La mejor noticia para Sánchez es que le tumben los decretos ley destinados a paliar los efectos de la crisis provocada por las acciones militares contra el régimen autoritario iraní. Nadie sabe si será un conflicto de larga o corta duración. A diferencia de la izquierda política y mediática, me parece una acción tan justa como legítima. Es una lástima que personajes como Sánchez no se sumen a una operación militar que conduciría a que Irán sea una democracia. Por supuesto, ni ha hablado ni negociado con el principal partido de España. Es bueno recordarle que es un perdedor que ha comprado los diputados que necesitaba para presidir el Gobierno. Durante la Restauración se hacía con dinero y ahora se hace con una amnistía. Esta ausencia de negociación plantea el dilema de qué tiene que hacer Feijóo. En circunstancias normales, lo lógico sería votar a favor, porque en Europa se estila dialogar con la oposición. Por supuesto, si lo hacen, es más que probable que Vox diga que están vendidos al PSOE y que son la derechita cobarde. Y eso a punto de cerrar el acuerdo de gobierno en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Lo más probable es que no se atrevan a votar en contra, aunque Sánchez nunca se lo agradecerá. He llegado a la conclusión de que cree, desde que nació, que se lo merece todo. Podemos hace el ridículo absteniéndose, ya que el Líder Supremo no acepta la exigencia de salir de la OTAN a cambio del voto favorable. A Pablo Iglesias le conviene que no se adelanten las elecciones. Lo mismo se puede decir de Junts. Este primer decreto es el más fácil, mientras que el segundo no tiene ninguna posibilidad. La propia separación en dos responde a esta realidad. Con una recaudación récord, fruto de la indiferencia de Hacienda con las necesidades de los sufridos contribuyentes, hace tiempo que el Gobierno hubiera podido intervenir de una forma eficaz, pero tiene otras prioridades. Al final, Vox se saldrá con la suya levantando la bandera anti Sánchez que es lo que le gusta a sus votantes y a la inmensa mayoría del centro-derecha. Ni siquiera se librará Feijóo de los ataques de la poderosa e implacable armada mediática del sanchismo.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
«Lo más probable es que no se atrevan a votar en contra, aunque Sánchez nunca se lo agradecerá»
La mejor noticia para Sánchez es que le tumben los decretos ley destinados a paliar los efectos de la crisis provocada por las acciones militares contra el régimen autoritario iraní. Nadie sabe si será un conflicto de larga o corta duración. A diferencia de la izquierda política y mediática, me parece una acción tan justa como legítima. Es una lástima que personajes como Sánchez no se sumen a una operación militar que conduciría a que Irán sea una democracia. Por supuesto, ni ha hablado ni negociado con el principal partido de España. Es bueno recordarle que es un perdedor que ha comprado los diputados que necesitaba para presidir el Gobierno. Durante la Restauración se hacía con dinero y ahora se hace con una amnistía. Esta ausencia de negociación plantea el dilema de qué tiene que hacer Feijóo. En circunstancias normales, lo lógico sería votar a favor, porque en Europa se estila dialogar con la oposición. Por supuesto, si lo hacen, es más que probable que Vox diga que están vendidos al PSOE y que son la derechita cobarde. Y eso a punto de cerrar el acuerdo de gobierno en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Lo más probable es que no se atrevan a votar en contra, aunque Sánchez nunca se lo agradecerá. He llegado a la conclusión de que cree, desde que nació, que se lo merece todo. Podemos hace el ridículo absteniéndose, ya que el Líder Supremo no acepta la exigencia de salir de la OTAN a cambio del voto favorable. A Pablo Iglesias le conviene que no se adelanten las elecciones. Lo mismo se puede decir de Junts. Este primer decreto es el más fácil, mientras que el segundo no tiene ninguna posibilidad. La propia separación en dos responde a esta realidad. Con una recaudación récord, fruto de la indiferencia de Hacienda con las necesidades de los sufridos contribuyentes, hace tiempo que el Gobierno hubiera podido intervenir de una forma eficaz, pero tiene otras prioridades. Al final, Vox se saldrá con la suya levantando la bandera anti Sánchez que es lo que le gusta a sus votantes y a la inmensa mayoría del centro-derecha. Ni siquiera se librará Feijóo de los ataques de la poderosa e implacable armada mediática del sanchismo.. Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
