Según el especialista, una mera conversación por WhatsApp es una prueba suficiente que podrá contrastar la situación del trabajador
El control de la jornada laboral continúa generando dudas, y no solo entre los trabajadores, también entre las empresas. El abogado laboralista Juanma Lorenteha abordado este asunto en una publicación difundida en TikTok, donde explica por qué el registro de entrada y salida se ha convertido en un elemento clave a la hora de reclamar horas extraordinarias que no han sido abonadas.. «Como a una empresa se le ocurra no tener registro de jornada y no fichar la entrada y la salida de sus trabajadores, puede tener un problemón», advierte el especialista nada más comenzar con su intervención. Según señala, este documento no es un simple trámite de carácter administrativo, sino que es una obligación legal que puede resultar determinante cuando se produce un conflicto laboral.. El motivo radica en la dificultad que tendría la compañía para defenderse ante un juez. «Si tú trabajas en una empresa así y puedes aportar indicios de que haces horas extras, como la empresa no va a poder aportar en un juicio el registro de jornada para negar esas supuestas horas, lo más normal es que el juez le dé la razón al trabajador», explica Lorente. Básicamente, esa ausencia de control podría estar inclinando la balanza hacia el lado del empleado.. Lorente recuerda que la ley no exime a la empresa de la responsabilidad del registro. Por lo tanto, para ellas, «es una obligación tener un registro de jornada», insiste. Si no se cumple con ese requisito y el empleado logra aportar señales que apunten a que ha trabajado más tiempo del que figura en su contrato, la situación jurídica puede volverse complicada para la compañía.. En ese contexto, tan solo las pruebas de un móvil podrían ya serían suficientes para forjar la defensa del empleado ante los juzgados. «La ubicación del Google Maps puede ser un indicio», señala el abogado, mencionando cómo ciertos registros tecnológicos permiten demostrar que una persona permanecía en su lugar de trabajo más allá de su horario habitual.. A esos indicios se suman también las conversaciones que reflejan la organización de la jornada. «Una conversación por WhatsApp en la que te dicen la hora de entrada o la hora de salida, o cualquier otro método que permita acreditarlo, puede servir», detalla.. Por ello, este profesional del ámbito legal enfocado en el ámbito laboral concluye con una advertencia dirigida a quienes se encuentran en esta situación. «Si tu empresa no tiene registro de jornada, reclamar esas horas extra que haces y que no te pagan va a ser muchísimo más fácil», finaliza.
El control de la jornada laboral continúa generando dudas, y no solo entre los trabajadores, también entre las empresas. El abogado laboralista Juanma Lorente ha abordado este asunto en una publicación difundida en TikTok, donde explica por qué el registro de entrada y salida se ha convertido en un elemento clave a la hora de reclamar horas extraordinarias que no han sido abonadas.. «Como a una empresa se le ocurra no tener registro de jornada y no fichar la entrada y la salida de sus trabajadores, puede tener un problemón», advierte el especialista nada más comenzar con su intervención. Según señala, este documento no es un simple trámite de carácter administrativo, sino que es una obligación legal que puede resultar determinante cuando se produce un conflicto laboral.. «La ubicación del Google Maps puede ser un indicio». El motivo radica en la dificultad que tendría la compañía para defenderse ante un juez. «Si tú trabajas en una empresa así y puedes aportar indicios de que haces horas extras, como la empresa no va a poder aportar en un juicio el registro de jornada para negar esas supuestas horas, lo más normal es que el juez le dé la razón al trabajador», explica Lorente. Básicamente, esa ausencia de control podría estar inclinando la balanza hacia el lado del empleado.. Lorente recuerda que la ley no exime a la empresa de la responsabilidad del registro. Por lo tanto, para ellas, «es una obligación tener un registro de jornada», insiste. Si no se cumple con ese requisito y el empleado logra aportar señales que apunten a que ha trabajado más tiempo del que figura en su contrato, la situación jurídica puede volverse complicada para la compañía.. En ese contexto, tan solo las pruebas de un móvil podrían ya serían suficientes para forjar la defensa del empleado ante los juzgados. «La ubicación del Google Maps puede ser un indicio», señala el abogado, mencionando cómo ciertos registros tecnológicos permiten demostrar que una persona permanecía en su lugar de trabajo más allá de su horario habitual.. A esos indicios se suman también las conversaciones que reflejan la organización de la jornada. «Una conversación por WhatsApp en la que te dicen la hora de entrada o la hora de salida, o cualquier otro método que permita acreditarlo, puede servir», detalla.. Por ello, este profesional del ámbito legal enfocado en el ámbito laboral concluye con una advertencia dirigida a quienes se encuentran en esta situación. «Si tu empresa no tiene registro de jornada, reclamar esas horas extra que haces y que no te pagan va a ser muchísimo más fácil», finaliza.
