La derrota del anfitrión ante Bélgica trastoca los planes de la cadena, que afrontará previsiblemente una inmediata caída de audiencia en las retransmisiones del campeonato
El Mundial de Fútbol 2026 está batiendo récords de audiencia en televisión, especialmente entre sus países anfitriones después de que más de 54 millones de espectadores sintonizaran los partidos inaugurales de Canadá, Estados Unidos y México, según datos aportados por la FIFA. Unas cifras que en el país liderado por Donald Trump no se ven en otro evento que no sea la NFL. Por ello, el temor de Fox Sports, encargada de retransmitir los encuentros de fútbol en dicho territorio, no ha hecho más que comenzar tras la derrota de la selección norteamericana.En la madrugada española de este martes, el último anfitrión del campeonato que quedaba con vida caía derrotado a manos de Bélgica, que con un contundente 1-4 certificaba su pase a cuartos de final, donde deberá enfrentarse al combinado de Luis de la Fuente el próximo viernes 10 de julio.Cuando el partido estaba a punto de finalizar y con el marcador sentenciado, el equipo de comentaristas de Fox, formado por John Strong y Stu Holden, solicitaron a la audiencia estadounidense que le dieran una oportunidad al resto de partidos, conscientes de la poca masa social que mueve el balompié en su nación.»Si les ha gustado lo que han visto, apoyen a su equipo local», indicó Strong según recoge ‘The Hollywood Reporter’, añadiendo que «este no tiene por qué ser el último partido de fútbol que vean en los próximos cuatro años» y calificando el fútbol como un «deporte hermoso». Del mismo modo, su compañero Holden se sumó a sus palabras, siendo optimista con el grupo de jugadores actuales de Estados Unidos: «El futuro del fútbol estadounidense es muy prometedor».Ahora queda por ver si el ruego de los locutores calará hondo en el público estadounidense o si, por el contrario, la cadena sufrirá el golpe inmediato de la eliminación. Sin embargo, todo apunta a que Fox experimentará las repercusiones de la derrota de su selección y se enfrentará a una caída en sus índices de audiencia.Por contra, el fútbol de primer nivel que ofrecen selecciones como Francia, España o Noruega, sumado a unos horarios muy favorables para el espectador local, debería seguir garantizando grandes datos de pantalla en territorio norteamericano incluso sin su anfitrión sobre el césped.
El Mundial de Fútbol 2026 está batiendo récords de audiencia en televisión, especialmente entre sus países anfitriones después de que más de 54 millones de espectadores sintonizaran los partidos inaugurales de Canadá, Estados Unidos y México, según datos aportados por la FIFA. Unas cifras que en el país liderado por Donald Trump no se ven en otro evento que no sea la NFL. Por ello, el temor de Fox Sports, encargada de retransmitir los encuentros de fútbol en dicho territorio, no ha hecho más que comenzar tras la derrota de la selección norteamericana.. En la madrugada española de este martes, el último anfitrión del campeonato que quedaba con vida caía derrotado a manos de Bélgica, que con un contundente 1-4 certificaba su pase a cuartos de final, donde deberá enfrentarse al combinado de Luis de la Fuente el próximo viernes 10 de julio.. Cuando el partido estaba a punto de finalizar y con el marcador sentenciado, el equipo de comentaristas de Fox, formado por John Strong y Stu Holden, solicitaron a la audiencia estadounidense que le dieran una oportunidad al resto de partidos, conscientes de la poca masa social que mueve el balompié en su nación.. «Si les ha gustado lo que han visto, apoyen a su equipo local», indicó Strong según recoge ‘The Hollywood Reporter’, añadiendo que «este no tiene por qué ser el último partido de fútbol que vean en los próximos cuatro años» y calificando el fútbol como un «deporte hermoso». Del mismo modo, su compañero Holden se sumó a sus palabras, siendo optimista con el grupo de jugadores actuales de Estados Unidos: «El futuro del fútbol estadounidense es muy prometedor».. Ahora queda por ver si el ruego de los locutores calará hondo en el público estadounidense o si, por el contrario, la cadena sufrirá el golpe inmediato de la eliminación. Sin embargo, todo apunta a que Fox experimentará las repercusiones de la derrota de su selección y se enfrentará a una caída en sus índices de audiencia.. Por contra, el fútbol de primer nivel que ofrecen selecciones como Francia, España o Noruega, sumado a unos horarios muy favorables para el espectador local, debería seguir garantizando grandes datos de pantalla en territorio norteamericano incluso sin su anfitrión sobre el césped.
