Lo ocurrido en Ceuta no se puede despachar como un episodio aislado ni como una simple crisis migratoria. Cuando una frontera española es sometida a un asalto masivo, el Estado tiene la obligación de responder con firmeza, planificación y, sobre todo, con un mensaje inequívoco: que entrar ilegalmente en España no significa tener un pasaporte automático para acceder a la Unión Europea. El PP acierta al plantear una reforma del sistema de asilo en Ceuta, siempre dentro de la legalidad nacional e internacional. La cuestión esencial es garantizar que quien no tenga derecho a permanecer en España sea devuelto, eso sí, con todas las garantías jurídicas. Si las entradas irregulares se consolidan en estancias permanentes, el efecto llamada será inmediato y las mafias habrán ganado. Ceuta es España y su frontera es frontera europea. Defenderla no es insolidaridad, es defender el Estado de Derecho.
Si las entradas irregulares se consolidan en estancias permanentes, el efecto llamada será inmediato y las mafias habrán ganado. Ceuta es España y su frontera es frontera europea
Lo ocurrido en Ceuta no se puede despachar como un episodio aislado ni como una simple crisis migratoria. Cuando una frontera española es sometida a un asalto masivo, el Estado tiene la obligación de responder con firmeza, planificación y, sobre todo, con un mensaje inequívoco: que entrar ilegalmente en España no significa tener un pasaporte automático para acceder a la Unión Europea. El PP acierta al plantear una reforma del sistema de asilo en Ceuta, siempre dentro de la legalidad nacional e internacional. La cuestión esencial es garantizar que quien no tenga derecho a permanecer en España sea devuelto, eso sí, con todas las garantías jurídicas. Si las entradas irregulares se consolidan en estancias permanentes, el efecto llamada será inmediato y las mafias habrán ganado. Ceuta es España y su frontera es frontera europea. Defenderla no es insolidaridad, es defender el Estado de Derecho.
