Irán amenaza a 46 buques por supuestas infracciones de los protocolos de navegación en Ormuz
El “día D económico” contra Irán, prometido la semana pasada por el presidente estadounidense, Donald Trump, comienza este lunes. “Estamos entrando ahora en la fase final”, ha escrito en sus redes sociales el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, mano derecha de Trump para asuntos económicos. Según él, ha llegado el momento de “cortar todas las fuentes de sustento económico que mantienen en pie al régimen tiránico hasta que Teherán se quede solo”.. Washington aumenta la presión sobre Teherán en medio del estancamiento de las negociaciones para poner fin a la guerra entre los dos países que comenzó el 28 de febrero. El anuncio del secretario sigue al que el propio Trump hizo la semana pasada, cuando prometió “la operación económica más devastadora de la historia” contra el país persa. En una publicación en su propia red social, Truth, Trump afirmó el pasado miércoles que Irán había “fracasado en aprovechar” la oportunidad de llegar a un acuerdo y que se enfrentaría a “una guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes”.. Horas antes del anuncio de Estados Unidos, Irán ha amenazado a 46 buques con multas o directamente con la aprehensión, para mostrar su control sobre el estrecho de Ormuz. Este paso, por el que transitaba la quinta parte del petróleo y el gas natural licuado que consume el mundo, está doblemente bloqueado por Teherán y Washington y es uno de los principales escollos para la resolución de este conflicto. La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, creada por Irán, declaró en X que los barcos, en su mayoría de países vecinos, habían infringido los “protocolos” para el tránsito por esta vía. Según este organismo, “pueden enfrentarse a restricciones en futuros cruces, incluidas multas, retención o confiscación”.. Es una declaración que va en la línea de la realizada el domingo por el responsable del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaí, que advirtió a los países vecinos de que, si se unen a la guerra económica de EE UU contra Teherán, serán considerados enemigos y, por tanto, atacados. “A cualquiera que lo haga, lo consideraremos un enemigo”, declaró el sábado en una entrevista con la cadena estatal iraní IRIB.. La semana pasada, Trump también alertó de que cualquier país que haga negocios con Teherán “se enfrentará a consecuencias económicas tremendas”. Esta medida implicaría un arancel secundario a terceros países ―un gravamen sobre las naciones que compran productos de Irán―. Con esto, la presión se extiende a los principales importadores de productos iraníes.. China, que ha sido en los últimos años el principal cliente de petróleo procedente de la isla de Jarg, llegando a absorber alrededor del 90% de sus exportaciones de crudo, estaría entre los países más expuestos a una eventual aplicación de las sanciones secundarias.. Pekín ha anunciado este lunes que tomará las “medidas necesarias” para proteger sus intereses. Un portavoz del Ministerio chino de Exteriores ha dicho que el país “seguirá de cerca” la evolución de la situación y adoptará medidas para salvaguardar sus “derechos e intereses legítimos”, pero sin concretarlas. El portavoz ha advertido, además, que las sanciones y la presión “no ayudan a resolver los problemas”.. Varios miembros de la cúpula de poder iraní, en un acto celebrado en Teherán el pasado domingo.Iranian Presidency (Anadolu via Getty Images). La economía iraní, sin embargo, afronta sanciones estadounidenses desde hace cinco décadas y ha aprendido a crear métodos de supervivencia. Incluso la guerra, que la ha dañado, no ha logrado descarrilarla. La República Islámica ha sabido implementar una economía de resistencia, basada en la sustitución de importaciones, la dispersión de las centrales eléctricas y una estructura desarrollada para sortear las sanciones petroleras, con el uso, al igual que Rusia, de una flota fantasma y un mercado negro de combustibles fósiles.. Además, esta no es la primera vez que Trump implementa una política de “máxima presión” con duras sanciones sobre Irán. Ya lo hizo durante su primer mandato, cuando en 2018 decidió abandonar el acuerdo nuclear, que la Administración de Barack Obama había construido con Teherán y los países europeos a lo largo de varios años.. Trita Parsi, vicepresidente del think tank Quincy Institute for Responsible Statecraft, opina que “la máxima presión de Trump debía haber quebrado a Irán hace ocho años”, ha escrito este lunes en sus redes sociales. “El bloqueo debía haber quebrado a Irán hace cuatro meses. La presión del día D de Trump estrangulará a Irán, pero la respuesta más probable de Teherán será una contraescalada, no la rendición”.. Para Parsi, las sanciones “probablemente ejercerán mucha presión sobre otros países de la región, como Irak, que no tienen mucho margen de maniobra dadas sus propias dificultades”.. En una entrevista con EL PAÍS, Ali Vaez, físico nuclear y subdirector del Programa de Oriente Medio y el Norte de África del centro de estudios International Crisis Group, decía la pasada primavera que las sanciones de Washington contra Teherán apenas han servido para estrangular a la clase media del país, que, como consecuencia, perdió su capacidad para presionar a la República Islámica a favor de reformas.
El “día D económico” contra Irán, prometido la semana pasada por el presidente estadounidense, Donald Trump, comienza este lunes. “Estamos entrando ahora en la fase final”, ha escrito en sus redes sociales el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, mano derecha de Trump para asuntos económicos. Según él, ha llegado el momento de “cortar todas las fuentes de sustento económico que mantienen en pie al régimen tiránico hasta que Teherán se quede solo”.. Seguir leyendo
