Pese a su manifiesta intención de seguir como diputado, sigue los pasos de Blair o Cameron al abandonar casi inmediatamente el Parlamento
El ex primer ministro británico Keir Starmer ha anunciado este martes su intención de abandonar la política doméstica para centrarse en el ámbito internacional, revirtiendo así su intención inicial de permanecer en el Parlamento hasta las próximas elecciones, previstas en principio en 2029. Seis semanas después de dejar formalmente el poder, el primer dirigente laborista en ganar unas generales en casi dos décadas renuncia al escaño que ostentaba desde 2015, una decisión anunciada al periódico local de su circunscripción de Holborn and St Pancras, en el centro de Londres. Su dimisión fuerza una elección parcial en lo que históricamente ha sido un bastión laborista, si bien en los últimos tiempos los Verdes han registrado un aumento de popularidad y su líder, Zack Polanski, podría concurrir a la contienda para reemplazar a Starmer.. El primer mandatario laborista en 14 años, tras su arrolladora victoria electoral en julio de 2024, sigue así los precedentes de Tony Blair, quien renunció a su escaño el mismo día que dejó el Número 10 de Downing Street en junio de 2007; y del durante seis años primer ministro conservador David Cameron, quien anunció su salida de la Cámara de los Comunes en septiembre de 2016, apenas dos meses después de abandonar la residencia oficial. Pero en el último medio siglo, la mayoría de primeros ministros británicos permanecieron en el Parlamento años después de salir del poder, y el propio Starmer había avanzado poco después de su marcha que su intención era continuar, al menos hasta las próximas generales.. En su anuncio al periódico ‘Camden New Journal’, ha descrito su periplo de once años en Westminster como “un inmenso honor y un privilegio”, pero ha dicho que, tras abandonar Downing Street, concluyó que era el momento de “pasar el relevo a un sucesor”. Su marcha del poder, tras apenas dos años, había sido precipitada por su propio partido tras un abrupto descenso de popularidad, evidenciado en encuestas que registraron mínimos históricos y que llegaron a relegar al Laborismo como tercera fuerza política. La tendencia quedó ratificada en la debacle electoral en los comicios de mayo, en los que el partido perdió miles de asientos municipales en Inglaterra y fue apeado del poder en Gales por primera vez en su historia.. Aunque no ha aclarado organización ni cargo, la esfera internacional es el próximo destino de Starmer, quien antes de saltar a la política en 2015 había sido abogado de Derechos Humanos y durante cinco años fiscal general de Inglaterra y Gales (‘director of Public Prosecutions’, en inglés, al frente de la Fiscalía de la Corona –‘Crown Prosecution Service’-), cargo que le traería el título de ‘sir’ en 2014 por sus servicios a la justicia penal.. El anuncio de su renuncia a su escaño coincide con el reinicio de la actividad parlamentaria tras el receso estival. Precisamente este martes su sucesor en el cargo, Andy Burnham, protagoniza su debut en Wesminster como primer ministro, con una comparecencia a petición propia para anunciar las líneas maestras del mandato estrenado en julio.. De su nueva andadura, Starmer ha concretado que los ámbitos a los que dedicará su atención son “defensa, seguridad, comercio y tecnología en un mundo en vertiginoso cambio”. Su nombre había sonado como potencial relevo al frente de la Secretaria General de la OTAN, una vez Mark Rutte concluya su mandato, en principio en 2028. Además, el ex primer ministro ha avanzado también su intención de “continuar el trabajo de combatir la violencia contra mujeres y niñas”. “Es una tarea que comencé antes de convertirme en diputado y que quiero continuar después de ser diputado”, ha explicado en su anuncio en el ‘Camden New Journal’.. El alcance de su legado está por escribir. Su apabullante victoria electoral en julio de 2024, en su estreno como líder cuatro años después de ponerse al frente del partido, dio pronto paso a la decepción por una serie de medidas controvertidas que lastraron la popularidad del Gobierno, como la polémica retirada de las ayudas a la calefacción de los pensionistas, posteriormente revertida parcialmente, la falta de avances en la reforma del sistema de bienestar, o la percepción de caos en el Número 10.. La insatisfacción ciudadana apuntada por los sondeos y la del propio grupo parlamentario laborista, que denunciaba una ausencia casi total de interacción por parte de Starmer, generó una atmósfera de intranquilidad que acabaría precipitando la salida de Starmer. El ex primer ministro anunció su dimisión como primer ministro el 22 de junio, cuatro días después de que Burnham confirmase su regreso al Parlamento, en una elección parcial convocada exclusivamente para granjearle el escaño, la pieza que le faltaba para asumir el liderazgo laborista y convertirse así en primer ministro.. En tiempos modernos, el regicidio había sido patrimonio de los conservadores, a quienes raramente les ha temblado el pulso para deshacerse de un líder considerado un lastre. Los laboristas, por el contrario, nunca habían completado una maniobra similar contra ningún primer ministro, pese a la impopularidad interna de dirigentes como Blair, o Gordon Brown, en sus últimos coletazos en el Número 10. En la era contemporánea, solo Jeremy Corbyn tuvo que enfrentarse a un desafío directo de sus filas, en 2016, tras el referéndum que decretó la salida de la Unión Europea, pero salió notablemente reforzado el proceso y concurriría como cabeza de lista a dos elecciones generales (en 2017 y 2019).
El ex primer ministro británico Keir Starmer ha anunciado este martes su intención de abandonar la política doméstica para centrarse en el ámbito internacional, revirtiendo así su intención inicial de permanecer en el Parlamento hasta las próximas elecciones, previstas en principio en 2029. Seis semanas después de dejar formalmente el poder, el primer dirigente laborista en ganar unas generales en casi dos décadas renuncia al escaño que ostentaba desde 2015, una decisión anunciada al periódico local de su circunscripción de Holborn and St Pancras, en el centro de Londres. Su dimisión fuerza una elección parcial en lo que históricamente ha sido un bastión laborista, si bien en los últimos tiempos los Verdes han registrado un aumento de popularidad y su líder, Zack Polanski, podría concurrir a la contienda para reemplazar a Starmer.. Seguir leyendo
