Tener los recuerdos frescos en la memoria es importante, y ser preciso con las fechas es una cualidad muy útil, aunque no frecuente. Hay quienes tienen que tirar de históricos, de hemerotecas, de google o de los muchos medios que hoy tenemos por fortuna al alcance para no fallar en tal o cual dato. Pero se da la casualidad de que quien estas líneas suscribe, la cuestión de las fechas la maneja con asquerosa precisión, es una herencia familiar, es común a los que somos miembros de una saga en que la exactitud ha sido casi obsesión y esa cualidad, para el que se dedica al oficio de escribir en periódicos, tiene un valor bastante estimable.. En tiempos de Barrionuevo como ministro de transportes, fue Julián García Valverde quien presidía una Renfe próspera, que ya funcionaba de forma correcta como venía haciéndolo desde tiempos atrás, con sus trenes de cercanías, los expresos nocturnos con sus coches cama de Wagons Lits Cook y sus coches-restorán donde daban cenas y un buenísimo desayuno; había también vagones de literas para seis personas, vagones de primera y de segunda, estos últimos más incómodos porque el viaje La Coruña-Madrid duraba unas diez o doce horas y llegaba uno a primera hora de la mañana bastante doblado.. Los trenes Talgo fueron una revolución en su tiempo, en los años setenta y, aunque funcionaban normalmente de día, llegaron también a hacer trayectos nocturnos, como el Talgo Madrid-París, muy cómodo, también con servicio de coche-cama, de forma que cenabas saliendo de Madrid y amanecías llegando a la ciudad de la luz tan cómodamente. Pero lo más novedoso en nuestro país fue la llegada de la alta velocidad, con el ya mencionado Julián García Valverde, luego mejorado si cabe con la aparición del recordado Miguel Corsini en la presidencia de Renfe. Un tren que funcionaba con precisión y puntualidad japonesa, una limpieza y un confort memorables y un servicio de catering más que estimable. Facilitó mucho la vida tanto para las idas y venidas al trabajo como para los viajes de placer sin registrarse incidencias ni mucho menos accidentes. Entre los años setenta y el dos mil se produjeron tan sólo tres accidentes ferroviarios. ¿Cuántos llevamos padeciendo en los últimos tiempos, además del mal funcionamiento de los trenes, los retrasos, la suciedad y el mal trato a los clientes? Creo que sería cuestión de reflexionar y preguntarnos por qué no se provoca ninguna dimisión, siendo que las desgracias ocurridas la última semana no se pueden dejar pasar como se dejó en el olvido el apagón del 28 de abril o las ayudas para los damnificados del volcán de La Palma y su reconstrucción. No se puede echar tierra sobre las sucesivas malas gestiones en las múltiples competencias de este gobierno, que se prolonga ya demasiado y que nos mantiene en una profunda amargura y en un no saber qué nuevo desastre ocurrirá mañana.. CODA. Lo malo de todo esto es la rentabilidad política que, de alguna manera, se pudiera sacar al drama. Patéticos los codazos por ponerse al lado del Rey en las fotos en la zona cero de la vicepresidenta ordinaria, sectaria, mentirosa e ignorante. Su intento de protagonismo agrede la sensibilidad que quienes fuimos espectadores se semejantes y esperpénticas imágenes, como también nos hiere la idea de hacer un “funeral laico”, ausente de solemnidad, seriedad y liturgia, en un ambiente de cancha de baloncesto, como ocurrió en Valencia en el homenaje a las víctimas de la dana. Huelva es mariana. Allí no cabe el laicismo.
Patéticos los codazos por ponerse al lado del Rey en las fotos en la zona cero de la vicepresidenta ordinaria, sectaria, mentirosa e ignorante
Tener los recuerdos frescos en la memoria es importante, y ser preciso con las fechas es una cualidad muy útil, aunque no frecuente. Hay quienes tienen que tirar de históricos, de hemerotecas, de google o de los muchos medios que hoy tenemos por fortuna al alcance para no fallar en tal o cual dato. Pero se da la casualidad de que quien estas líneas suscribe, la cuestión de las fechas la maneja con asquerosa precisión, es una herencia familiar, es común a los que somos miembros de una saga en que la exactitud ha sido casi obsesión y esa cualidad, para el que se dedica al oficio de escribir en periódicos, tiene un valor bastante estimable.. En tiempos de Barrionuevo como ministro de transportes, fue Julián García Valverde quien presidía una Renfe próspera, que ya funcionaba de forma correcta como venía haciéndolo desde tiempos atrás, con sus trenes de cercanías, los expresos nocturnos con sus coches cama de Wagons Lits Cook y sus coches-restorán donde daban cenas y un buenísimo desayuno; había también vagones de literas para seis personas, vagones de primera y de segunda, estos últimos más incómodos porque el viaje La Coruña-Madrid duraba unas diez o doce horas y llegaba uno a primera hora de la mañana bastante doblado.. Los trenes Talgo fueron una revolución en su tiempo, en los años setenta y, aunque funcionaban normalmente de día, llegaron también a hacer trayectos nocturnos, como el Talgo Madrid-París, muy cómodo, también con servicio de coche-cama, de forma que cenabas saliendo de Madrid y amanecías llegando a la ciudad de la luz tan cómodamente. Pero lo más novedoso en nuestro país fue la llegada de la alta velocidad, con el ya mencionado Julián García Valverde, luego mejorado si cabe con la aparición del recordado Miguel Corsini en la presidencia de Renfe. Un tren que funcionaba con precisión y puntualidad japonesa, una limpieza y un confort memorables y un servicio de catering más que estimable. Facilitó mucho la vida tanto para las idas y venidas al trabajo como para los viajes de placer sin registrarse incidencias ni mucho menos accidentes. Entre los años setenta y el dos mil se produjeron tan sólo tres accidentes ferroviarios. ¿Cuántos llevamos padeciendo en los últimos tiempos, además del mal funcionamiento de los trenes, los retrasos, la suciedad y el mal trato a los clientes? Creo que sería cuestión de reflexionar y preguntarnos por qué no se provoca ninguna dimisión, siendo que las desgracias ocurridas la última semana no se pueden dejar pasar como se dejó en el olvido el apagón del 28 de abril o las ayudas para los damnificados del volcán de La Palma y su reconstrucción. No se puede echar tierra sobre las sucesivas malas gestiones en las múltiples competencias de este gobierno, que se prolonga ya demasiado y que nos mantiene en una profunda amargura y en un no saber qué nuevo desastre ocurrirá mañana.. CODA. Lo malo de todo esto es la rentabilidad política que, de alguna manera, se pudiera sacar al drama. Patéticos los codazos por ponerse al lado del Rey en las fotos en la zona cero de la vicepresidenta ordinaria, sectaria, mentirosa e ignorante. Su intento de protagonismo agrede la sensibilidad que quienes fuimos espectadores se semejantes y esperpénticas imágenes, como también nos hiere la idea de hacer un “funeral laico”, ausente de solemnidad, seriedad y liturgia, en un ambiente de cancha de baloncesto, como ocurrió en Valencia en el homenaje a las víctimas de la dana. Huelva es mariana. Allí no cabe el laicismo.
