El formato que conduce Chenoa en la noche de La 1 vuelve con seis encuentros donde el pasado de los adoptantes se entrelaza con las vivencias de animales rescatados en busca de una vida mejor
La noche de este martes 18 de agosto vuelve a vestirse de emotividad en La 1. El centro de adopción de «Dog House» reabre sus puertas bajo la conducción de Chenoa para mostrar una nueva tanda de encuentros donde las historias personales de los visitantes terminan encontrando un reflejo sanador en la mirada de los animales. El formato de RTVE se adentra así en un abanico de testimonios que van desde la superación de traumas infantiles hasta el choque cultural de quienes empiezan de cero lejos de su tierra.. Entre los momentos más impactantes de la noche destaca el testimonio de dos hermanas marcadas por el dolor. Una de ellas, víctima de acoso escolar en su infancia, establecerá un vínculo de empatía inmediata con una perrita rescatada tras haber sufrido años de explotación. En paralelo, el programa mostrará la llegada de una madre y su hija emigradas desde Colombia, dispuestas a abrir de par en par las puertas de su nuevo hogar a un can con problemas de salud que necesita cuidados específicos.. El programa también reserva espacio para casos con cierto contrapunto cómico y retos de convivencia. Es el caso de una pareja que acude al centro con la difícil misión de reanimar a su propio perro, de carácter huraño y apático, buscando un compañero de cuatro patas que le devuelva la vitalidad. A este desafío se sumará el dilema de otra pareja con preferencias completamente antagónicas a la hora de elegir raza y tamaño, obligada a ponerse de acuerdo para no volver a casa con las manos vacías.. La jornada no estará exenta de momentos delicados en el proceso de adaptación. Bajo un fuerte temporal que complicará la logística del centro, los espectadores serán testigos del tenso encuentro de una familia con una perra con pánico a cualquier estímulo exterior. La nómina de historias de la semana se completa con el ilusionante debut de una mujer madura que, tras toda una vida deseándolo, cumplirá por fin el sueño de integrar a su primer compañero canino en la rutina diaria.
La noche de este martes 18 de agosto vuelve a vestirse de emotividad en La 1. El centro de adopción de «Dog House» reabre sus puertas bajo la conducción de Chenoa para mostrar una nueva tanda de encuentros donde las historias personales de los visitantes terminan encontrando un reflejo sanador en la mirada de los animales. El formato de RTVE se adentra así en un abanico de testimonios que van desde la superación de traumas infantiles hasta el choque cultural de quienes empiezan de cero lejos de su tierra.. Entre los momentos más impactantes de la noche destaca el testimonio de dos hermanas marcadas por el dolor. Una de ellas, víctima de acoso escolar en su infancia, establecerá un vínculo de empatía inmediata con una perrita rescatada tras haber sufrido años de explotación. En paralelo, el programa mostrará la llegada de una madre y su hija emigradas desde Colombia, dispuestas a abrir de par en par las puertas de su nuevo hogar a un can con problemas de salud que necesita cuidados específicos.. El programa también reserva espacio para casos con cierto contrapunto cómico y retos de convivencia. Es el caso de una pareja que acude al centro con la difícil misión de reanimar a su propio perro, de carácter huraño y apático, buscando un compañero de cuatro patas que le devuelva la vitalidad. A este desafío se sumará el dilema de otra pareja con preferencias completamente antagónicas a la hora de elegir raza y tamaño, obligada a ponerse de acuerdo para no volver a casa con las manos vacías.. La jornada no estará exenta de momentos delicados en el proceso de adaptación. Bajo un fuerte temporal que complicará la logística del centro, los espectadores serán testigos del tenso encuentro de una familia con una perra con pánico a cualquier estímulo exterior. La nómina de historias de la semana se completa con el ilusionante debut de una mujer madura que, tras toda una vida deseándolo, cumplirá por fin el sueño de integrar a su primer compañero canino en la rutina diaria.
