablamos curiosamente se oculta ese maltrato, esas ejecuciones a quemarropa de las mujeres iraníes y en las manifestaciones del mundo libre ni se hace mención a ellas. Esas mamarrachas del ultracomunismo llenas de lentejuelas y transparencias que salen a decir necedades al escenario de los Goya olvidando a las que de verdad padecen, se visten de morado en el día de hoy, 8 de marzo, reclamando dignidad y justicia. A esas quisiera yo verlas vestidas con los hiyabs y los burkas sin otra opción. Para ellas no habría escotes ni abalorios, ni alfombras rojas, recibiendo aplausos de la imputada Begoña y el marido embustero mientras arengan en defensa de la corrupción reinante, al tiempo que el marido de la imputada niega colaboración a la OTAN ante la risotada de un Trump que le responde diciendo que utilizará Rota y Morón cuando le venga en gana, cosa que ya está haciendo. Y así se expresa ante el canciller alemán en la Casa Blanca, quien ofrece toda la colaboración de su país, lo mismo que Francia, Reino Unido creando un paraguas atómico que nos abriga a todos, alineándose así las grandes potencias para hacerse todavía más grandes al tiempo que nuestro mequetrefe particular hace visibles sus intereses electorales con un populachero “no a la guerra”.. CODA. Hoy dedico esta coda con todo fervor y cariño al amigo que se fue, al referente en esta profesión de buitres y tiburones, el hombre que materializó la frase de Séneca “mesura hasta en el sufrimiento”, porque Fernando Ónega era la mesura hecha hombre, nunca sacaba los pies del tiesto, nunca tuvo una salida de pata de banco, pero estas frases me parecen vulgares aplicadas a él, porque él era exquisito, su voz era exquisita, única, y lo que decía y lo que escribía también lo era. Él era siempre él, no había un Ónega para el telediario, un Ónega para la columna periodística o un Ónega editorialista parlante a primera hora de la mañana con Luis del Olmo. Porque en el momento de tomar una copa de vino y hacer bromas no perdía su esencia y seguía siendo Ónega. Su mujer Ángela le regaló años de vida, le regaló un trozo de sí misma para prolongar su existencia juntos. No se puede mostrar el amor de una forma más palpable. Vaya para ella mi cariño y mi mejor homenaje en recuerdo de tantos y tan buenos ratos compartidos.
