Suiza llegó a Vancouver para buscar el primer puesto del grupo y se lo llevó bajo el brazo, después de derrotar a Canadá con un resultado que obliga a los norteamericanos a abandonar su estadio para disputar los dieciseisavos de final en otra sede. Al anfitrión le hubiera bastado un empate para seguir jugando en casa, pero dos goles en la segunda mitad frustraron sus planes y trasladaron el liderato a los helvéticos en un partido que acabó siendo mucho más de lo que prometía.. El futbolista más determinate del encuentro fue Johan Manzambi, que llegó al Mundial sin ser el nombre más conocido del torneo y en dos partidos se convertido en la revelación más sólida de este Mundial. El delantero suizo terminó el partido con gol y asistencia, y sus dos participaciones en los tantos definieron el resultado en los momentos de mayor tensión. En un torneo donde las grandes estrellas monopolizan la atención con sus goles, Manzambi representa a esa generación de futbolistas que se abren paso con el juego encima del campo. Su capacidad para aparecer en los momentos decisivos y su velocidad en las transiciones lo convierten en el perfil más incómodo para cualquier rival que se cruce con Suiza en la siguiente ronda.. La primera mitad en Vancouver fue discreta, casi gris, con dos equipos que calculaban más de lo que atacaban y que convertían cada disputa en un ejercicio de prudencia. La ocasión más clara llegó en el minuto 12, cuando Breel Embolo quedó cara a cara con el guardameta Maxime Crépeau y disparó al cuerpo. El rechace cayó en los pies de Manzambi, que tampoco acertó al encontrarse con el primer defensa en la trayectoria del tiro. Granath Kobel, el portero suizo, apenas vio el balón en toda la primera mitad, lo que resume con exactitud el nivel ofensivo que exhibió Canadá durante esos 45 minutos.. Suiza salió al campo después del descanso con una actitud diferente y tardó apenas dos minutos en marcar. Ruben Vargas irrumpió por el segundo palo sin marca y fusiló a Crépeau para adelantar a su selección en el minuto 47, con una asistencia de Manzambi que arrancó desde una carrera al espacio que descuadró por completo la defensa canadiense. En cuanto el marcador se movió, Suiza escaló al primer puesto del grupo de forma automática, y la ansiedad se instaló en las gradas de Vancouver.. El seleccionador Jesse Marsch recurrió pronto al banquillo, pero los cambios no alteraron el rumbo del partido. La reacción canadiense tardó en llegar, mientras Suiza seguía siendo peligrosa cada vez que recuperaba el balón y salía en transición. En el minuto 69, Manzambi recogió un pase de Embolo dentro del área y remató abajo con la complicidad involuntaria de Crépeau, que tocó el balón sin poder desviarlo. El segundo gol cerraba prácticamente el encuentro y dejaba a Manzambi como protagonista indiscutible de la noche.. La entrada de Promise David cambió la temperatura del estadio de forma casi inmediata. El delantero marcó en su primer contacto con el balón tras saltar al césped, recortó distancias y devolvió la vida a un público que hasta ese momento asistía a la derrota en silencio. Desde ese instante, los saques de banda se celebraban como si fueran ocasiones de gol, y Canadá apostó por el fútbol directo con David como único referente ofensivo, dejando a un lado cualquier intento de construir el juego desde atrás. Sin embargo, la remontada quedó a medias.. Alphonso Davies, considerado el mejor jugador canadiense sobre el papel, vio toda la reacción desde el banquillo, serio y sin indicios de que Marsch fuera a darle minutos. Quería otra cosa, quería balones al área. Y los tuvo, pero no acabaron en nada.. Suiza-Canadá, en directo hoy: tercera jornada de la fase de grupos
Fútbol. El futbolista de la selección europea decidió un partido que obliga a los anfitriones a abandonar Vancouver en la siguiente ronda. Creada: 24.06.2026 23:25. Última actualización: 24.06.2026 23:25. Suiza llegó a Vancouver para buscar el primer puesto del grupo y se lo llevó bajo el brazo, después de derrotar a Canadá con un resultado que obliga a los norteamericanos a abandonar su estadio para disputar los dieciseisavos de final en otra sede. Al anfitrión le hubiera bastado un empate para seguir jugando en casa, pero dos goles en la segunda mitad frustraron sus planes y trasladaron el liderato a los helvéticos en un partido que acabó siendo mucho más de lo que prometía.. El futbolista más determinate del encuentro fue Johan Manzambi, que llegó al Mundial sin ser el nombre más conocido del torneo y en dos partidos se convertido en la revelación más sólida de este Mundial. El delantero suizo terminó el partido con gol y asistencia, y sus dos participaciones en los tantos definieron el resultado en los momentos de mayor tensión. En un torneo donde las grandes estrellas monopolizan la atención con sus goles, Manzambi representa a esa generación de futbolistas que se abren paso con el juego encima del campo. Su capacidad para aparecer en los momentos decisivos y su velocidad en las transiciones lo convierten en el perfil más incómodo para cualquier rival que se cruce con Suiza en la siguiente ronda.. La primera mitad en Vancouver fue discreta, casi gris, con dos equipos que calculaban más de lo que atacaban y que convertían cada disputa en un ejercicio de prudencia. La ocasión más clara llegó en el minuto 12, cuando Breel Embolo quedó cara a cara con el guardameta Maxime Crépeau y disparó al cuerpo. El rechace cayó en los pies de Manzambi, que tampoco acertó al encontrarse con el primer defensa en la trayectoria del tiro. Granath Kobel, el portero suizo, apenas vio el balón en toda la primera mitad, lo que resume con exactitud el nivel ofensivo que exhibió Canadá durante esos 45 minutos.. Suiza salió al campo después del descanso con una actitud diferente y tardó apenas dos minutos en marcar. Ruben Vargas irrumpió por el segundo palo sin marca y fusiló a Crépeau para adelantar a su selección en el minuto 47, con una asistencia de Manzambi que arrancó desde una carrera al espacio que descuadró por completo la defensa canadiense. En cuanto el marcador se movió, Suiza escaló al primer puesto del grupo de forma automática, y la ansiedad se instaló en las gradas de Vancouver.. El seleccionador Jesse Marsch recurrió pronto al banquillo, pero los cambios no alteraron el rumbo del partido. La reacción canadiense tardó en llegar, mientras Suiza seguía siendo peligrosa cada vez que recuperaba el balón y salía en transición. En el minuto 69, Manzambi recogió un pase de Embolo dentro del área y remató abajo con la complicidad involuntaria de Crépeau, que tocó el balón sin poder desviarlo. El segundo gol cerraba prácticamente el encuentro y dejaba a Manzambi como protagonista indiscutible de la noche.. La entrada de Promise David cambió la temperatura del estadio de forma casi inmediata. El delantero marcó en su primer contacto con el balón tras saltar al césped, recortó distancias y devolvió la vida a un público que hasta ese momento asistía a la derrota en silencio. Desde ese instante, los saques de banda se celebraban como si fueran ocasiones de gol, y Canadá apostó por el fútbol directo con David como único referente ofensivo, dejando a un lado cualquier intento de construir el juego desde atrás. Sin embargo, la remontada quedó a medias.. Alphonso Davies, considerado el mejor jugador canadiense sobre el papel, vio toda la reacción desde el banquillo, serio y sin indicios de que Marsch fuera a darle minutos. Quería otra cosa, quería balones al área. Y los tuvo, pero no acabaron en nada.. Suiza-Canadá, en directo hoy: tercera jornada de la fase de grupos. Actualizado a las 23:25. ARCHIVADO EN:
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