El alcalde de Madrid ha participado esta mañana en ‘Espejo Público’ y ha hablado de la actualidad política local, nacional y de su propia familia, que puede aumentar próximamente
José Luis Martínez-Almeida sorprendió este miércoles en ‘Espejo Público’ al dejar entrever que él y su mujer, Teresa Urquijo, ya piensan en ampliar la familia apenas once meses después del nacimiento de su primer hijo, Lucas. La conversación surgió en el tramo final de la entrevista, cuando la periodista Marga Canaves le preguntó por cómo estaba viviendo la paternidad y si contemplaba la posibilidad de tener un segundo hijo. El alcalde de Madrid respondió primero con humor, asegurando que el pequeño «duerme más y llora menos» que él y celebrando que todo marche bien en esta nueva etapa familiar. Sin embargo, enseguida dio un paso más y dejó clara su intención de volver a ser padre. «La familia hay que aumentarla, no le vamos a dejar solo a Lucas», afirmó entre risas, reconociendo que no conviene esperar demasiado tiempo para dar ese paso. Martínez-Almeida incluso bromeó con su edad al señalar que, si ya con Lucas se siente «mitad padre, mitad abuelo», con un segundo hijo podría parecer «más abuelo que padre». Sus palabras, pronunciadas en tono distendido pero sin ocultar sus planes, constituyeron una de las confesiones más personales que ha realizado públicamente desde que se convirtió en padre, dejando abierta la puerta a que la familia aumente más pronto que tarde.. La entrevista había comenzado centrada en la actualidad política y en el complejo escenario que atraviesa el Gobierno de Pedro Sánchez. Susanna Griso preguntó al alcalde por la posibilidad de una moción de censura impulsada por Alberto Núñez Feijóo, la posición de socios parlamentarios como PNV y Junts y la creciente presión política sobre el Ejecutivo. También abordó la situación institucional en Madrid, marcada por la próxima visita del papa León XIV y por grandes eventos previstos en la capital, como los conciertos de Bad Bunny. Martínez-Almeida aprovechó esas cuestiones para insistir en sus críticas al Gobierno, al que calificó de «agotado» y cuestionó por la gestión de las distintas crisis que afectan al PSOE. No obstante, fue el inesperado giro hacia su vida personal y sus planes familiares el que acabó dejando uno de los titulares más comentados de la entrevista.
José Luis Martínez-Almeida sorprendió este miércoles en ‘Espejo Público’ al dejar entrever que él y su mujer, Teresa Urquijo, ya piensan en ampliar la familia apenas once meses después del nacimiento de su primer hijo, Lucas. La conversación surgió en el tramo final de la entrevista, cuando la periodista Marga Canaves le preguntó por cómo estaba viviendo la paternidad y si contemplaba la posibilidad de tener un segundo hijo. El alcalde de Madrid respondió primero con humor, asegurando que el pequeño «duerme más y llora menos» que él y celebrando que todo marche bien en esta nueva etapa familiar. Sin embargo, enseguida dio un paso más y dejó clara su intención de volver a ser padre. «La familia hay que aumentarla, no le vamos a dejar solo a Lucas», afirmó entre risas, reconociendo que no conviene esperar demasiado tiempo para dar ese paso. Martínez-Almeida incluso bromeó con su edad al señalar que, si ya con Lucas se siente «mitad padre, mitad abuelo», con un segundo hijo podría parecer «más abuelo que padre». Sus palabras, pronunciadas en tono distendido pero sin ocultar sus planes, constituyeron una de las confesiones más personales que ha realizado públicamente desde que se convirtió en padre, dejando abierta la puerta a que la familia aumente más pronto que tarde.. La entrevista había comenzado centrada en la actualidad política y en el complejo escenario que atraviesa el Gobierno de Pedro Sánchez. Susanna Griso preguntó al alcalde por la posibilidad de una moción de censura impulsada por Alberto Núñez Feijóo, la posición de socios parlamentarios como PNV y Junts y la creciente presión política sobre el Ejecutivo. También abordó la situación institucional en Madrid, marcada por la próxima visita del papa León XIV y por grandes eventos previstos en la capital, como los conciertos de Bad Bunny. Martínez-Almeida aprovechó esas cuestiones para insistir en sus críticas al Gobierno, al que calificó de «agotado» y cuestionó por la gestión de las distintas crisis que afectan al PSOE. No obstante, fue el inesperado giro hacia su vida personal y sus planes familiares el que acabó dejando uno de los titulares más comentados de la entrevista.
