La compañía quiere focalizar sus inversiones en España y Argentina
Raventós Codorníu ha formalizado la venta de su bodega Artesa Winery de Napa Valley (California) al Grupo Boisset, en el marco de la revisión de su portafolio orientada a focalizar inversiones y recursos en España y Argentina, prioritarios ahora para la compañía.. El grupo de origen catalán puso en marcha Artesa Winery en 1991, una bodega que cuenta con 140 hectáreas que integra viñedos en ladera ideada para elaborar grandes vinos espumosos y cuya arquitectura la ha convertido en un referente del enoturismo de Napa Valley, según la empresa.. Situada en Los Carneros, una de las zonas más frescas de Napa Valley gracias a la influencia marítima de la bahía de San Pablo, la bodega tiene condiciones muy favorables para variedades de uva como Chardonnay y Pinot Noir.. El día 22, el grupo bodeguero informó de que había cerrado su último ejercicio fiscal –de julio de 2025 a junio de 2026– con un beneficio récord de 14 millones de euros, un 17% más, y los mejores ingresos de su historia, con 234 millones, y que estudiaba compras y desinversiones puntuales para seguir creciendo.. En la presentación de resultados, el consejero delegado de Raventós Codorníu, Sergio Fuster, explicó que el grupo se encuentra en un proceso de revisión estratégica de su portafolio de bodegas y no descarta realizar adquisiciones que refuercen los segmentos con mayor crecimiento como los espumosos o el cava, así como desinversiones puntuales en aquellas bodegas menos adaptadas al mercado.. En la nota, Fuster destacó que Artesa ha sido «una de las bodegas de mayor éxito» del portafolio del grupo y ha destacado que «estamos convencidos de que Boisset es el mejor custodio para liderar su próxima etapa de desarrollo». Jean-Charles Boisset es el propietario del Grupo Boisser Collection.
Raventós Codorníu ha formalizado la venta de su bodega Artesa Winery de Napa Valley (California) al Grupo Boisset, en el marco de la revisión de su portafolio orientada a focalizar inversiones y recursos en España y Argentina, prioritarios ahora para la compañía.. El grupo de origen catalán puso en marcha Artesa Winery en 1991, una bodega que cuenta con 140 hectáreas que integra viñedos en ladera ideada para elaborar grandes vinos espumosos y cuya arquitectura la ha convertido en un referente del enoturismo de Napa Valley, según la empresa.. Situada en Los Carneros, una de las zonas más frescas de Napa Valley gracias a la influencia marítima de la bahía de San Pablo, la bodega tiene condiciones muy favorables para variedades de uva como Chardonnay y Pinot Noir.. El día 22, el grupo bodeguero informó de que había cerrado su último ejercicio fiscal –de julio de 2025 a junio de 2026– con un beneficio récord de 14 millones de euros, un 17% más, y los mejores ingresos de su historia, con 234 millones, y que estudiaba compras y desinversiones puntuales para seguir creciendo.. En la presentación de resultados, el consejero delegado de Raventós Codorníu, Sergio Fuster, explicó que el grupo se encuentra en un proceso de revisión estratégica de su portafolio de bodegas y no descarta realizar adquisiciones que refuercen los segmentos con mayor crecimiento como los espumosos o el cava, así como desinversiones puntuales en aquellas bodegas menos adaptadas al mercado.. En la nota, Fuster destacó que Artesa ha sido «una de las bodegas de mayor éxito» del portafolio del grupo y ha destacado que «estamos convencidos de que Boisset es el mejor custodio para liderar su próxima etapa de desarrollo». Jean-Charles Boisset es el propietario del Grupo Boisser Collection.
