Modelo de financiación autonómica, «precocinado» por Junqueras. Esta idea han expresado los 14 consejeros –todos menos el de la Generalitat catalana–, incluidos los de Castilla-La Mancha y Asturias, gobernadas por el PSOE, con ocasión del Consejo de Política Fiscal y Financiera convocado ayer en Madrid para debatir la reforma del modelo de financiación vigente. Y porque el sistema para las comunidades autónomas de régimen común –todas menos País Vasco y Navarra– se acuerde con quien fue juzgado y condenado por el Tribunal Supremo por un golpe contra la Constitución, al que Sánchez indultó y amnistió para poder seguir en el Gobierno, lo que era algo inimaginable para un país y una sociedad desarrollada, y con un Gobierno democrático. Es decir, sin imaginar que un día pudiera un país así tener al frente a una persona como la que tiene ahora España. Así han expresado su rechazo al modelo «precocinado» con el separatismo catalán, un ejemplo más de la degradación política en la que está instalado el sanchismo, que no tiene más objetivo que poder continuar instalado en el poder, a donde llegó con 85 diputados. Ya es lamentable que, ante la situación de absoluta ingobernabilidad que padece España con un serio deterioro de su reputación internacional, la atención nacional esté centrada en Julio Iglesias como presunto acosador sexual y en una cita de Sánchez con Feijóo para el lunes próximo. Sobre ambos casos habrá ocasión de hablar en los próximos días, pero ya podemos afirmar que el tratamiento político e informativo que se le está dando al cantante viola flagrantemente el derecho fundamental a la presunción de inocencia y al de igualdad. Hace unos días una mujer anónima denunció que Adolfo Suárez le había acosado sexualmente, ¡hace más de 40 años…! Las actuales acusan a Julio Iglesias de lo mismo, sucedido presuntamente hace 5 años. Al sanchismo y en especial a Yolanda Díaz les parece un «escándalo extraordinario» y exigen que le sean retirados algunos honores recibidos a lo largo de su exitosa carrera artística. Es decir, basta una denuncia de unas mujeres cuya identidad se preserva «para no perjudicarlas» –y que todavía no han aportado pruebas de la comisión de esos delitos– para hundir a una persona considerada como un gran artista español en el mundo. ¿Dónde está presente en este inaudito caso el derecho a la igualdad ante la ley y a la «presunción de inocencia» por parte de todos los ciudadanos? Obviamente, no afirmamos ni negamos nada, pero reivindicamos que se cumpla la ley. Con un juicio que acredite la veracidad o falsedad de lo denunciado. Y exija las responsabilidades que procedan. A uno u otras.
El modelo «precocinado» con el separatismo catalán, es un ejemplo más de la degradación política en la que está instalado el sanchismo, que no tiene más objetivo que poder continuar instalado en el poder
Modelo de financiación autonómica, «precocinado» por Junqueras. Esta idea han expresado los 14 consejeros –todos menos el de la Generalitat catalana–, incluidos los de Castilla-La Mancha y Asturias, gobernadas por el PSOE, con ocasión del Consejo de Política Fiscal y Financiera convocado ayer en Madrid para debatir la reforma del modelo de financiación vigente. Y porque el sistema para las comunidades autónomas de régimen común –todas menos País Vasco y Navarra– se acuerde con quien fue juzgado y condenado por el Tribunal Supremo por un golpe contra la Constitución, al que Sánchez indultó y amnistió para poder seguir en el Gobierno, lo que era algo inimaginable para un país y una sociedad desarrollada, y con un Gobierno democrático. Es decir, sin imaginar que un día pudiera un país así tener al frente a una persona como la que tiene ahora España. Así han expresado su rechazo al modelo «precocinado» con el separatismo catalán, un ejemplo más de la degradación política en la que está instalado el sanchismo, que no tiene más objetivo que poder continuar instalado en el poder, a donde llegó con 85 diputados. Ya es lamentable que, ante la situación de absoluta ingobernabilidad que padece España con un serio deterioro de su reputación internacional, la atención nacional esté centrada en Julio Iglesias como presunto acosador sexual y en una cita de Sánchez con Feijóo para el lunes próximo. Sobre ambos casos habrá ocasión de hablar en los próximos días, pero ya podemos afirmar que el tratamiento político e informativo que se le está dando al cantante viola flagrantemente el derecho fundamental a la presunción de inocencia y al de igualdad. Hace unos días una mujer anónima denunció que Adolfo Suárez le había acosado sexualmente, ¡hace más de 40 años…! Las actuales acusan a Julio Iglesias de lo mismo, sucedido presuntamente hace 5 años. Al sanchismo y en especial a Yolanda Díaz les parece un «escándalo extraordinario» y exigen que le sean retirados algunos honores recibidos a lo largo de su exitosa carrera artística. Es decir, basta una denuncia de unas mujeres cuya identidad se preserva «para no perjudicarlas» –y que todavía no han aportado pruebas de la comisión de esos delitos– para hundir a una persona considerada como un gran artista español en el mundo. ¿Dónde está presente en este inaudito caso el derecho a la igualdad ante la ley y a la «presunción de inocencia» por parte de todos los ciudadanos? Obviamente, no afirmamos ni negamos nada, pero reivindicamos que se cumpla la ley. Con un juicio que acredite la veracidad o falsedad de lo denunciado. Y exija las responsabilidades que procedan. A uno u otras.
