Óscar García, técnico catalán de 53 años del Pogoń Szczecin, vivió su única experiencia en los banquillos en Primera División en la temporada 2019-2020, donde coincidió en el Celta con un Álvaro Vadillo que no guarda un buen recuerdo sobre él y no es de extrañar dado que de en los tres meses que permaneció en el equipo, no llegó a disputar un solo partido oficial.. Vadillo había recalado en verano de 2020 en el conjunto gallego tras haber acabado su contrato con el Granada. Sin embargo, ante la falta de minutos, decidió hablar con el director deportivo del Celta de Vigo, que por aquel entonces era Felipe Miñambres. «¿Ustedes me habéis firmado con el sí del entrenador? Porque esto no tiene ni pies ni cabeza», le dijo; recordó en el pódcast Climbers.. «Antes de que cerrara el mercado jugamos cinco partidos y no es que no jugara ni uno, es que ni calenté. Es que muchas veces es para reírte», añadió.. Para Vadillo, Óscar García era peor como persona que como entrenador. «Yo fui tonto y niñatillo. Óscar García era el entrenador de esa época y era horrorosamente malo. No te hablo a nivel deportivo, sino un tío que llega allí y no te da los buenos días… malo. Ni saludaba a nadie, serio. Todos los entrenamientos los hacía el segundo entrenador. Horroroso, y como persona peor porque ni te saluda», añadió el criticó.. Haciendo autocrítica, Álvaro Vadillo señaló: «Yo debería haber dicho ‘este tío va a durar poco aquí, me voy a callar y voy a seguir entrenando y estar en forma para cuando me llegue el momento’, pero fui caprichoso y no quería estar ahí».. «Tres meses es mi estancia en Vigo con cero partidos oficiales, esto no lo tiene nadie. El Celta hizo un negocio redondo, me coge libre, no paga el sueldo porque el Espanyol paga la ficha entera y luego saca 1,7 kilos», concluyó.
Álvaro Vadillo tuvo como entrenador en el Celta de Vigo a Óscar García
Óscar García, técnico catalán de 53 años del Pogoń Szczecin, vivió su única experiencia en los banquillos en Primera División en la temporada 2019-2020, donde coincidió en el Celta con un Álvaro Vadillo que no guarda un buen recuerdo sobre él y no es de extrañar dado que de en los tres meses que permaneció en el equipo, no llegó a disputar un solo partido oficial.. Vadillo había recalado en verano de 2020 en el conjunto gallego tras haber acabado su contrato con el Granada. Sin embargo, ante la falta de minutos, decidió hablar con el director deportivo del Celta de Vigo, que por aquel entonces era Felipe Miñambres. «¿Ustedes me habéis firmado con el sí del entrenador? Porque esto no tiene ni pies ni cabeza», le dijo; recordó en el pódcast Climbers.. «Antes de que cerrara el mercado jugamos cinco partidos y no es que no jugara ni uno, es que ni calenté. Es que muchas veces es para reírte», añadió.. «Yo fui tonto y niñatillo. Óscar García era el entrenador de esa época y era horrorosamente malo. No te hablo a nivel deportivo, sino un tío que llega allí y no te da los buenos días… malo. Ni saludaba a nadie, serio. Todos los entrenamientos los hacía el segundo entrenador. Horroroso, y como persona peor porque ni te saluda», añadió el criticó.. Haciendo autocrítica, Álvaro Vadillo señaló: «Yo debería haber dicho ‘este tío va a durar poco aquí, me voy a callar y voy a seguir entrenando y estar en forma para cuando me llegue el momento’, pero fui caprichoso y no quería estar ahí».. «Tres meses es mi estancia en Vigo con cero partidos oficiales, esto no lo tiene nadie. El Celta hizo un negocio redondo, me coge libre, no paga el sueldo porque el Espanyol paga la ficha entera y luego saca 1,7 kilos», concluyó.
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