Hace ya 16 años que la editorial Anagrama fue adquirida por el grupo Feltrinelli, la gran empresa cultural italiana que engloba el sello que creó Giangiacomo Feltrinelli, una red de más de un centenar de librerías, un canal televisivo y una fundación. Pero ha sido en este 2026 cuando el emporio se ha lanzado con fuerza al mercado hispanohablante. A la apertura de una primera librería en español en Montevideo, se sumó el lanzamiento del sello Feltrinelli Editores esta primavera. En otoño llegará la ampliación de Gribaudo, un sello con medio siglo de historia que fue adquirido por Feltrinelli en 2008, con el que Anagrama ha trabajado los últimos cuatro años y que ha tenido una presencia discreta en el mercado español, enfocada en este tiempo en el libro infantil e ilustrado. Ahora se relanza apostando por la literatura comercial bajo la dirección de Berta Noy, quien dirigió ficción internacional en el grupo Planeta, antes de dar el salto a Ediciones B, sello que compró Penguin Random House al grupo Z.. Seguir leyendo
Tras la compra de Anagrama y el lanzamiento de Feltrinelli Editores, el grupo italiano apuesta por la literatura comercial en Gribaudo. Un nuevo giro en la historia de un sector marcado en la Transición por sellos independientes
Hace ya 16 años que la editorial Anagrama fue adquirida por el grupo Feltrinelli, la gran empresa cultural italiana que engloba el sello que creó Giangiacomo Feltrinelli, una red de más de un centenar de librerías, un canal televisivo y una fundación. Pero ha sido en este 2026 cuando el emporio se ha lanzado con fuerza al mercado hispanohablante. A la apertura de una primera librería en español en Montevideo, se sumó el lanzamiento del sello Feltrinelli Editores esta primavera. En otoño llegará la ampliación de Gribaudo, un sello con medio siglo de historia que fue adquirido por Feltrinelli en 2008, con el que Anagrama ha trabajado los últimos cuatro años y que ha tenido una presencia discreta en el mercado español, enfocada en este tiempo en el libro infantil e ilustrado. Ahora se relanza apostando por la literatura comercial bajo la dirección de Berta Noy, quien dirigió ficción internacional en el grupo Planeta, antes de dar el salto a Ediciones B, sello que compró Penguin Random House al grupo Z.. “El proyecto se enmarca dentro de la iniciativa de Feltrinelli en España y Latinoamérica”, subraya al teléfono Silvia Sesé, directora editorial de Anagrama. “Es todo un ecosistema cuyo arco editorial abarca el nuevo sello Feltrinelli editores, centrado en literatura internacional y con 10 títulos este año que subirán a 17 en los siguientes. Ahí también saldrán algunos autores totalmente nuevos en España y se editarán las Feltrinelli Lectures, que han arrancado con Richard Ford. Esto será un libro por año encargado a un autor que incite a la reflexión sobre un tema contemporáneo, y que irá acompañado de sendas conferencias en Barcelona y Milán. Gribaudo se enfoca en la literatura comercial”.. Anagrama, por su parte, publica 130 novedades al año, además del sello de poesía La Bella Varsovia. “Tenemos un tamaño un poco especial, mediano-grande, en el mercado español. Nos encontramos con editoriales de grandes grupos y también con otros independientes y más pequeñas”, afirma Sesé. La sucesora de Jorge Herralde explica que, por un lado, surge la necesidad de renovar el catálogo sumando a autores nuevos y, por otro, hay que mantener a los de la casa que siguen escribiendo. “Tienes que crecer y aumentar el número de títulos”, defiende. “El mercado en España atraviesa un buen momento y podemos hacerlo. Además, está el deseo de Feltrinelli de tener más presencia entre los lectores españoles y latinoamericanos a través de varios pilares: las editoriales, la librería y la fundación centrada en sociología y en el fomento de la cultura democrática”. Sesé subraya que se trata de un grupo familiar y que es el propietario Carlo Feltrinelli quién marca por dónde ir. “En el tamaño que manejamos ahora tenemos la posibilidad de trabajar de forma singular, pero dentro de un grupo editorial europeo. Es más grande, con más equipo, dentro de un proyecto que engloba todo. Pertenecemos a una familia que nos ofrece más medios y posibilidades de respaldo”.. Rueda de prensa de los editores propietarios de la distribuidora Enlace tras en agosto de 1974 tras un atentado de los Grupos de Acción Sindicalista de extrema derecha contras sus almacenes. En la imagen, Rafael Soriano, Carlos Barral, Jorge Herralde, Beatriz de Moura, Alfonso Carlos Comín, Josep Maria Castellet y Esther Tusquets.. Editoriales medianas. ¿Es la absorción por un gran grupo el mejor destino posible para los medianos e independientes como ha sucedido con Lumen, Tusquets o Anagrama, sellos legendarios que marcaron el paso a la democracia en España, o más adelante con la respetada y exitosa Salamandra? ¿El mercado editorial fuerza el crecimiento? Luis Solano, fundador de Libros del Asteroide —editorial que arrancó hace un cuarto de siglo editando 10 títulos y que actualmente saca entre 23 y 24 novedades al año, con éxitos de ventas como Comerás Flores, de Lucía Solla Sobral—, advierte de las peculiaridades del sector: “El doble de libros editados no significa que multipliques por dos la facturación. Un título puede vender 50.000 y 50 novedades 1.000, y acabar con la misma facturación. El tamaño no se mide exactamente con esa cifra de negocio, sino con el número de novedades y la estructura de la empresa, también con el número de países en que se está presente. Los títulos nuevos determinan cuán grande es la estructura”.. Por debajo de 12 lanzamientos al año “es difícil ser comercialmente relevante y que te tomen en serio”, explica Solano. “Pero es importante tener claro en qué liga juegas. Una marca editorial muy potente con un número de novedades altísimo no resulta creíble, no todo lo que saque puede ser buenísimo. Por encima de 40-50 novedades al año en una misma colección no cabe, habrá que hacer otras colecciones y sellos”, argumenta. Y aunque el editor de Asteroide considera que “no hay tanto aliciente para crecer” y que se corre el riesgo de diluir la marca original, en un mercado competitivo como el editorial, no aumentar el tamaño implica que algo no va bien. “El crecimiento es éxito, más allá de hipertrofias y anquilosamientos, es algo saludable y necesario, si no te quedas estancado y con una economía muy precaria. La cuestión es ver cómo lo haces de acuerdo con tu estrategia editorial”, apunta.. A pesar del buen momento que atraviesa el libro en España, Solano sostiene que para los sellos independientes hubo tiempos mejores: “El número de ejemplares que vendían las editoriales creadas en lo sesenta y setenta en España era alto. Hoy de lo que se vende mucho se vende menos que antes, la facturación no crece tanto”, zanja.. Con medio siglo de historia a sus espaldas, la editorial Pre-textos, fundada por Manuel Ramírez, Manuel Borrás y Silvia Pratdesaba, decidió reducir el número de novedades y frenar antes de caer en un “crecimiento desmesurado”. Lo explica al teléfono Borrás: “Si hubiéramos seguido la llamada del mercado habríamos firmado nuestro acta de defunción. Hace unos años pasamos de 100 novedades a unas 60-80, y esto incluye reediciones de nuestro catálogo. El crecimiento es un espejismo que se ha cobrado muchas víctimas no solo en el ámbito español sino en el internacional. Hay un exceso de oferta, y entender esto ha sido clave para sobrevivir a las distintas crisis”.. Más que de edición independiente, a sus 73 años a Borrás le gusta hablar de “edición literaria o gustosa”, un concepto que “es impreciso”, reconoce, pero que tiene que ver con “no perder la sustancia”. Sellos como Lumen, de Esther Tusquets, eran sus referentes, “los hermanos mayores”, cuya absorción en grandes grupos ha sido “una solución para su supervivencia”. Él y sus socios seguirán al frente “mientras la biología lo permita”, y piensan en la “cesión de la empresa a los sucesores naturales, la gente entusiasta que hay dentro de la empresa”.. Pre-textos lanzó su primer título en septiembre de 1976, y tuvo su primer éxito unos años después con Elias Canetti, a quien publicaron justo antes de que ganara el Nobel. “Fue un primer estímulo. En ese momento dependíamos de la economía de nuestras familias y tampoco quisimos crecer demasiado. Hay que ser prudente”. Una colección de poesía fue su vía para seguir ampliando, también su empeño por una vocación latinoamericana —“como jóvenes de la Transición teníamos una deuda pendiente y junto al sello Turner fuimos pioneros en esto”—. “La poesía no está bien vista por los comerciales pero ahí hemos tenido algunos de nuestros grandes éxitos”, reflexiona, y añade que en los clubes de lectura han encontrado en los últimos tiempos un refrendo de sus elecciones editoriales. “La balanza se inclina hacia el grande o el muy pequeño. Mantener un tamaño mediano en nuestro caso pasa por mantener un catálogo muy vivo y seguir fuera de la sociedad del espectáculo”.. La editorial Siruela entró en el grupo Anaya apenas cinco años (1997-2002) y siguió su andadura por libre. “No se incorporó a la red de distribución del grupo, ni cambió su sede, y a pesar del soporte económico, Anaya no interfirió en los planes editoriales”, recuerda Ofelia Grande. Hoy publican entre 80 y 90 novedades y unos 30-40 rescates por año, cifras en las que se mueven desde hace 15 años. “Hay que plantearse si crecer es rentable de verdad y preguntarse si implica más títulos, más facturación o llegar a más sitios. Lo ideal es facturar lo mismo y publicar menos, para hacer que cada libro se más rentable”, afirma.. Siruela ha establecido una red de alianzas con grupos como Penguin Random House para la distribución de sus libros en Latinoamérica, y la colección de bolsillo. “Dentro de los sellos medianos somos de los grandes junto a Acantilado y Blackie Books. Tener un año extraordinario de ventas no garantiza que se repetirá por eso los presupuestos se hacen a partir de la media de los últimos cinco ejercicios. No hay que venirse arriba aunque estemos en un buen momento”, expone la editora de éxitos como La península de las casas vacías, de David Uclés, o El infinito en un junco, de Irene Vallejo.. Para Grande, ser mediano es “el tamaño ideal” y, advierte, “nadie te come si no quieres que te coman”.
