La bodega liderada por José Moro incrementa su Ebitda un 37% y eleva un 8% su cifra de negocio
La bodega Cepa 21 cerró el ejercicio de 2025 impulsando su beneficio un 60% y afianzando su consolidación en el sector. El importe neto de la cifra de negocio registró un crecimiento del 8,2%. Además, el EBITDA pasó de 1.004.628 euros a 1.378.338 euros, lo que representa un incremento del 37,2 % y refleja una mayor eficiencia operativa y la capacidad de la compañía para seguir generando valor.»Estos resultados son la consecuencia de una forma de entender el vino que pone al consumidor en el centro. Hemos sabido evolucionar escuchando al mercado, pero sin renunciar a nuestra identidad. Crecer en un contexto como el actual nos confirma que vamos por el buen camino y nos anima a seguir impulsando un proyecto que mira al futuro desde el máximo respeto por el territorio», afirma José Moro, presidente de Bodegas Cepa 21.El desarrollo económico de la compañía también se ha visto respaldado por el crecimiento de sus principales canales de comercialización, reflejo de una estrategia enfocada en ampliar la presencia de la marca y adaptarse a las nuevas formas de consumo. Durante 2025, el canal de distribución registró un incremento del 8,1%, mientras que el canal de alimentación experimentó un destacado crecimiento del 19,4% y el comercio electrónico avanzó un 17%. Estos resultados consolidan una estrategia omnicanal que permite acercar la marca al consumidor allí donde se encuentra y respondiendo de forma eficaz a los nuevos hábitos de compra.Para José Moro, la gran revolución del vino contemporáneo es la escucha activa», una filosofía que implica entender las necesidades del entorno y los gustos y necesidades del consumidor. El mercado del vino está viviendo un periodo de transformación intensa, pues el público actual demanda vinos más accesibles, equilibrados y fáciles de beber, no exentos de complejidad, pero que permitan un consumo más inmediato. Y ese cambio de mirada ha transformado por completo la manera de trabajar en Cepa 21.Esta evolución ya se materializa en referencias de la bodega como La Rendija 2024 y La Pelliza 2024, vinos que «simbolizan el inicio de esta nueva identidad y que reflejan una forma diferente de entender la elaboración, donde la precisión técnica, el respeto al paisaje y la búsqueda de una mayor expresividad marcan el camino». Novedades que han salido pisando fuerte al mercado y que en su primera añada han obtenido 95 puntos en ambos casos por parte de la prestigiosa Guía Peñín.Estos resultados mantienen las perspectivas de la compañía refuerzan su hoja de ruta: crear valor y reforzar su presencia en el segmento premium. La compañía intensificará el desarrollo de vinos de alta gama, ganará terreno en mercados internacionales y seguirá apostando por la calidad, la innovación y la excelencia como sello distintivo en cada uno de sus procesos. Detrás de esta estrategia está la viticultura regenerativa, que cuida el viñedo, impulsa la biodiversidad y protege la sostenibilidad del
La bodega Cepa 21 cerró el ejercicio de 2025 impulsando su beneficio un 60% y afianzando su consolidación en el sector. El importe neto de la cifra de negocio registró un crecimiento del 8,2%. Además, el EBITDA pasó de 1.004.628 euros a 1.378.338 euros, lo que representa un incremento del 37,2 % y refleja una mayor eficiencia operativa y la capacidad de la compañía para seguir generando valor. «Estos resultados son la consecuencia de una forma de entender el vino que pone al consumidor en el centro. Hemos sabido evolucionar escuchando al mercado, pero sin renunciar a nuestra identidad. Crecer en un contexto como el actual nos confirma que vamos por el buen camino y nos anima a seguir impulsando un proyecto que mira al futuro desde el máximo respeto por el territorio», afirma José Moro, presidente de Bodegas Cepa 21. El desarrollo económico de la compañía también se ha visto respaldado por el crecimiento de sus principales canales de comercialización, reflejo de una estrategia enfocada en ampliar la presencia de la marca y adaptarse a las nuevas formas de consumo. Durante 2025, el canal de distribución registró un incremento del 8,1%, mientras que el canal de alimentación experimentó un destacado crecimiento del 19,4% y el comercio electrónico avanzó un 17%. Estos resultados consolidan una estrategia omnicanal que permite acercar la marca al consumidor allí donde se encuentra y respondiendo de forma eficaz a los nuevos hábitos de compra. Para José Moro, la gran revolución del vino contemporáneo es la escucha activa», una filosofía que implica entender las necesidades del entorno y los gustos y necesidades del consumidor. El mercado del vino está viviendo un periodo de transformación intensa, pues el público actual demanda vinos más accesibles, equilibrados y fáciles de beber, no exentos de complejidad, pero que permitan un consumo más inmediato. Y ese cambio de mirada ha transformado por completo la manera de trabajar en Cepa 21. Esta evolución ya se materializa en referencias de la bodega como La Rendija 2024 y La Pelliza 2024, vinos que «simbolizan el inicio de esta nueva identidad y que reflejan una forma diferente de entender la elaboración, donde la precisión técnica, el respeto al paisaje y la búsqueda de una mayor expresividad marcan el camino». Novedades que han salido pisando fuerte al mercado y que en su primera añada han obtenido 95 puntos en ambos casos por parte de la prestigiosa Guía Peñín. Estos resultados mantienen las perspectivas de la compañía refuerzan su hoja de ruta: crear valor y reforzar su presencia en el segmento premium. La compañía intensificará el desarrollo de vinos de alta gama, ganará terreno en mercados internacionales y seguirá apostando por la calidad, la innovación y la excelencia como sello distintivo en cada uno de sus procesos. Detrás de esta estrategia está la viticultura regenerativa, que cuida el viñedo, impulsa la biodiversidad y protege la soste
