El ministro de Finanzas israelí pide la anexión del territorio hasta el río Litani, una zona en la que viven 250.000 personas y en la que los sanitarios se declaran desbordados
Tras una ofensiva de más de dos años en la franja de Gaza sin consecuencias legales ni diplomáticas, y en medio de la actual guerra contra Irán, que acapara los focos en la región, el ejército de Israel ha incrementado su ofensiva aérea sobre el sur de Líbano y lanza señales de que está preparando la invasión por tierra. Las autoridades libanesas cifran en 1.039 las víctimas mortales en tres semanas de conflicto. Las tropas israelíes aseguran que más de la mitad de esos muertos son miembros de la milicia proiraní Hezbolá, pero el Ministerio de Sanidad libanés sostiene que 158 eran niños o trabajadores sanitarios.. La doctora Mona Abozeid, directora de un hospital en la ciudad meridional de Nabatieh, cuenta a EL PAÍS que está recibiendo “familias enteras muertas”, en una campaña militar que, en su opinión, “apunta contra la población civil” de un modo inédito desde la ofensiva de 2024, cuando Israel mató a 4.000 personas en Líbano.. La aviación israelí prosiguió el lunes con la voladura de nuevos puentes que conectan el sur de Líbano con el resto del país. Después de destruir el domingo la principal autopista que articula la geografía libanesa, un proyectil dejó fuera de servicio una carretera sobre el río Litani que enlaza la zona fronteriza de Bint Jbeil con Nabatieh. Las fuerzas israelíes han lanzado una decena de ataques contra puentes y carreteras a lo largo de ese río desde la semana pasada, cuando declararon el objetivo de aislar por completo el 10% del territorio libanés que queda al sur del Litani para impedir el movimiento de Hezbolá.. El ejército israelí presenta las órdenes de desalojo masivas que ha emitido sobre el sur de Líbano y sobre los suburbios beirutíes como una medida de protección civil en tiempos de guerra, y ha urgido a los residentes a desplazarse mientras quede algún puente disponible. Pero varias voces consultadas en Líbano señalan las ilegalidades con las que Israel pretende vaciar ese territorio.. El Ministerio de Sanidad libanés tiene registrados 128 ataques contra instalaciones o equipos médicos, muchos de ellos al sur del Litani, y los cataloga como una violación del derecho internacional y de la Convención de Ginebra. Amnistía Internacional afirma que “la absoluta impunidad que Israel ha disfrutado” en guerras anteriores propicia la repetición de crímenes como el desplazamiento forzoso de civiles, y añade que “acusar sin pruebas” de que las ambulancias se usan para fines militares no justifica “tratar a los hospitales y al transporte médico como campos de batalla”.. Esa zona meridional de Líbano, donde un cuarto de millón de libaneses tienen su hogar en 150 municipios, es la región que los uniformados israelíes luchan para tener bajo control. El jefe de las tropas israelíes, Eyal Zamir, aprobó el domingo “el avance de las operaciones terrestres” contra Hezbolá, en una operación que anticipó “prolongada”. Aunque Israel no ha precisado cuántos kilómetros al norte de la frontera quiere ocupar para construir lo que describe como una zona de seguridad que proteja al Estado judío, distintas declaraciones señalan que aspira a extender su dominio hasta el Litani, a 30 kilómetros de Israel.. Daños producidos por un ataque israelí contra el puente Qasmiya, cerca de Tiro, en el sur del Líbano, este lunes.STRINGER (EFE). Este lunes, el ministro de Finanzas israelí, el ultraderechista Bezalel Smotrich, pidió explícitamente la anexión del sur de Líbano, convirtiendo el río Litani “en la nueva frontera” norte de Israel. La semana pasada, el ministro de Defensa y compañero de formación de Benjamín Netanyahu, Israel Katz, advirtió de que las autoridades israelíes impedirán el retorno de la población al sur del Litani hasta que perciban que la seguridad de Israel está garantizada y Hezbolá, anulado.. El planteamiento convierte el Litani en una repetición de la Línea Amarilla que la tregua del pasado octubre instauró en Gaza, una suerte de frontera interna que reduce la mitad del enclave a un territorio fantasma en pos de la seguridad israelí. El domingo, el titular de Defensa israelí exhibió el paralelismo. Katz declaró que había ordenado, junto al primer ministro, la destrucción de las aldeas libanesas fronterizas “en línea con el modelo aplicado” en Gaza, donde el ejército israelí ha destruido más de tres cuartas partes del parque de vivienda, y añadió que había llamado a completar “de inmediato” la destrucción de todos los puentes que llevan al sur del país.. Las palabras de Katz causaron consternación en Líbano por la ausencia de distinción entre los objetivos civiles y los militares. Pero eso no altera la postura de los dirigentes libaneses, que, al tiempo que denuncian los aspectos ilegales de la ofensiva israelí, reclaman una negociación directa con Israel, un país al que Beirut no reconoce.. El primer ministro, Nawaf Salam, indicó el domingo en la televisión saudí al-Hadath que Líbano “trabaja en la formación de una delegación” para abordar con los israelíes el fin de la guerra, así como la completa retirada israelí y “el retorno” de los más de 20 libaneses “detenidos en las cárceles israelíes”. Algunos de estos presos son civiles secuestrados durante la tregua, pero la mayoría son milicianos, como dos combatientes de Hezbolá que el ejército israelí dice haber capturado este lunes.. El Gobierno de Salam ilegalizó el brazo armado de Hezbolá el mismo 2 de marzo, cuando la milicia reactivó los ataques contra Israel y arrastró con ello a una guerra devastadora a la población libanesa, por segunda vez en tres años. Desde entonces, Salam no ha conseguido contener las hostilidades de la milicia sobre el Estado judío, donde viene disparando 150 cohetes diarios, según el ejército israelí, y donde este lunes ha causado un herido grave en el municipio norteño de Kiryat Shmona.. El primer ministro libanés —y hasta 2025 director de la Corte Internacional de Justicia, donde supervisó la demanda por genocidio en Gaza que Sudáfrica presentó contra Israel— no ha logrado tampoco llevar a los israelíes a la mesa de negociación. El Gobierno de Netanyahu repite el patrón existente en Siria y en la Franja palestina, donde boicotea o impide el avance de acuerdos para evitar la retirada israelí de territorios fronterizos que tiene bajo control militar.. La doctora Abozeid, directora del Hospital Najdeh en Nabatieh, afirma que los ataques israelíes “apuntan contra familias y civiles” más que durante las guerras anteriores. “Estamos recibiendo familias enteras muertas, con el padre, la madre y los niños”, explica por teléfono desde ese centro, impulsado por el Socorro Popular Libanés. Desde el hospital, posicionado en lo alto de una colina, se aprecia la destrucción que la ofensiva israelí causó en 2024 en el corazón del municipio, ubicado justo al norte del Litani.. La médica afirma que la crisis económica que Líbano arrastra desde hace años, con la moneda local devaluada en más de un 90% desde 2019, impide a muchos civiles huir de sus casas en el sur hacia zonas más seguras. Ahora, la desaparición de los puentes dificulta ese éxodo y coarta la atención médica en la zona fronteriza, donde la legislación internacional defiende el derecho de los civiles a permanecer. “Habrá carencia de recursos humanos, material médico y combustible”, alerta.. Las dificultades médicas que acarrea la voladura de infraestructura civil se suman a las hostilidades directas contra personal sanitario. Paramédicos entrevistados por el diario británico The Guardian aseguran haber tomado medidas ante lo que describen como “ataques sistemáticos” contra el personal médico. Ahora trabajan en equipos de dos y no de tres; evitan visitar a familiares y amigos mientras están de turno para no ponerlos en peligro, y duermen en solitario en ambulancias aisladas para que un hipotético ataque solo mate a una persona.. En tres semanas, el hospital de Abozeid ha recibido un centenar de cadáveres, así como 277 heridos. La doctora pide al mundo que ayude a Líbano a terminar la guerra, y asegura no entender “qué armas están utilizando” al constatar la destrucción que la munición israelí está causando “en los edificios y en los cuerpos”.
Tras una ofensiva de más de dos años en la franja de Gaza sin consecuencias legales ni diplomáticas, y en medio de la actual guerra contra Irán, que acapara los focos en la región, el ejército de Israel ha incrementado su ofensiva aérea sobre el sur de Líbano y lanza señales de que está preparando la invasión por tierra. Las autoridades libanesas cifran en 1.039 las víctimas mortales en tres semanas de conflicto. Las tropas israelíes aseguran que más de la mitad de esos muertos son miembros de la milicia proiraní Hezbolá, pero el Ministerio de Sanidad libanés sostiene que 158 eran niños o trabajadores sanitarios.. Seguir leyendo
