Es el quinto mes a la baja, con la firma de tan solo 56.462 operaciones
El mercado inmobiliario ahonda su enfriamiento. En mayo, la compraventa de viviendas registró un descenso anual del 7,3%, hasta las 56.462 operaciones, según los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata ya del quinto mes seguido de retrocesos y, además, el más acusado desde hace dos años. Para encontrar una caída mayor hay que remontarse a mayo de 2024, cuando las ventas de vivienda llegaron a frenar un 22,1%.Tras crecer en 2025 un 11,5% y alcanzar las 714.237 unidades, la cifra más alta desde los máximos de 2007, la compraventa de viviendas inició el año con una caída del 5%. A partir de entonces, el mercado había mostrado cierta estabilización con caídas del 0,5% en febrero, del 2,2% en marzo y del 1,8% en abril, pero estas se han agravado en mayo con un retroceso del 7,3% frente al mismo mes de 2025, en un contexto marcado por la falta de viviendas disponibles para atender a una demanda creciente que presiona al alza los precios. Así, en el acumulado de los cinco primeros meses del año, el saldo de las compraventas de vivienda es negativo, del -3,4 %.Si se atiende al conjunto de las fincas transmitidas -que incluye tanto viviendas como otro tipo de inmuebles urbanos y rústicos-, el número total de operaciones inscritas en los registros de la propiedad fue de 111.768 en mayo, un 5,5% menos que un año antes. De ellas, el 86,5% correspondieron a fincas urbanas y el 13,5% a rústicas. Mientras que las compraventas de fincas rústicas subieron un 1,2% en tasa anual, las urbanas retrocedieron un 6,4%, arrastradas precisamente por el mal comportamiento de la vivienda, que representó el 58,4% de todas las operaciones urbanas.El deterioro de la compra de vivienda no entiende de tipología. Tanto los nuevos inmuebles como los de segunda mano pierden atractivo. Las operaciones sobre vivienda usada, que concentran el grueso de las transacciones ante la escasez de obra nueva, descendieron un 7,6% en mayo respecto al mismo mes de 2025 hasta 44.574. Pero también la vivienda nueva, que en meses anteriores había servido de contrapeso a la debilidad del mercado, cedió terreno con una caída del 6%, hasta 11.888 compraventas. En conjunto, el 78,9% de las viviendas transmitidas en mayo eran usadas y el 21,1% nuevas. Por régimen, el número de viviendas libres transmitidas disminuyó un 7,2% en mayo en tasa anual, hasta las 52.831 (93,6% del total) y el de protegidas un 8,3%, hasta 3.631 (el 6,4% del total).Por comunidades, en mayo, únicamente dos comunidades autónomas registraron incrementos en la compraventa de viviendas con respecto al mismo mes de 2025: Extremadura, con un alza del 2,6%, y Andalucía, con un 2,2%. Todas las demás regiones cerraron el mes en negativo. y en nueve regiones la caída fue a doble dígito.Los descensos más pronunciados se produjeron en Cantabria, con una caída del 28,6% -en fuerte contraste con el notable repunte que había protagonizado esta misma comunidad
El mercado inmobiliario ahonda su enfriamiento. En mayo, las compraventas de viviendas registraron un descenso anual del 7,3%, hasta las 56.462 operaciones, según los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata ya del quinto mes seguido de retrocesos y, además, el más acusado desde hace dos años. Para encontrar una caída mayor hay que remontarse a mayo de 2024, cuando las ventas de vivienda llegaron a frenar un 22,1%. Tras crecer en 2025 un 11,5% y alcanzar las 714.237 unidades, la cifra más alta desde los máximos de 2007, la compraventa de viviendas inició el año con una caída del 5%. A partir de entonces, el mercado había mostrado cierta estabilización con caídas del 0,5% en febrero, del 2,2% en marzo y del 1,8% en abril, pero estas se han agravado en mayo con un retroceso del 7,3% frente al mismo mes de 2025, en un contexto marcado por la falta de viviendas disponibles para atender a una demanda creciente que presiona al alza los precios. Así, en el acumulado de los cinco primeros meses del año, el saldo de las compraventas de vivienda es negativo, del -3,4%. Si se atiende al conjunto de las fincas transmitidas -que incluye tanto viviendas como otro tipo de inmuebles urbanos y rústicos-, el número total de operaciones inscritas en los registros de la propiedad fue de 111.768 en mayo, un 5,5% menos que un año antes. De ellas, el 86,5% correspondieron a fincas urbanas y el 13,5% a rústicas. Mientras que las compraventas de fincas rústicas subieron un 1,2% en tasa anual, las urbanas retrocedieron un 6,4%, arrastradas precisamente por el mal comportamiento de la vivienda, que representó el 58,4% de todas las operaciones urbanas. La Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) explica que este deterioro se debe tanto a una falta de accesibilidad, por la escasez de oferta y los altos precios, y a la cautela de los compradores tanto porque el nivel de ingresos de los compradores es insuficiente, como por la irrupción de la demanda escéptica, un perfil de comprador con capacidad financiera, que prefiere posponer la compra a la espera de un ajuste en el mercado, señala José María Alfaro, presidente de la FAI. Así, el tiempo medio para vender un inmueble se ha triplicado en los últimos meses, pasando de una media de dos o tres semanas a entre seis y nueve semanas. No obstante, matiza que esta pérdida de velocidad en las compraventas coexiste con un mercado residencial donde, en términos generales, la demanda sigue siendo superior a la oferta disponible. A la resistencia de los compradores ante los precios actuales, se une el impacto directo de la subida de los tipos de interés. Alfaro apunta que el encarecimiento de las condiciones hipotecarias también pone freno en el mercado, limitando el acceso a la financiación y al perfil medio de la población, que depende estrictamente de la aprobación bancaria para acceder a una vivienda. El deterioro de la compra de vivien
