El preso de ETA Juan Ramón Carasatorre Aldaz, alias Zapata, volverá a disfrutar de la semilibertad. El Gobierno vasco ha acordado aplicar al etarra ―condenado entre otros atentados por el asesinato en 1995 del concejal del PP en San Sebastián Gregorio Ordóñez― el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, lo que le permitirá salir de lunes a viernes del Centro Penitenciario de Zaballa (Vitoria), donde cumple condena, para trabajar y realizar actividades de voluntariado. La decisión se produce tres meses después de que el juez de Vigilancia Penitenciaria José Luis Castro revocara un acuerdo de enero del Departamento de Justicia en el mismo sentido y obligara entonces al etarra a volver al régimen ordinario de la prisión. Zapata participó el pasado jueves en un encuentro con víctimas dentro del programa de justicia restaurativa que sigue para su reinserción y hace justo un mes el magistrado le autorizó un permiso de salida de seis días, según documentos judiciales a los que ha tenido acceso EL PAÍS.Seguir leyendo
EL FINAL DE ETAEl recluso participó el pasado jueves en un encuentro con víctimas del terrorismo dentro de su programa de reinserciónEl etarra Juan Ramón Carasatorre, durante un juicio celebrado contra él en la Audiencia Nacional en mayo de 2014.Fernando Villar (EFE)El preso de ETA Juan Ramón Carasatorre Aldaz, alias Zapata, volverá a disfrutar de la semilibertad. El Gobierno vasco ha acordado aplicar al etarra ―condenado entre otros atentados por el asesinato en 1995 del concejal del PP en San Sebastián Gregorio Ordóñez― el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, lo que le permitirá salir de lunes a viernes del Centro Penitenciario de Zaballa (Vitoria) donde cumple condena, para realizar actividades de voluntariado. La decisión se produce tres meses después de que el juez de Vigilancia Penitenciaria José Luis Castro revocara un acuerdo del Departamento de Justicia en el mismo sentido y obligara al etarra a volver al régimen ordinario del centro penitenciario, y seis días después de que participara en un encuentro con víctimas dentro del programa de reinserción que sigue, según documentos judiciales a los que ha tenido acceso EL PAÍS.El magistrado revocó en abril la semilibertad de Carasatorres al considerar que el expediente penitenciario esgrimido por el Departamento de Justicia para acordar la semilibertad presentaba graves carencias, entre ellas la falta de un informe psicológico que constatase que Carasatorre ha admitido sus delitos y las consecuencias de ellos, más allá de la carta manuscrita de perdón a sus víctimas que consta en el mismo, y la ausencia de un plan de ejecución detallado sobre las actividades que Carasatorre iba a realizar en sus salidas. La decisión del juez Castro fue confirmada en mayo por una sala de la Audiencia Nacional. La Fiscalía, sin embargo, había apoyado que se le permitiera La decisión del Gobierno vasco ―que ha incluido también la semilibertad para otro etarra, Félix López de la Calle, Mobutu― ha causado un enorme malestar en el seno de las asociaciones de víctimas. Consuelo Ordóñez, presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), ha denunciado en conversación con EL PAÍS que el Ejecutivo de Imanol Pradales ha tomado la decisión solo seis días después de que Carasatorre haya tenido un encuentro con víctimas de ETA dentro del taller de justicia restaurativa que sigue. “Ir al caserío [en referencia al lugar donde se celebran estos encuentros] y premio”, se lamenta Ordóñez, que se queja de que ella ha pedido participar en esos encuentros y aún no ha recibido respuesta del Gobierno vasco. La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha emitido un comunicado en el que critica la medida que considera dentro de un plan que “persigue vaciar las cárceles de presos de ETA”. Según un recuento de esta asociación, desde que el Gobierno vasco asumió la gestión de los tres centros penitenciarios de Euskadi, en octubre de 2021, ha co
El recluso participó el pasado jueves en un encuentro con víctimas del terrorismo dentro de su programa de reinserción
