Alexander Bublik protagonizó una de las imágenes más llamativas de la jornada en el Masters 1.000 de Shanghái. El tenista kazajo perdió los nervios tras ceder el primer set ante el estadounidense Brandon Nakashima, destrozó su raqueta y terminó con una herida en la mano derecha después de golpear la tapa de una nevera situada junto a su silla. Pese al incidente, logró recomponerse y remontar para llevarse la victoria por 6-7 (7), 6-3 y 7-6 (5).. El episodio se produjo al término de una primera manga muy igualada, en la que ninguno de los dos jugadores consiguió romper el servicio de su rival. Bublik tuvo en su mano cerrar el set, con dos bolas para llevárselo cuando dominaba por 6-4 en el desempate, pero, sin embargo, Nakashima reaccionó, remontó y acabó imponiéndose por 9-7.. La frustración del kazajo fue inmediata. Tras perder el punto definitivo, golpeó repetidamente su raqueta contra la pista hasta dejarla inservible. Después, ya junto a su banquillo, volvió a patearla y descargó su enfado contra la tapa de plástico de una nevera utilizada para guardar las bebidas de los jugadores. El puñetazo rompió parte de la cubierta y le provocó un corte en la mano derecha, lo que obligó a interrumpir el encuentro para que recibiera asistencia médica. La jueza de silla, además, le advirtió por conducta antideportiva.. Con la herida vendada, Bublik regresó a la pista y cambió por completo el rumbo del partido. Se adjudicó el segundo set por 6-3 y resistió en una tercera manga que volvió a resolverse en el desempate, esta vez a su favor. De esta manera, el kazajo cerró el encuentro con 22 saques directos y se clasificó para los octavos de final, donde se enfrentará al alemán Alexander Zverev. Una remontada de mérito después de una escena de furia que pudo costarle mucho más que un set.
El tenista kazajo se cortó la mano tras golpear una nevera en pleno enfado en el que también destrozó su raqueta en el Master 1.000 de Shanghái.
Alexander Bublik protagonizó una de las imágenes más llamativas de la jornada en el Masters 1.000 de Shanghái. El tenista kazajo perdió los nervios tras ceder el primer set ante el estadounidense Brandon Nakashima, destrozó su raqueta y terminó con una herida en la mano derecha después de golpear la tapa de una nevera situada junto a su silla. Pese al incidente, logró recomponerse y remontar para llevarse la victoria por 6-7 (7), 6-3 y 7-6 (5).. El episodio se produjo al término de una primera manga muy igualada, en la que ninguno de los dos jugadores consiguió romper el servicio de su rival. Bublik tuvo en su mano cerrar el set, con dos bolas para llevárselo cuando dominaba por 6-4 en el desempate, pero, sin embargo, Nakashima reaccionó, remontó y acabó imponiéndose por 9-7.. La frustración del kazajo fue inmediata. Tras perder el punto definitivo, golpeó repetidamente su raqueta contra la pista hasta dejarla inservible. Después, ya junto a su banquillo, volvió a patearla y descargó su enfado contra la tapa de plástico de una nevera utilizada para guardar las bebidas de los jugadores. El puñetazo rompió parte de la cubierta y le provocó un corte en la mano derecha, lo que obligó a interrumpir el encuentro para que recibiera asistencia médica. La jueza de silla, además, le advirtió por conducta antideportiva.. Con la herida vendada, Bublik regresó a la pista y cambió por completo el rumbo del partido. Se adjudicó el segundo set por 6-3 y resistió en una tercera manga que volvió a resolverse en el desempate, esta vez a su favor. De esta manera, el kazajo cerró el encuentro con 22 saques directos y se clasificó para los octavos de final, donde se enfrentará al alemán Alexander Zverev. Una remontada de mérito después de una escena de furia que pudo costarle mucho más que un set.
Noticias de Deportes en La Razón
