La decisión de Kiev de homenajear a una milicia que masacró a decenas de miles de polacos en la II Guerra Mundial agrava el rechazo hacia el país vecino
La masacre de Volinia es el asunto más problemático entre Polonia y Ucrania. Según Varsovia, Kiev asesinó a entre 50.000 y 100.000 polacos entre 1943 y 1945. Es una herida sin cerrar que se abre con frecuencia entre los vecinos. La última vez fue la semana pasada, cuando el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, decidió honrar a una unidad militar nombrándola como “Héroes del UPA”, el nombre de una milicia nacionalista que luchó por la independencia del país, pero también ejecutó a decenas de miles de civiles polacos. La medida ofendió profundamente a Varsovia, uno de sus principales aliados en la guerra frente a la invasión rusa.. Karol Nawrocki, el presidente polaco, quiere retirar a Zelenski la Orden del Águila Blanca, la más alta condecoración de Polonia. El primer ministro, Donald Tusk, intenta templar los ánimos, pero la crisis se ha profundizado con los días. Sucede además en un ambiente de creciente animadversión hacia los refugiados ucranios en el país que les abrió las puertas al inicio de la invasión en febrero de 2022.. Zelenski otorgó el 26 de mayo al Centro de Operaciones Especiales Independiente del Norte el nombre honorífico de “Héroes del UPA”, las siglas del Ejército Insurgente Ucranio. Ucrania reverencia al líder de esa milicia nacionalista, Stepan Bandera, un fascista antisemita que colaboró con los nazis. El héroe nacional en Ucrania es para Polonia el asesino que lideró la limpieza étnica en Galitzia y Volinia, en el oeste de Ucrania, durante la II Guerra Mundial.. El culto a la figura de Bandera ha provocado otras crisis entre los aliados y Kiev. Polonia tiene como reivindicación histórica que Ucrania se disculpe por los crímenes de la UPA, que los reconozca como genocidio, y que facilite la exhumación de las víctimas. Incluso condiciona el apoyo a la entrada de Ucrania a la UE a que Kiev responda a esas demandas. Es un asunto extremadamente delicado y se han hecho algunos avances que el decreto firmado por Zelenski se ha llevado por delante.. El ministro de Exteriores ucranio, Andrii Sybiha, explicó este miércoles que fueron los militares quienes eligieron el nombre de la unidad. “Nuestros defensores merecen un respeto incondicional. Hoy son ellos quienes, a costa de su salud y a menudo de sus vidas, sostienen la línea del frente y defienden a toda Europa frente a la amenaza rusa”, justificó el jefe de la diplomacia ucrania en un comunicado publicado en redes sociales. “Sé con certeza que nuestros militares no tenían en absoluto ninguna intención antipolaca. Para ellos, se trataba de honrar a quienes, hace muchos años de forma similar, lucharon contra la Moscú imperial, la ocupación bolchevique‑comunista y la represión”, añadió.. Sybiha agradeció también a Polonia “su liderazgo en el apoyo a Ucrania durante este terrible tiempo de guerra”. Ese agradecimiento trataba de aplacar también un sentimiento que a menudo resurge entre la clase política y la sociedad polacas. La semana pasada lo ejemplificó Przemyslaw Czarnek, uno de los líderes del partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS). El exministro tildó la decisión ucrania de “señal vergonzosa para la sociedad polaca” y “una demostración de la extrema ingratitud” hacia un país que se ha volcado en la ayuda militar y humanitaria a su vecino.. Homenaje a Bandera en el 114º aniversario de su nacimiento, en Lviv, el 1 de enero de 2023. YURIY DYACHYSHYN (AFP). El presidente Nawrocki, también ultraconservador, anunció la semana pasada que, siguiendo la sugerencia del partido de extrema derecha Confederación, propondrá la retirada de la Orden del Águila Blanca que su predecesor, Andrzej Duda, otorgó a Zelenski en 2023. Lo hará el lunes que viene, cuando se reúna el organismo encargado de supervisar esa distinción. El jefe de Estado, historiador poco afín a Ucrania entre otros motivos por la cuestión de Volinia, declaró la semana pasada que el incidente demuestra que el país candidato a la UE no debe ser admitido en el club comunitario por su “mentalidad y glorificación de bandidos y asesinos de la UPA”.. En paralelo, el Gobierno liberal de Tusk ha intentado calmar la tensión. “Si discutimos sobre el pasado, otros ganarán el futuro. El presidente de Ucrania debería entenderlo. Los polacos también. ¡Antes de que sea demasiado tarde!”, escribió el primer ministro en X el viernes pasado. Estos días la prensa polaca especula sobre si Tusk apoyará la retirada de la condecoración o si la bloqueará, negándose a firmarla, para evitar que la crisis diplomática escale.. Estos días se han producido contactos bilaterales entre Kiev y Varsovia, pero por ahora sin el resultado que pide Polonia: una rectificación. El ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, reiteró el miércoles su “llamamiento a las autoridades ucranias para que reconsideren esta decisión y encuentren una forma de honrar a los soldados ucranios contemporáneos que no dañe la memoria de las víctimas polacas”. En un vídeo publicado en YouTube, Kosiniak-Kamysz subrayó que se trataría “de un gesto de madurez, responsabilidad y respeto hacia la nación que estuvo al lado de Ucrania en su momento más difícil”.. Pese a las difíciles relaciones históricas, Polonia se volcó en la ayuda militar a Ucrania, por solidaridad, pero también como parte de su propia estrategia de defensa frente a Rusia. Los polacos abrieron además sus casas a los cientos de miles de refugiados que huyeron de la guerra cuando comenzó la invasión. No hicieron falta albergues para acoger a los desplazados porque la ciudadanía se volcó. Aquella cálida bienvenida se está transformando en una cada vez más amarga convivencia casi cuatro años y medio después.. La ultraderecha polaca explota cuestiones históricas y ofensas como la de estos días para profundizar el rechazo hacia los refugiados. Rusia ha aprovechado además la grieta que se abrió por la fatiga social e inocula campañas de desinformación. En marzo de 2022 el 94% de los polacos apoyaba acoger refugiados ucranios; en enero de 2026 la cifra había caído ya al 48%, según CBOS, la agencia demoscópica pública.. Cada vez se escuchan más mensajes de rechazo en la sociedad, como que los ucranios se aprovechan de los servicios sociales, que tienen prioridad en la atención médica, que son unos ingratos o que los hombres en edad de luchar deberían volver a su país. Últimamente se han producido además casos sonados de agresiones físicas a ucranios.. El Gobierno de Tusk retiró el 5 de marzo la protección especial a los refugiados ucranios para equipararlos a otros extranjeros. Malgorzata Chmielewska, una religiosa de 75 años al frente de varias casas de acogida para los más vulnerables, afirmó en declaraciones a este periódico la semana pasada: “El Gobierno tiene miedo de los votantes nacionalistas casi fascistas —a veces sin el casi— y se hace querer entre ellos, a costa de los más débiles”.. La monja contó, en uno de los hogares que gestiona, en Varsovia, que la medida del Gobierno ha dejado más desamparadas a personas en situación crítica —con discapacidades físicas y mentales, o con hijos a cargo y sin recursos— a los que su fundación da refugio. Chmielewska ofreció un folleto y señaló una cifra: en 2025 asistieron a 452 adultos y 46 niños. “De ellos 46 eran refugiados, pero ya no podemos poner el número de ucranios atendidos”, lamentó. El rechazo que provocan es tal que se puede volver incluso contra quienes les ayudan.
La masacre de Volinia es el asunto más problemático entre Polonia y Ucrania. Según Varsovia, Kiev asesinó a entre 50.000 y 100.000 polacos entre 1943 y 1945. Es una herida sin cerrar que se abre con frecuencia entre los vecinos. La última vez fue la semana pasada, cuando el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, decidió honrar a una unidad militar nombrándola como “Héroes del UPA”, el nombre de una milicia nacionalista que luchó por la independencia del país, pero también ejecutó a decenas de miles de civiles polacos. La medida ofendió profundamente a Varsovia, uno de sus principales aliados en la guerra frente a la invasión rusa.. Seguir leyendo
