Se plantea que las mujeres conducen con más seguridad y que, aun así, pueden salir peor paradas en un mismo choque. Los datos españoles permiten examinar ambas ideas. La primera pregunta no es quién aparca mejor, sino qué riesgos aparecen en la carretera y qué daños provoca un accidente.
En 2024 murieron 1.785 personas en siniestros de tráfico en España, según el balance consolidado de la Dirección General de Tráfico. Aproximadamente ocho de cada diez víctimas mortales fueron hombres. Entre quienes fallecieron cuando conducían, el 90 % eran hombres. Contar víctimas no basta para calcular el riesgo por kilómetro: también importan los trayectos y vehículos.
Existe una «ventaja masculina» (de media, no por género) al girar figuras mentalmente, lo que se relaciona con aparcar. Esa comparación no explica la siniestralidad real. Velocidad, alcohol, cinturón y atención tienen consecuencias mucho más directas sobre la gravedad de los choques.
Qué se observó en los accidentes registrados en España
Una investigación de la Universidad de Granada analizó 171.230 turismos implicados en siniestros ocurridos entre 2014 y 2020. La revista de la DGT resumió en 2024 sus resultados: cuando conducía una mujer, el riesgo de muerte o lesión grave para los ocupantes era un 28 % menor que cuando conducía un hombre. El estudio encontró una asociación; no significa que el sexo de quien lleva el volante determine por sí solo el desenlace de cada accidente.
Los investigadores señalaron que las diferencias de comportamiento al volante podrían explicar buena parte del resultado. Por eso, la comparación exige mirar el contexto además de los porcentajes. La experiencia de un profesor de autoescuela sobre hombres y mujeres aporta otra mirada, pero tampoco sustituye a los registros de tráfico.
El balance de 2024 muestra la dimensión de la diferencia en víctimas mortales, pero no respalda literalmente la cifra del vídeo de que los hombres sufren «casi la mitad más» de choques mortales por kilómetro. Para afirmarlo habría que usar una medición comparable de exposición a la conducción. Las cifras absolutas no son una tasa por distancia recorrida.
Por qué ellas pueden sufrir más daños en el mismo coche
La segunda parte del estudio comparó a personas que viajaban en un mismo vehículo accidentado. En esa situación, el riesgo de morir o sufrir lesiones graves fue un 20 % mayor para las mujeres. Según los autores, las diferencias de tamaño corporal y de respuesta al impacto pueden contribuir a esa vulnerabilidad. El resultado no contradice el menor riesgo observado cuando una mujer era quien conducía: son dos comparaciones distintas.
Se atribuye parte de la diferencia a las pruebas de seguridad hechas durante años con muñecos de dimensiones masculinas. Es una cuestión real en el diseño de vehículos, pero el estudio español no aisló cuánto explica ese factor en sus resultados. La seguridad pasiva debe probarse en cuerpos diversos, mientras que medidas como el uso del cinturón siguen siendo esenciales para cualquiera.
Así que la respuesta corta al tópico es poco espectacular: los registros españoles muestran una marcada mayoría masculina entre los fallecidos y un análisis de turismos asocia la conducción femenina con menor gravedad para quienes viajan dentro. Al mismo tiempo, en un choque compartido, las mujeres pueden afrontar más riesgo de lesión grave. Son datos útiles para mejorar la prevención y el diseño del vehículo, no para repartir medallas al volante.
Se plantea que las mujeres conducen con más seguridad y que, aun así, pueden salir peor paradas en un mismo choque. Los datos españoles permiten examinar ambas ideas. La primera pregunta no es quién aparca mejor, sino qué riesgos aparecen en la carretera y qué daños provoca un accidente.. En 2024 murieron 1.785 personas en siniestros de tráfico en España, según el balance consolidado de la Dirección General de Tráfico. Aproximadamente ocho de cada diez víctimas mortales fueron hombres. Entre quienes fallecieron cuando conducían, el 90 % eran hombres. Contar víctimas no basta para calcular el riesgo por kilómetro: también importan los trayectos y vehículos.. Existe una «ventaja masculina» (de media, no por género) al girar figuras mentalmente, lo que se relaciona con aparcar. Esa comparación no explica la siniestralidad real. Velocidad, alcohol, cinturón y atención tienen consecuencias mucho más directas sobre la gravedad de los choques.. Qué se observó en los accidentes registrados en España. Una investigación de la Universidad de Granada analizó 171.230 turismos implicados en siniestros ocurridos entre 2014 y 2020. La revista de la DGT resumió en 2024 sus resultados: cuando conducía una mujer, el riesgo de muerte o lesión grave para los ocupantes era un 28 % menor que cuando conducía un hombre. El estudio encontró una asociación; no significa que el sexo de quien lleva el volante determine por sí solo el desenlace de cada accidente.. Los investigadores señalaron que las diferencias de comportamiento al volante podrían explicar buena parte del resultado. Por eso, la comparación exige mirar el contexto además de los porcentajes. La experiencia de un profesor de autoescuela sobre hombres y mujeres aporta otra mirada, pero tampoco sustituye a los registros de tráfico.. El balance de 2024 muestra la dimensión de la diferencia en víctimas mortales, pero no respalda literalmente la cifra del vídeo de que los hombres sufren «casi la mitad más» de choques mortales por kilómetro. Para afirmarlo habría que usar una medición comparable de exposición a la conducción. Las cifras absolutas no son una tasa por distancia recorrida.. Por qué ellas pueden sufrir más daños en el mismo coche. La segunda parte del estudio comparó a personas que viajaban en un mismo vehículo accidentado. En esa situación, el riesgo de morir o sufrir lesiones graves fue un 20 % mayor para las mujeres. Según los autores, las diferencias de tamaño corporal y de respuesta al impacto pueden contribuir a esa vulnerabilidad. El resultado no contradice el menor riesgo observado cuando una mujer era quien conducía: son dos comparaciones distintas.. Se atribuye parte de la diferencia a las pruebas de seguridad hechas durante años con muñecos de dimensiones masculinas. Es una cuestión real en el diseño de vehículos, pero el estudio español no aisló cuánto explica ese factor en sus resultados. La seguridad pasiva debe probarse en cuerpos diversos, mientras que medidas como el uso del cinturón siguen siendo esenciales para cualquiera.. Así que la respuesta corta al tópico es poco espectacular: los registros españoles muestran una marcada mayoría masculina entre los fallecidos y un análisis de turismos asocia la conducción femenina con menor gravedad para quienes viajan dentro. Al mismo tiempo, en un choque compartido, las mujeres pueden afrontar más riesgo de lesión grave. Son datos útiles para mejorar la prevención y el diseño del vehículo, no para repartir medallas al volante.
Un vídeo reabre el viejo debate sobre quién conduce mejor. Los datos españoles muestran más víctimas mortales entre los hombres y un riesgo de lesión distinto para ellas
Se plantea que las mujeres conducen con más seguridad y que, aun así, pueden salir peor paradas en un mismo choque. Los datos españoles permiten examinar ambas ideas. La primera pregunta no es quién aparca mejor, sino qué riesgos aparecen en la carretera y qué daños provoca un accidente.. En 2024 murieron 1.785 personas en siniestros de tráfico en España, según el balance consolidado de la Dirección General de Tráfico. Aproximadamente ocho de cada diez víctimas mortales fueron hombres. Entre quienes fallecieron cuando conducían, el 90 % eran hombres. Contar víctimas no basta para calcular el riesgo por kilómetro: también importan los trayectos y vehículos.. Existe una «ventaja masculina» (de media, no por género) al girar figuras mentalmente, lo que se relaciona con aparcar. Esa comparación no explica la siniestralidad real. Velocidad, alcohol, cinturón y atención tienen consecuencias mucho más directas sobre la gravedad de los choques.. Qué se observó en los accidentes registrados en España. Una investigación de la Universidad de Granada analizó 171.230 turismos implicados en siniestros ocurridos entre 2014 y 2020. La revista de la DGT resumió en 2024 sus resultados: cuando conducía una mujer, el riesgo de muerte o lesión grave para los ocupantes era un 28 % menor que cuando conducía un hombre. El estudio encontró una asociación; no significa que el sexo de quien lleva el volante determine por sí solo el desenlace de cada accidente.. Los investigadores señalaron que las diferencias de comportamiento al volante podrían explicar buena parte del resultado. Por eso, la comparación exige mirar el contexto además de los porcentajes. La experiencia de un profesor de autoescuela sobre hombres y mujeres aporta otra mirada, pero tampoco sustituye a los registros de tráfico.. El balance de 2024 muestra la dimensión de la diferencia en víctimas mortales, pero no respalda literalmente la cifra del vídeo de que los hombres sufren «casi la mitad más» de choques mortales por kilómetro. Para afirmarlo habría que usar una medición comparable de exposición a la conducción. Las cifras absolutas no son una tasa por distancia recorrida.. Por qué ellas pueden sufrir más daños en el mismo coche. La segunda parte del estudio comparó a personas que viajaban en un mismo vehículo accidentado. En esa situación, el riesgo de morir o sufrir lesiones graves fue un 20 % mayor para las mujeres. Según los autores, las diferencias de tamaño corporal y de respuesta al impacto pueden contribuir a esa vulnerabilidad. El resultado no contradice el menor riesgo observado cuando una mujer era quien conducía: son dos comparaciones distintas.. Se atribuye parte de la diferencia a las pruebas de seguridad hechas durante años con muñecos de dimensiones masculinas. Es una cuestión real en el diseño de vehículos, pero el estudio español no aisló cuánto explica ese factor en sus resultados. La seguridad pasiva debe probarse en cuerpos diversos, mientras que medidas como el uso del cinturón siguen siendo esenciales para cualquiera.. Así que la respuesta corta al tópico es poco espectacular: los registros españoles muestran una marcada mayoría masculina entre los fallecidos y un análisis de turismos asocia la conducción femenina con menor gravedad para quienes viajan dentro. Al mismo tiempo, en un choque compartido, las mujeres pueden afrontar más riesgo de lesión grave. Son datos útiles para mejorar la prevención y el diseño del vehículo, no para repartir medallas al volante.
