El popular chef explica cómo la fama televisiva coincidió con la pérdida de su estrella Michelin y reflexiona con humor sobre las críticas y la envidia en la profesión
Karlos Arguiñano es uno de los rostros más reconocidos de la gastronomía y televisión nacional, llegando a convertirse en una de las grandes estrellas de Atresmedia, junto a grandes nombres del grupo de comunicación como son Pablo Motos, Alberto Chicote, Manel Fuentes, Sonsoles Ónega, Matías Prats, Marc Giró o Susanna Griso. El cocinero guipuzcoano lidera la franja de la sobremesa con soltura de la mano de su programa ‘Cocina abierta con Karlos Arguiñano’, otorgando a los telespectadores de Antena 3 sus mejores recetas, que además, están recogidas en sus mejores libros.. Karlos Arguiñano ha recordado en varias ocasiones que llegó a conseguir una estrella Michelin, pero que la perdió poco después de comenzar su etapa en televisión, una circunstancia que siempre ha contado con su característico humor. El cocinero ha ironizado sobre aquella decisión preguntándose si de repente había dejado de saber cocinar, para después rechazarlo con rotundidad y apuntar que su popularidad pudo no ser bien recibida por algunos sectores, deslizando que la envidia o los prejuicios hacia su exposición mediática pudieron influir más que su trabajo entre fogones. Desde que comenzó 2026, ‘Cocina abierta con Karlos Arguiñano’ lidera con la mayor ventaja histórica en marzo sobre su directo competidor, superándolo en más de 7,1 puntos, con una media de 1,2 millones de espectadores.. Antena 3 fichó en 2010 a todo un tótem televisivo como es Karlos Arguiñano, el gran cocinero de la televisión, que cada año se supera en cuanto a audiencias, consiguiendo unos magníficos datos desde su incorporación. El guipuzcoano es toda una eminencia de nuestro país y sigue estando en primera línea televisiva con 77 años (que serán 78 el próximo 6 de septiembre). Él mismo ha revelado el secreto que le permite seguir en forma y que le ayuda a tener la energía necesaria para superarse día tras día. En una reciente entrevista concedida al Diario de Sevilla, el chef vasco admite que el ejercicio físico es una de las claves para que su estado de salud siga siendo óptimo y no achaque el desgaste que produce la televisión y los sets de rodaje. Todo ello, sumado a la dieta mediterránea que siempre defiende en sus recetas, conforman la fórmula mágica que mantienen a Karlos Arguiñano sano a sus 77 años, con mucha vitalidad para seguir brindando a Antena 3 de grandes recetas y buenos números en cuanto a audiencia se refiere. «Para controlar el peso en la báscula, camino muchísimo todos los días. Hago 10 kilómetros cada día y sin escuchar música ni nada, solo ando y da igual el tiempo que haga», ha confesado el propio Arguiñano siendo este pequeño hábito lo que permite mantener la agilidad y frescura que le caracteriza en sus emisiones televisivas. Una rutina, la de caminar a un ritmo elevado sin la necesidad de sentirte ahogado, muy recomendable por las autoridades médicas, ya que reduce las probabilidades de enfermedades en el futuro, teniendo a tu cuerpo activo y sano.
Karlos Arguiñano es uno de los rostros más reconocidos de la gastronomía y televisión nacional, llegando a convertirse en una de las grandes estrellas de Atresmedia, junto a grandes nombres del grupo de comunicación como son Pablo Motos, Alberto Chicote, Manel Fuentes, Sonsoles Ónega, Matías Prats, Marc Giró o Susanna Griso. El cocinero guipuzcoano lidera la franja de la sobremesa con soltura de la mano de su programa ‘Cocina abierta con Karlos Arguiñano’, otorgando a los telespectadores de Antena 3 sus mejores recetas, que además, están recogidas en sus mejores libros.. Karlos Arguiñano ha recordado en varias ocasiones que llegó a conseguir una estrella Michelin, pero que la perdió poco después de comenzar su etapa en televisión, una circunstancia que siempre ha contado con su característico humor. El cocinero ha ironizado sobre aquella decisión preguntándose si de repente había dejado de saber cocinar, para después rechazarlo con rotundidad y apuntar que su popularidad pudo no ser bien recibida por algunos sectores, deslizando que la envidia o los prejuicios hacia su exposición mediática pudieron influir más que su trabajo entre fogones. Desde que comenzó 2026, ‘Cocina abierta con Karlos Arguiñano’ lidera con la mayor ventaja histórica en marzo sobre su directo competidor, superándolo en más de 7,1 puntos, con una media de 1,2 millones de espectadores.. Este es el secreto de Karlos Arguiñano para mantenerse en forma a sus 77 años. Antena 3 fichó en 2010 a todo un tótem televisivo como es Karlos Arguiñano, el gran cocinero de la televisión, que cada año se supera en cuanto a audiencias, consiguiendo unos magníficos datos desde su incorporación. El guipuzcoano es toda una eminencia de nuestro país y sigue estando en primera línea televisiva con 77 años (que serán 78 el próximo 6 de septiembre). Él mismo ha revelado el secreto que le permite seguir en forma y que le ayuda a tener la energía necesaria para superarse día tras día. En una reciente entrevista concedida al Diario de Sevilla, el chef vasco admite que el ejercicio físico es una de las claves para que su estado de salud siga siendo óptimo y no achaque el desgaste que produce la televisión y los sets de rodaje. Todo ello, sumado a la dieta mediterránea que siempre defiende en sus recetas, conforman la fórmula mágica que mantienen a Karlos Arguiñano sano a sus 77 años, con mucha vitalidad para seguir brindando a Antena 3 de grandes recetas y buenos números en cuanto a audiencia se refiere. «Para controlar el peso en la báscula, camino muchísimo todos los días. Hago 10 kilómetros cada día y sin escuchar música ni nada, solo ando y da igual el tiempo que haga», ha confesado el propio Arguiñano siendo este pequeño hábito lo que permite mantener la agilidad y frescura que le caracteriza en sus emisiones televisivas. Una rutina, la de caminar a un ritmo elevado sin la necesidad de sentirte ahogado, muy recomendable por las autoridades médicas, ya que reduce las probabilidades de enfermedades en el futuro, teniendo a tu cuerpo activo y sano.
