La sociedad pública había puesto como condición para la operación la salida de Ángel Escribano de la tecnológica
La fusión entre Indra y Escribano (EM&M) para crear un campeón nacional de la industria de defensa vuelve a activarse. Según ha adelantado «El Economista» y han confirmado a este periódico fuentes al tanto de la operación, la SEPI, sociedad pública dueña del 28% del capital de Indra, ha retomado los contactos con EM&M para explorar la integración de ambas compañías.
La fusión entre Indra y Escribano (EM&M) para crear un campeón nacional de la industria de defensa vuelve a activarse. Según ha adelantado «El Economista» y han confirmado a este periódico fuentes al tanto de la operación, la SEPI, sociedad pública dueña del 28% del capital de Indra, ha retomado los contactos con EM&M para explorar la integración de ambas compañías.. La reactivación de los contactos se ha producido apenas una semana después de que Ángel Escribano, propietario junto a su hermano Javier de EM&M, abandonase la presidencia de Indra -de la que su compañía familiar posee un 14,3%-. Su marcha se produjo días después de que la SEPI, a través de una carta enviada al consejo de Indra, solicitase su marca del cargo para dejar vía libre a la consolidación de ambas compañías. La sociedad pública argumentó que el posible conflicto de interés que planteaba su posición como presidente de Indra y dueño de la empresa que quería absorber impedía seguir adelante con el proceso.. Aunque en un primer momento los Escribano renunciaron a la operación para que Ángel Escribano se mantuviese al frente de Indra, finalmente, hace una semana, como avanzó LA RAZÓN, optó por abandonar el cargo tras la presión del Gobierno para que lo hiciera.. Ahora, y tras el nombramiento de Ángel Simón como presidente no ejecutivo de Indra, se han reanudado los contactos para la fusión, que el Gobierno se ha fijado como prioritaria dado el actual entorno geopolítico.. ¿Condenados a entenderse?. A pesar de los vaivenes de las últimas semanas, desde el sector argumentan que ni a la Sepi ni a los Escribano les resultaría sencillo dar marcha atrás con su consolidación. Como explican las fuentes consultadas, EM&M e Indra han suscrito en los últimos meses varios contratos de colaboración al calor de los créditos al 0% concedidos por el Ministerio de Defensa para desarrollar varios programas militares. Muchos de ellos se han suscrito en términos muy abiertos y sin el nivel de detalle que suelen tener este tipo de contratos. De hecho, las fuentes consultadas aseguran que, en los últimos meses, «Indra ha operado como si ya hubiese comprado EM&M». Y si la operación se fuera al traste, «el que viniera o la Sepi tendría que poner orden en esta cuestión».. Por no hablar, añaden estas fuentes, de que si la operación finalmente encallase, «afectaría a las pequeñas empresas que deberían estar por debajo de esos contratos».. «Otra cosa es que Mecanizados Escribano sea la empresa que necesite Indra para convertirse en una empresa más grande, aunque eso ya son filosofías de la industria de defensa», concluyen.
