El presidente de la energética puso en valor el «modélico» del sistema de refino español, que calificó como el mejor de Europa
El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha instado a los responsables políticos europeos a abordar la transición energética con «sentido común» y sin convertirla en una confrontación entre fuentes de energía. Durante su intervención en la Junta General de Accionistas, el directivo puso en valor todo el sistema energético, desde las fuentes convencionales hasta las renovables, y advirtió que una estrategia centrada exclusivamente en las renovables podría comprometer la competitividad de Europa.. Según Brufau, la transición debería plantearse como un proceso de integración: «Nos iría mejor a los europeos que los reguladores tuvieran una visión mucho más amplia, no confrontativa, una visión que permitiese ayudar a todas las energías, porque el planeta necesita todas las energías y porque, además, salvo Europa, los demás lo van a hacer».. En su opinión, Europa deberá «aceptar y reconocer» que todas las energías «son absolutamente necesarias» si no quiere estar en desventaja frente a potencias como Estados Unidos o China.. «Si conseguimos esto, volveremos a poner a Europa al nivel donde estuvimos. Volveremos a poner a Europa al nivel de significación y de relevancia que tuvo en el pasado, pero si no es así y continuamos empecinados en una política confrontativa, en una política en donde la única tecnología aceptada para el desarrollo futuro de Europa es la generación eléctrica renovable, estamos destinados a mantener la irrelevancia que hoy tiene Europa», advirtió Brufau.. Europa importa casi el 60% de la energía. El presidente de Repsol alertó de que la Unión Europea importa cerca del 60% de la energía que consume, lo que la convierte en una región vulnerable frente a tensiones geopolíticas a diferencia de Estados Unidos, que es «autosuficiente». En este contexto, citó crisis recientes como el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz, que han reducido la oferta global de crudo en torno a un 11% y han tensionado especialmente el suministro de productos refinados como el diésel o el queroseno.. En este escenario, en Repsol consideran que Europa no debería renunciar a explotar recursos autóctonos como los hidrocarburos. Además, la realidad actual demuestra que la sustitución inmediata de los combustibles fósiles no es viable, ya que estos representan el 80% del mix energético global. Por ello, pidió «más reflexión y menos demagogia», insistiendo en que la transición no debe basarse en la eliminación abrupta de estas fuentes.. El refino español como ventaja competitiva. Brufau puso en valor el «modélico» sistema de refino español, que calificó como el mejor de Europa. España cuenta con ocho refinerías, frente a las 35 que han cerrado en el continente en los últimos 15 años. Este sistema, según el directivo, ha permitido al país responder a la actual crisis de suministro energético con una posición «más fuerte» que el resto del continente.. Así, Brufau consideró que gracias a esta apuesta en el pasado por el refino ha permitido ahora a España estar en «una situación correcta», mientras que estimó que Europa «no está en la misma situación».. El presidente de Repsol destacó que la compañía ha invertido más de 15.000 millones de euros en el negocio del refino sin apoyo público, lo que ha permitido desarrollar infraestructuras capaces de producir combustibles esenciales como el queroseno, clave para el transporte aéreo y el sector turístico español.. «El refino es estratégico para España y para Europa y necesita ser competitivo», señalan desde la compañía.. La importancia de los combustibles renovables. El directivo defendió también la importancia de los combustibles renovables, que permiten aprovechar residuos y materias primas actualmente infrautilizadas, es decir, «significan poner en valor todo aquello que hoy no tiene valor». Sin embargo, criticó las restricciones regulatorias europeas que, a su juicio, dificultan el impulso de estas energías, haciendo que cada vez menos materias primas sean susceptibles de entrar en la producción de biocombustibles.. Repsol mantiene una estrategia multienergía que combina hidrocarburos, electricidad y renovables, con el objetivo de ofrecer suministro energético fiable y a precios competitivos a la sociedad. Esta visión incluye también el impulso de combustibles sintéticos y nuevas infraestructuras industriales en España y Portugal.
El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha instado a los responsables políticos europeos a abordar la transición energética con «sentido común» y sin convertirla en una confrontación entre fuentes de energía. Durante su intervención en la Junta General de Accionistas, el directivo puso en valor todo el sistema energético, desde las fuentes convencionales hasta las renovables, y advirtió que una estrategia centrada exclusivamente en las renovables podría comprometer la competitividad de Europa.. Según Brufau, la transición debería plantearse como un proceso de integración: «Nos iría mejor a los europeos que los reguladores tuvieran una visión mucho más amplia, no confrontativa, una visión que permitiese ayudar a todas las energías, porque el planeta necesita todas las energías y porque, además, salvo Europa, los demás lo van a hacer».. En su opinión, Europa deberá «aceptar y reconocer» que todas las energías «son absolutamente necesarias» si no quiere estar en desventaja frente a potencias como Estados Unidos o China.. «Si conseguimos esto, volveremos a poner a Europa al nivel donde estuvimos. Volveremos a poner a Europa al nivel de significación y de relevancia que tuvo en el pasado, pero si no es así y continuamos empecinados en una política confrontativa, en una política en donde la única tecnología aceptada para el desarrollo futuro de Europa es la generación eléctrica renovable, estamos destinados a mantener la irrelevancia que hoy tiene Europa», advirtió Brufau.. Europa importa casi el 60% de la energía. El presidente de Repsol alertó de que la Unión Europea importa cerca del 60% de la energía que consume, lo que la convierte en una región vulnerable frente a tensiones geopolíticas a diferencia de Estados Unidos, que es «autosuficiente». En este contexto, citó crisis recientes como el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz, que han reducido la oferta global de crudo en torno a un 11% y han tensionado especialmente el suministro de productos refinados como el diésel o el queroseno.. En este escenario, en Repsol consideran que Europa no debería renunciar a explotar recursos autóctonos como los hidrocarburos. Además, la realidad actual demuestra que la sustitución inmediata de los combustibles fósiles no es viable, ya que estos representan el 80% del mix energético global. Por ello, pidió «más reflexión y menos demagogia», insistiendo en que la transición no debe basarse en la eliminación abrupta de estas fuentes.. El refino español como ventaja competitiva. Brufau puso en valor el «modélico» sistema de refino español, que calificó como el mejor de Europa. España cuenta con ocho refinerías, frente a las 35 que han cerrado en el continente en los últimos 15 años. Este sistema, según el directivo, ha permitido al país responder a la actual crisis de suministro energético con una posición «más fuerte» que el resto del continente.. Así, Brufau consideró que gracias a esta apuesta en el pasado por el refino ha permitido ahora a España estar en «una situación correcta», mientras que estimó que Europa «no está en la misma situación».. En esta línea, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, destacó el «esfuerzo relevante» realizado por la compañía para garantizar el suministro de queroseno en España ante la guerra en Irán. Según explicó, la energética está en condiciones de cubrir toda la demanda de sus clientes e incluso contar con «un excedente de entre el 20% y el 25% sobre esas necesidades».. El presidente de Repsol destacó además que la compañía ha invertido más de 15.000 millones de euros en el negocio del refino sin apoyo público, lo que ha permitido desarrollar infraestructuras capaces de producir combustibles esenciales como el queroseno, clave para el transporte aéreo y el sector turístico español.. «El refino es estratégico para España y para Europa y necesita ser competitivo», señalan desde la compañía.. La importancia de los combustibles renovables. El directivo defendió también la importancia de los combustibles renovables, que permiten aprovechar residuos y materias primas actualmente infrautilizadas, es decir, «significan poner en valor todo aquello que hoy no tiene valor». Sin embargo, criticó las restricciones regulatorias europeas que, a su juicio, dificultan el impulso de estas energías, haciendo que cada vez menos materias primas sean susceptibles de entrar en la producción de biocombustibles.. Repsol mantiene una estrategia multienergía que combina hidrocarburos, electricidad y renovables, con el objetivo de ofrecer suministro energético fiable y a precios competitivos a la sociedad. Esta visión incluye también el impulso de combustibles sintéticos y nuevas infraestructuras industriales en España y Portugal.. Aumento de dividendos. Josu Jon Imaz ha presentado la actualización del plan estratégico de la compañía, que mantiene como una de sus principales prioridades una retribución «competitiva y atractiva» para el accionista. Entre 2026 y 2028, la energética destinará entre el 30% y el 40% del flujo de caja operativo a dividendos y programas de recompra de acciones. Como resultado de esta política y de las amortizaciones derivadas de las recompras, el dividendo por acción crecerá entre un 6% y un 9% anual hasta 2028.. Además, la Junta General de Accionistas ha aprobado el pago de un dividendo de 0,551 euros brutos por acción en julio de 2026, con cargo a los resultados de 2025, así como otro reparto de 0,53 euros brutos por acción procedente de reservas libres, previsto para enero de 2027.
