Aunque no ha habido nuevas evacuaciones, el presidente francés advierte de que las próximas semanas serán duras
El enorme incendio originado el pasado miércoles en el suroeste de Francia y que ya ha arrasado 42.000 hectáreas ha dado una breve tregua en la madrugada del domingo y presenta “menos focos activos”, pero sigue sin estar estabilizado y está a unos 15 kilómetros de Burdeos. Por primera vez desde el viernes pasado, este lunes no se han producido nuevas evacuaciones, aunque se teme que la situación vuelva a complicarse a partir del martes, cuando empieza una nueva ola de calor en el país. “Tenemos menos focos activos. Las condiciones meteorológicas son favorables, con menos viento”, según ha señalado este lunes el jefe del servicio de socorro e incendios del departamento de Gironda, Wilfried Schneider. Tras varios días de avance, la situación general está “globalmente estable”, señaló también la prefectura de Gironda, aunque las autoridades son prudentes y creen que puede complicarse, sobre todo por el viento y la subida de las temperaturas prevista. Este fuego, además, es un fenómeno “inédito e imprevisible” al que nunca habían tenido que enfrentarse los bomberos antes, según han insistido las autoridades en los últimos días. “No podemos decir que el incendio está estabilizado”, precisó Schneider. “Hemos estabilizado una situación que era completamente inestable, pero aún no tenemos el fuego bajo control”, apuntó.“Las semanas que vienen serán difíciles”, advirtió el presidente francés, Emmanuel Macron, que visitó la zona a última hora de la tarde para agradecer el trabajo a todos los bomberos, gendarmes y voluntarios que luchan desde hace días contra “uno de los peores desde la Segunda Guerra Mundial”, como lo calificó Macron, que compareció desde el principal parque de bomberos de Burdeos. Al menos 88 efectivos han resultado heridos estos días durante las labores de extinción. “El fuego está estabilizado, pero no controlado”, advirtió horas antes Laurent Nuñez, ministro del Interior, que también se desplazó a Burdeos. En lo que va de año, según sus datos, se han quemado 116.085 hectáreas en todo el país, el doble que toda la superficie arrasada en 2022, que ya fue un año de incendios muy violentos, lo que convierte 2026 en el peor año en la historia de Francia.El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, recordó que nueve de cada 10 fuegos son de origen humano y que “no todos son accidentes”. Señaló que 162 personas han sido detenidas este verano relacionadas con los incendios, algunos provocados de manera intencionada, otros por imprudencias.La prefecta de Gironda, Sophie Brocas, advirtió de que, a pesar de la situación que se vive en el país, con varios focos abiertos, aún hay gente “que tiene comportamientos criminales”, como fumar en los bosques, que está prohibido en Francia, o hacer barbacoas en el campo. “Sé que estos días han sido terribles. Es un fuego que nunca habíamos confrontado antes, un fenómeno inédito que tiene fases act
El enorme incendio originado el pasado miércoles en el suroeste de Francia y que ya ha arrasado 42.000 hectáreas ha dado una breve tregua en la madrugada del domingo y presenta “menos focos activos”, pero sigue sin estar estabilizado y está a unos 15 kilómetros de Burdeos. Por primera vez desde el viernes pasado, este lunes no se han producido nuevas evacuaciones, aunque se teme que la situación vuelva a complicarse a partir del martes, cuando empieza una nueva ola de calor en el país. Seguir leyendo
