La decisión responde a la amenaza de Trump de prohibir las exportaciones de gasóleo y busca contener la escalada de precios por la guerra en Irán
Los países del G7 han acordado este viernes la liberación inmediata de hasta 100 barriles de petróleo crudo y diésel en un contexto marcado por la presión sobre los mercados energéticos y ante la amenaza de Donald Trump de prohibir las exportaciones de diésel.. La operación, que dará comienzo «de inmediato», se extenderá durante los próximos cuatro meses y todavía no se ha especificado de qué manera se repartirá el total de 100 millones de barriles, aunque ha indicado que se incluye una liberación sustancial de diésel durante los primeros 20 días.. El G7 también insta a los países con una capacidad significativa de refinado a incrementar la producción de productos refinados, especialmente diésel. La AIE deberá supervisar la aplicación de los compromisos y presentar un informe en un plazo de 20 días, con recomendaciones para mejorar futuras respuestas, incluida la reposición de las reservas, según el comunicado publicado tras la reunión.. «Ante la volatilidad sin precedentes de los mercados petroleros -con precios al alza que amenazan la estabilidad económica y el bienestar de nuestros ciudadanos-, hemos acordado medidas decisivas y coordinadas para estabilizar el suministro energético inmediato, proteger a los hogares y las empresas de las fluctuaciones de precios y fortalecer la resiliencia a largo plazo de los sistemas energéticos mundiales», reza el comunicado emitido por la presidencia francesa del G7.. El comunicado también condenó los ataques de Irán contra países vecinos y las perturbaciones al comercio internacional y la seguridad energética. En este sentido, el G7 reclamó la restauración «inmediata y plena» de los derechos y principios de navegación en el estrecho de Ormuz y elogió los esfuerzos de Estados Unidos para garantizar el libre tránsito comercial por esa vía.. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, que convocó la reunión por videoconferencia, afirmó que las medidas acordadas «deberían hacer bajar los precios» de los combustibles y que no habrá «ninguna prohibición» a las exportaciones de diésel entre los países del G7.. Los países del G7 consideran que estas decisiones «decisivas y coordinadas» buscan estabilizar el suministro inmediato de energía, proteger a hogares y empresas frente a las subidas de precios y reforzar la resiliencia de los mercados energéticos mundiales, que atraviesan «una volatilidad sin precedentes, con un aumento de los precios que amenaza la estabilidad económica y el bienestar», según expresan en el comunicado.. «Nos reuniremos en el marco de la AIE en los próximos días para analizar la posibilidad de realizar nuevas liberaciones de diésel si fuera necesario», señalaron los dirigentes de Francia, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Italia y Japón.. Añadieron que seguirán de cerca la evolución de la situación y estarán preparados para «ajustar» las medidas cuando sea necesario. «Los acuerdos alcanzados hoy representan un paso hacia un futuro energético más seguro, transparente y resiliente», concluyeron.
Los países del G7 han acordado este viernes la liberación inmediata de hasta 100 barriles de petróleo crudo y diésel en un contexto marcado por la presión sobre los mercados energéticos y ante la amenaza de Donald Trump de prohibir las exportaciones de diésel.. La operación, que dará comienzo «de inmediato», se extenderá durante los próximos cuatro meses y todavía no se ha especificado de qué manera se repartirá el total de 100 millones de barriles, aunque ha indicado que se incluye una liberación sustancial de diésel durante los primeros 20 días.. El G7 también insta a los países con una capacidad significativa de refinado a incrementar la producción de productos refinados, especialmente diésel. La AIE deberá supervisar la aplicación de los compromisos y presentar un informe en un plazo de 20 días, con recomendaciones para mejorar futuras respuestas, incluida la reposición de las reservas, según el comunicado publicado tras la reunión.. «Ante la volatilidad sin precedentes de los mercados petroleros -con precios al alza que amenazan la estabilidad económica y el bienestar de nuestros ciudadanos-, hemos acordado medidas decisivas y coordinadas para estabilizar el suministro energético inmediato, proteger a los hogares y las empresas de las fluctuaciones de precios y fortalecer la resiliencia a largo plazo de los sistemas energéticos mundiales», reza el comunicado emitido por la presidencia francesa del G7.. El comunicado también condenó los ataques de Irán contra países vecinos y las perturbaciones al comercio internacional y la seguridad energética. En este sentido, el G7 reclamó la restauración «inmediata y plena» de los derechos y principios de navegación en el estrecho de Ormuz y elogió los esfuerzos de Estados Unidos para garantizar el libre tránsito comercial por esa vía.. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, que convocó la reunión por videoconferencia, afirmó que las medidas acordadas «deberían hacer bajar los precios» de los combustibles y que no habrá «ninguna prohibición» a las exportaciones de diésel entre los países del G7.. Estabilizar el suministro de energía. Los países del G7 consideran que estas decisiones «decisivas y coordinadas» buscan estabilizar el suministro inmediato de energía, proteger a hogares y empresas frente a las subidas de precios y reforzar la resiliencia de los mercados energéticos mundiales, que atraviesan «una volatilidad sin precedentes, con un aumento de los precios que amenaza la estabilidad económica y el bienestar», según expresan en el comunicado.. «Nos reuniremos en el marco de la AIE en los próximos días para analizar la posibilidad de realizar nuevas liberaciones de diésel si fuera necesario», señalaron los dirigentes de Francia, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Italia y Japón.. Añadieron que seguirán de cerca la evolución de la situación y estarán preparados para «ajustar» las medidas cuando sea necesario. «Los acuerdos alcanzados hoy representan un paso hacia un futuro energético más seguro, transparente y resiliente», concluyeron.
