El malestar del profesorado palpita en buena parte de España, como reflejan regularmente las encuestas publicadas por los sindicatos de enseñanza. En un país con un sistema educativo muy descentralizado, ese cabreo se canaliza casi siempre en protestas de ámbito autonómico. Hace un año, el incendio se desató en Asturias. Y las huelgas y manifestaciones están poniendo ahora patas arriba el final de curso en Cataluña, la Comunidad Valenciana y, en menor medida, Aragón y la Comunidad de Madrid.. Seguir leyendo
Las reuniones entre los gobiernos catalán y valenciano con los sindicatos de enseñanza acaban sin acuerdo, pero la negociación continuará la semana que viene
El malestar del profesorado palpita en buena parte de España, como reflejan regularmente las encuestas publicadas por los sindicatos de enseñanza. En un país con un sistema educativo muy descentralizado, ese cabreo se canaliza casi siempre en protestas de ámbito autonómico. Hace un año, el incendio se desató en Asturias. Y las huelgas y manifestaciones están poniendo ahora patas arriba el final de curso en Cataluña, la Comunidad Valenciana y, en menor medida, Aragón y la Comunidad de Madrid.. Los gobiernos catalán y valenciano, que afrontan el mayor desafío, se han reunido este jueves con los sindicatos para tratar de llegar a un acuerdo. Los docentes han considerado insuficientes en ambos casos las ofertas puestas sobre la mesa por la administración, que no incluían referencias a las demandas de mejoras salariales. Los encuentros han terminado sin acuerdo, pero al menos se han retomado las negociaciones, que continuarán la semana que viene.. Aunque hay particularidades, el hilo común que conecta las movilizaciones es el hartazgo por la situación de la enseñanza pública. “Estamos diciendo basta. Estamos hartos de que ninguneen y no hagan nada por la educación pública mientras benefician a la privada”, afirma Tàfol Nebot, docente de secundaria en Castellón y coordinador de una de las asambleas de profesorado que han surgido en los centros educativos valencianos, en los que el lunes empezó una huelga indefinida, cuyo elevado grado de seguimiento, que la Generalitat cifró en un 50% el primer día (los sindicatos, en el 90%), en un 27% en su tercera jornada y en un 20% en la de este jueves, ha sorprendido a casi todo el mundo.. Manifestación de profesores en Barcelona, que reunió a 26.000 personas el martes. Kike Rincón. En Cataluña, la protesta tuvo un primer capítulo en febrero e incluye paros casi diarios entre mayo y junio convocados a escala comarcal y tres huelgas de ámbito autonómico. El principal detonante de los paros en Aragón, previstos para el 19 y 20 de mayo, es la decisión del Ejecutivo autonómico de concertar el bachillerato.. Y en Madrid, cuya capital fue escenario el 19 de abril de una manifestación de docentes de todos los niveles educativos de la enseñanza pública, la movilización se centra ahora en el primer ciclo de Infantil, que vive desde hace más de un mes una huelga indefinida. Su seguimiento es bajo a estas alturas, según admiten fuentes sindicales, pero las educadoras, organizadas en torno a la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles, mantienen, en cambio, un fuerte ritmo de protestas en la calle.. Entre los peor pagados. Las protestas contienen reivindicaciones salariales, aunque no solo eso. Cataluña y la Comunidad Valenciana se sitúan entre los territorios que peor pagan a sus docentes. El salario mensual bruto de un maestro en Cataluña al inicio de su carrera es de 2.400 euros y en la Comunidad Valenciana, de 2.431, según un informe publicado por UGT con datos de 2025, frente a los 2.628 que cobran en Cantabria y los 2.858 en Euskadi.. En secundaria, el profesorado catalán cobra 2.727 euros al mes y el valenciano, 2.747, frente a los 2.947 de los cántabros y los 3.309 de los vascos. El sueldo de buena parte de las educadoras de la enseñanza privada del primer ciclo de Educación Infantil, el 0-3, se sitúa, por su parte, en torno al salario mínimo interprofesional, 1.200 euros brutos al mes. Ese nivel, que las convierte de lejos en las peor pagadas dentro de las enseñanzas de régimen general, desembocó la semana pasada en la primera huelga estatal del 0-3, convocada por CC OO.. Protesta de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles la semana pasada en Madrid.Eduardo Parra (Europa Press). Presión sobre la enseñanza pública. Hay otros motivos comunes en las protestas educativas en los cuatro territorios, como las elevadas ratios de estudiantes por clase o el estado de las instalaciones escolares, muchas de las cuales son antiguas y no están bien climatizadas. Y, en general, la presión que experimenta la enseñanza pública, que está absorbiendo de forma desproporcionada el aumento de la diversidad del alumnado sin que crezcan, en paralelo, los medios para atenderla, según denuncian los sindicatos y puede escucharse en centros públicos de todo el país.. “No podemos más con lo que tenemos en las aulas. Tengo 32 alumnos, 20 de los cuales tienen necesidades educativas. He tenido tres intentos de suicidio de alumnos. Yo puedo hacer mi parte como docente, pero no soy psicóloga y no puedo darles la atención que necesitan”, afirma Majo, profesora de un instituto en Salt (Girona). “Los centros concertados deberían tener el mismo tipo de estudiantes que nosotros, porque también reciben dinero público, pero se les permiten prácticas de expulsión y de no incorporación de alumnado con necesidades educativas, que se ve abocado a la pública”, apunta Nebot. “Nosotros no queremos quitárnoslos de encima. Queremos atender a todo el alumnado, pero para hacerlo como se merecen. Necesitamos más recursos”, añade.. La extensión de los conciertos educativos en Aragón a la etapa del Bachillerato, que no es obligatoria, ha generado un amplio rechazo entre los sindicatos de enseñanza y las organizaciones educativas vinculadas a la enseñanza pública, que han presentado un recurso ante los tribunales con el argumento de que el Ejecutivo que preside el popular Jorge Azcón lo aprobó estando en funciones. “La escuela pública aragonesa tiene déficits y carencias que no se atienden con el argumento de que no hay dinero. ¿Cómo es posible que nos digan que muchas cosas no se pueden hacer y ahora aprueben algo que costará, según han dicho, siete millones de euros por curso solo en la concertación inicial?”, afirma Miguel Ángel Sanz, presidente de la federación de asociaciones de familias Fapar, que se ha sumado junto a otras organizaciones educativas a los sindicatos en la convocatoria de huelga.. Exigencias. El Govern que encabeza el socialista Salvador Illa intentó desactivar el malestar educativo en Cataluña, que en febrero fue escenario de una huelga masiva, llegando en marzo a un acuerdo con CC OO y UGT ―minoritario en el sector educativo catalán― para invertir 2.000 millones en cinco años y que contempla un aumento del 30% del complemento salarial autonómico de aquí a un lustro, una reducción de ratios en ciertos institutos de máxima complejidad o un aumento de plantilla para la escuela inclusiva.. Sin embargo, erró el cálculo y el acuerdo fue rechazado por los sindicatos mayoritarios y gran parte del profesorado ―a través de una consulta―, que lo consideraron “insuficiente” y vivieron como una “traición” que el Ejecutivo interrumpiera las negociaciones que estaban manteniendo para firmar precipitadamente un pacto con dichas organizaciones con escasa representación (CC OO logró el 15% de los votos y UGT, el 6%).. Los sindicatos mayoritarios respondieron convocando 17 días de huelga. El martes, en Barcelona, una manifestación reunió a 26.000 personas. El Govern se ha reunido este jueves con todos los sindicatos, tanto los que apoyan la huelga como los que no. La reunión ha terminado sin acuerdo, pero las conversaciones continuarán el martes que viene. “Haremos todo lo posible para encontrar una solución explorando los márgenes de maniobra que permite el pacto firmado en marzo”, ha asegurado Ignasi Giménez, secretario de Mejora Educativa, a la salida de la reunión, que ha durado poco más de una hora. Portavoces de USTEC, Profesores de Secundaria y CGT, convocantes de las huelgas, han manifestado, en cambio, que existe una amplia distancia. Sus peticiones incluyen un aumento salarial de un 50% del complemento autonómico, la reducción generalizada de las ratios y más personal de apoyo educativo.. Un docente muestra un billete falso de 75 euros con la cara del presidente valenciano Juanfran Pérez Llorca, en referencia a la oferta que hizo la Generalitat para intentar desactivar el conflicto.Biel Aliño (EFE). Los sindicatos docentes valencianos STEPV, CC OO, UGT, CSIF y ANPE se han reunido, por su parte, durante más de cuatro horas con los responsables educativos de la Generalitat, que tampoco han presentado ninguna propuesta de subida salarial. Los sindicatos ya rechazaron el aumento de unos 1.050 euros brutos anuales (unos 75 euros al mes) en tres años que les ofreció el Consell para intentar desactivar la huelga. En las manifestaciones de esta semana en Valencia ha podido verse a profesores rompiendo unos falsos billetes de 75 euros con la cara del presidente valenciano, el popular Juanfran Pérez Llorca.. Los sindicatos han considerado “decepcionante” la propuesta de la Generalitat. Y han recordado que entre sus reivindicaciones figuran, además de la subida salarial, la derogación de la llamada Ley Rovira, que redujo el peso del valenciano en el sistema educativo, la rebaja del número de alumnos por clase, el refuerzo de las plantillas, la simplificación del papeleo que se ve obligado a rellenar el profesorado, la recuperación de las infraestructuras educativas que estaban previstas y fueron suprimidas, y la actuación urgente en los centros que más lo necesitan, como algunos de los que sufrieron la dana.. La consejera de Educación, Carmen Ortí, se ha comprometido, por su parte, a trabajar durante el fin de semana y llevar a la reunión del lunes un documento “lo más completo posible”.
