A los pies de un gran macizo de origen volcánico y con el océano Atlántico como telón de fondo, este enclave de España se presenta como un lugar donde el entorno natural marca el ritmo de la vida diaria. Alejado de las grandes concentraciones turísticas, su ambiente tranquilo y sus temperaturas suaves en primavera lo convierten en una opción cada vez más apreciada por quienes buscan destinos auténticos.
Se trata de Caleta de Famara, en Lanzarote, una pequeña localidad perteneciente al municipio de Teguise, situada junto al imponente Risco de Famara. El periódico británico The Mirror la ha incluido entre los destinos recomendados para el mes de abril, destacando que “tiene 23 grados y muchos menos turistas”, una combinación muy atractiva para los viajeros que buscan clima agradable y calma.
Un destino que gana interés internacional
El creciente atractivo de este lugar coincide con el auge del turismo en España. Según datos del Ministerio de Turismo, el país recibió 96,8 millones de visitantes internacionales en 2025, lo que supone un aumento del 3,2 % respecto al año anterior.
El mercado británico continúa siendo el principal emisor, representando cerca del 19,7 % del total de llegadas. Aunque Cataluña encabeza las cifras con más de 20 millones de turistas, seguida de Baleares (15,7 millones) y Canarias (15,6 millones), aún existen zonas dentro del archipiélago que permanecen al margen del turismo masivo, como Caleta de Famara.
El paisaje del Risco de Famara
Situado dentro del Parque Natural del Archipiélago Chinijo, este núcleo costero se caracteriza por sus viviendas blancas con detalles en azul, calles de arena sin asfaltar y un entorno dominado por la naturaleza volcánica y el cercano desierto de El Jable.
La sensación de aislamiento es una de sus señas de identidad, reforzada por la presencia constante del viento y la fuerza del Atlántico.
La playa de Famara, con casi 6 kilómetros de extensión, se extiende bajo los impresionantes acantilados del Risco de Famara, que caen de forma abrupta hasta el mar en tonos ocres y rojizos. Este paisaje marcó profundamente al artista César Manrique, quien pasó parte de su infancia en la zona y lo consideró una fuente constante de inspiración.
Atardeceres únicos frente al mar
Su ubicación abierta al océano convierte cada puesta de sol en un espectáculo natural. The Mirror lo describe como “el lugar ideal para ver cómo el atardecer pinta de rojo el cielo mientras te relajas con un cóctel”, reflejando la atmósfera tranquila que define este rincón de Lanzarote.
Un refugio frente a la masificación turística
A diferencia de otros destinos más concurridos de la isla, como Puerto del Carmen, Caleta de Famara mantiene un ritmo de vida pausado y alejado de las grandes multitudes. Se encuentra a unos 25 kilómetros del aeropuerto César Manrique-Lanzarote, lo que supone alrededor de media hora en coche por la LZ-2, LZ-3 y LZ-20 en dirección a Teguise.
También se puede llegar en taxi o en transporte público, aunque en este caso suele requerir transbordos en Arrecife o Teguise.
Surf, naturaleza y gastronomía local
Además de su paisaje, la zona es muy conocida entre los amantes del surf gracias a sus condiciones de viento y oleaje constantes.
A esto se suma una oferta gastronómica basada en productos locales, con platos como el gofio amasado con miel, el carpaccio de pulpo, el ceviche de vieiras o recetas de pescado como el lomo de cherne con vichyssoise de marisco, la fritura de pescado fresco o las lapas con mojo verde.
Un destino recomendado para primavera
Según destaca The Mirror, Caleta de Famara se presenta como una alternativa ideal para quienes buscan buen clima, naturaleza y tranquilidad en primavera, lejos de los destinos más saturados del turismo internacional.
A los pies de un gran macizo de origen volcánico y con el océano Atlántico como telón de fondo, este enclave de España se presenta como un lugar donde el entorno natural marca el ritmo de la vida diaria. Alejado de las grandes concentraciones turísticas, su ambiente tranquilo y sus temperaturas suaves en primavera lo convierten en una opción cada vez más apreciada por quienes buscan destinos auténticos.. Se trata de Caleta de Famara, en Lanzarote, una pequeña localidad perteneciente al municipio de Teguise, situada junto al imponente Risco de Famara. El periódico británico The Mirror la ha incluido entre los destinos recomendados para el mes de abril, destacando que “tiene 23 grados y muchos menos turistas”, una combinación muy atractiva para los viajeros que buscan clima agradable y calma.. Un destino que gana interés internacional. El creciente atractivo de este lugar coincide con el auge del turismo en España. Según datos del Ministerio de Turismo, el país recibió 96,8 millones de visitantes internacionales en 2025, lo que supone un aumento del 3,2 % respecto al año anterior.. El mercado británico continúa siendo el principal emisor, representando cerca del 19,7 % del total de llegadas. Aunque Cataluña encabeza las cifras con más de 20 millones de turistas, seguida de Baleares (15,7 millones) y Canarias (15,6 millones), aún existen zonas dentro del archipiélago que permanecen al margen del turismo masivo, como Caleta de Famara.. El paisaje del Risco de Famara. Situado dentro del Parque Natural del Archipiélago Chinijo, este núcleo costero se caracteriza por sus viviendas blancas con detalles en azul, calles de arena sin asfaltar y un entorno dominado por la naturaleza volcánica y el cercano desierto de El Jable.. La sensación de aislamiento es una de sus señas de identidad, reforzada por la presencia constante del viento y la fuerza del Atlántico.. La playa de Famara, con casi 6 kilómetros de extensión, se extiende bajo los impresionantes acantilados del Risco de Famara, que caen de forma abrupta hasta el mar en tonos ocres y rojizos. Este paisaje marcó profundamente al artista César Manrique, quien pasó parte de su infancia en la zona y lo consideró una fuente constante de inspiración.. Atardeceres únicos frente al mar. Su ubicación abierta al océano convierte cada puesta de sol en un espectáculo natural. The Mirror lo describe como “el lugar ideal para ver cómo el atardecer pinta de rojo el cielo mientras te relajas con un cóctel”, reflejando la atmósfera tranquila que define este rincón de Lanzarote.. Un refugio frente a la masificación turística. A diferencia de otros destinos más concurridos de la isla, como Puerto del Carmen, Caleta de Famara mantiene un ritmo de vida pausado y alejado de las grandes multitudes. Se encuentra a unos 25 kilómetros del aeropuerto César Manrique-Lanzarote, lo que supone alrededor de media hora en coche por la LZ-2, LZ-3 y LZ-20 en dirección a Teguise.. También se puede llegar en taxi o en transporte público, aunque en este caso suele requerir transbordos en Arrecife o Teguise.. Surf, naturaleza y gastronomía local. Además de su paisaje, la zona es muy conocida entre los amantes del surf gracias a sus condiciones de viento y oleaje constantes.. A esto se suma una oferta gastronómica basada en productos locales, con platos como el gofio amasado con miel, el carpaccio de pulpo, el ceviche de vieiras o recetas de pescado como el lomo de cherne con vichyssoise de marisco, la fritura de pescado fresco o las lapas con mojo verde.. Un destino recomendado para primavera. Según destaca The Mirror, Caleta de Famara se presenta como una alternativa ideal para quienes buscan buen clima, naturaleza y tranquilidad en primavera, lejos de los destinos más saturados del turismo internacional.
Según el medio británico, este se presenta como una alternativa ideal para quienes buscan buen clima, naturaleza y tranquilidad en primavera, lejos de los destinos más saturados del turismo internacional.
A los pies de un gran macizo de origen volcánico y con el océano Atlántico como telón de fondo, este enclave de España se presenta como un lugar donde el entorno natural marca el ritmo de la vida diaria. Alejado de las grandes concentraciones turísticas, su ambiente tranquilo y sus temperaturas suaves en primavera lo convierten en una opción cada vez más apreciada por quienes buscan destinos auténticos.. Se trata de Caleta de Famara, en Lanzarote, una pequeña localidad perteneciente al municipio de Teguise, situada junto al imponente Risco de Famara. El periódico británico The Mirror la ha incluido entre los destinos recomendados para el mes de abril, destacando que “tiene 23 grados y muchos menos turistas”, una combinación muy atractiva para los viajeros que buscan clima agradable y calma.. Un destino que gana interés internacional. El creciente atractivo de este lugar coincide con el auge del turismo en España. Según datos del Ministerio de Turismo, el país recibió 96,8 millones de visitantes internacionales en 2025, lo que supone un aumento del 3,2 % respecto al año anterior.. El mercado británico continúa siendo el principal emisor, representando cerca del 19,7 % del total de llegadas. Aunque Cataluña encabeza las cifras con más de 20 millones de turistas, seguida de Baleares (15,7 millones) y Canarias (15,6 millones), aún existen zonas dentro del archipiélago que permanecen al margen del turismo masivo, como Caleta de Famara.. El paisaje del Risco de Famara. Situado dentro del Parque Natural del Archipiélago Chinijo, este núcleo costero se caracteriza por sus viviendas blancas con detalles en azul, calles de arena sin asfaltar y un entorno dominado por la naturaleza volcánica y el cercano desierto de El Jable.. La sensación de aislamiento es una de sus señas de identidad, reforzada por la presencia constante del viento y la fuerza del Atlántico.. La playa de Famara, con casi 6 kilómetros de extensión, se extiende bajo los impresionantes acantilados del Risco de Famara, que caen de forma abrupta hasta el mar en tonos ocres y rojizos. Este paisaje marcó profundamente al artista César Manrique, quien pasó parte de su infancia en la zona y lo consideró una fuente constante de inspiración.. Atardeceres únicos frente al mar. Su ubicación abierta al océano convierte cada puesta de sol en un espectáculo natural. The Mirror lo describe como “el lugar ideal para ver cómo el atardecer pinta de rojo el cielo mientras te relajas con un cóctel”, reflejando la atmósfera tranquila que define este rincón de Lanzarote.. Un refugio frente a la masificación turística. A diferencia de otros destinos más concurridos de la isla, como Puerto del Carmen, Caleta de Famara mantiene un ritmo de vida pausado y alejado de las grandes multitudes. Se encuentra a unos 25 kilómetros del aeropuerto César Manrique-Lanzarote, lo que supone alrededor de media hora en coche por la LZ-2, LZ-3 y LZ-20 en dirección a Teguise.. También se puede llegar en taxi o en transporte público, aunque en este caso suele requerir transbordos en Arrecife o Teguise.. Surf, naturaleza y gastronomía local. Además de su paisaje, la zona es muy conocida entre los amantes del surf gracias a sus condiciones de viento y oleaje constantes.. A esto se suma una oferta gastronómica basada en productos locales, con platos como el gofio amasado con miel, el carpaccio de pulpo, el ceviche de vieiras o recetas de pescado como el lomo de cherne con vichyssoise de marisco, la fritura de pescado fresco o las lapas con mojo verde.. Un destino recomendado para primavera. Según destaca The Mirror, Caleta de Famara se presenta como una alternativa ideal para quienes buscan buen clima, naturaleza y tranquilidad en primavera, lejos de los destinos más saturados del turismo internacional.
