El FC Barcelona busca sacudirse el polvo de una década de sombras en Europa con un movimiento estratégico de alto calado. Karim Adeyemi es ya, a todos los efectos, el nuevo puñal del esquema de Hansi Flick. Tras once años de sequía en la Champions League, la entidad azulgrana apuesta por la velocidad eléctrica del internacional alemán, de 24 años, quien aterrizó en la Ciudad Condal la pasada semana para sellar un compromiso que pretende continuar con ese «gegenpressing» que tan bien le ha funcionado a Hansi Flick en Barcelona. La apuesta personal de Flick Según consta en el comunicado oficial emitido por el club, la operación se ha cerrado en 22 millones de euros fijos, a los que podrían sumarse otros 7 millones en variables por objetivos deportivos. El atacante, procedente del Borussia Dortmund, firma un contrato de larga duración que le vincula a la institución hasta el 30 de junio de 2031. El fichaje lleva el sello personal de Flick, cuyo papel resultó decisivo en las negociaciones directas para convencer al futbolista de liderar el nuevo proyecto en España. En su presentación, Adeyemi no oculta su ambición de romper la maldición europea que persigue al barcelonismo desde 2015, sumándose al vértigo que también ofrecerán jugadores como: Raphinha, Gordon o Ferrán, aunque este último puede salir. El germano ha mostrado una sintonía inmediata con la gran joya de la selección española: Lamine Yamal. «Es un jugador de locura», afirmó el delantero, situando al canterano como un firme candidato al Balón de Oro en los próximos años. Integración en el fútbol español Consciente del entorno que le rodea, el delantero ha manifestado su voluntad de aprender castellano con celeridad para acelerar su adaptación al vestuario y a la vida en España. Aunque también ha recibido nociones sobre la particular idiosincrasia del club al manifestar que ya ha empezado «a conocer las diferencias entre Cataluña y el resto del España». Admirador confeso de la estética de Messi y Ronaldinho, el nuevo fichaje asume el reto de ocupar cualquier flanco de la vanguardia para recuperar la hegemonía en LaLiga. Con su presentación oficial programada para este jueves, el club deposita en las botas de su nuevo atacante la responsabilidad de aportar el vértigo necesario en las grandes citas. Su llegada no es solo un refuerzo, sino una declaración de intenciones en un mercado donde la eficiencia económica y el talento emergente deben ir de la mano para que el Camp Nou vuelva a reinar.
El delantero alemán firma hasta 2031 por 22 millones de euros, petición expresa de Hansi Flick
El FC Barcelona busca sacudirse el polvo de una década de sombras en Europa con un movimiento estratégico de alto calado. Karim Adeyemi es ya, a todos los efectos, el nuevo puñal del esquema de Hansi Flick. Tras once años de sequía en la Champions League, la entidad azulgrana apuesta por la velocidad eléctrica del internacional alemán, de 24 años, quien aterrizó en la Ciudad Condal la pasada semana para sellar un compromiso que pretende continuar con ese «gegenpressing» que tan bien le ha funcionado a Hansi Flick en Barcelona.La apuesta personal de FlickSegún consta en el comunicado oficial emitido por el club, la operación se ha cerrado en 22 millones de euros fijos, a los que podrían sumarse otros 7 millones en variables por objetivos deportivos. El atacante, procedente del Borussia Dortmund, firma un contrato de larga duración que le vincula a la institución hasta el 30 de junio de 2031. El fichaje lleva el sello personal de Flick, cuyo papel resultó decisivo en las negociaciones directas para convencer al futbolista de liderar el nuevo proyecto en España.En su presentación, Adeyemi no oculta su ambición de romper la maldición europea que persigue al barcelonismo desde 2015, sumándose al vértigo que también ofrecerán jugadores como: Raphinha, Gordon o Ferrán, aunque este último puede salir. El germano ha mostrado una sintonía inmediata con la gran joya de la selección española: Lamine Yamal. «Es un jugador de locura», afirmó el delantero, situando al canterano como un firme candidato al Balón de Oro en los próximos años.Integración en el fútbol españolConsciente del entorno que le rodea, el delantero ha manifestado su voluntad de aprender castellano con celeridad para acelerar su adaptación al vestuario y a la vida en España. Aunque también ha recibido nociones sobre la particular idiosincrasia del club al manifestar que ya ha empezado «a conocer las diferencias entre Cataluña y el resto del España». Admirador confeso de la estética de Messi y Ronaldinho, el nuevo fichaje asume el reto de ocupar cualquier flanco de la vanguardia para recuperar la hegemonía en LaLiga.Con su presentación oficial programada para este jueves, el club deposita en las botas de su nuevo atacante la responsabilidad de aportar el vértigo necesario en las grandes citas. Su llegada no es solo un refuerzo, sino una declaración de intenciones en un mercado donde la eficiencia económica y el talento emergente deben ir de la mano para que el Camp Nou vuelva a reinar.
Noticias de Deportes en La Razón
