El calor extremo ha llevado a Tokio a flexibilizar aún más las normas de vestimenta en las oficinas, pero la decisión ha acabado abriendo un debate inesperado. Desde abril, algunos empleados públicos pueden acudir al trabajo en pantalón corto y zapatillas deportivas como parte de una medida para soportar mejor las altas temperaturas y reducir el uso del aire acondicionado.
La iniciativa forma parte de la campaña Cool Biz, puesta en marcha en 2005 para reducir el consumo energético y relajar el estricto código de vestimenta de las oficinas japonesas. Hasta ahora bastaba con prescindir de la corbata o la chaqueta en verano, pero este año Tokio ha ido un paso más allá.
La decisión, impulsada por la gobernadora Yuriko Koike, llega en un momento de temperaturas cada vez más altas. Solo el pasado domingo, Tokio alcanzó los 30,2 grados.
Una solución al calor que no convence a todos
La idea no ha convencido a todos. Mientras algunos trabajadores ven lógico adaptar la ropa al calor, otros creen que el pantalón corto rompe con la imagen tradicional de seriedad en la oficina.
Parte del debate se ha trasladado a redes sociales, donde algunos jóvenes, especialmente mujeres entrevistadas en medios japoneses, han criticado la idea de ver a hombres mayores acudir a la oficina en pantalón corto. Entre los comentarios más repetidos apareció la palabra kimoi, un término coloquial japonés que podría traducirse como “da grima” o “queda raro”.
La polémica llegó incluso a la red social X, donde el empresario de internet Hiroyuki Nishimura criticó esas reacciones y cuestionó el doble rasero del debate. “Si se puede decir que ‘la minifalda de una mujer de mediana edad da grima’, entonces supongo que eso sería justo, ¿no?”, escribió.
El calor obliga a cambiar costumbres
Detrás de la medida está también la preocupación por el aumento de las temperaturas y los golpes de calor, un problema cada vez más frecuente en Japón durante los meses de verano.
La campaña Cool Biz nació hace dos décadas para reducir el consumo energético en oficinas, especialmente limitando el uso del aire acondicionado. Con el tiempo, el país ha ido relajando poco a poco normas muy estrictas de vestimenta, aunque el pantalón corto seguía siendo una línea difícil de cruzar para muchos trabajadores.
Por ahora, el debate sigue abierto. Lo que para unos es puro sentido común, para otros sigue chocando con la imagen tradicional de cómo debe vestirse alguien en la oficina.
El calor extremo ha llevado a Tokio a flexibilizar aún más las normas de vestimenta en las oficinas, pero la decisión ha acabado abriendo un debate inesperado. Desde abril, algunos empleados públicos pueden acudir al trabajo en pantalón corto y zapatillas deportivas como parte de una medida para soportar mejor las altas temperaturas y reducir el uso del aire acondicionado.. La iniciativa forma parte de la campaña Cool Biz, puesta en marcha en 2005 para reducir el consumo energético y relajar el estricto código de vestimenta de las oficinas japonesas. Hasta ahora bastaba con prescindir de la corbata o la chaqueta en verano, pero este año Tokio ha ido un paso más allá.. La decisión, impulsada por la gobernadora Yuriko Koike, llega en un momento de temperaturas cada vez más altas. Solo el pasado domingo, Tokio alcanzó los 30,2 grados.. Una solución al calor que no convence a todos. La idea no ha convencido a todos. Mientras algunos trabajadores ven lógico adaptar la ropa al calor, otros creen que el pantalón corto rompe con la imagen tradicional de seriedad en la oficina.. Parte del debate se ha trasladado a redes sociales, donde algunos jóvenes, especialmente mujeres entrevistadas en medios japoneses, han criticado la idea de ver a hombres mayores acudir a la oficina en pantalón corto. Entre los comentarios más repetidos apareció la palabra kimoi, un término coloquial japonés que podría traducirse como “da grima” o “queda raro”.. La polémica llegó incluso a la red social X, donde el empresario de internet Hiroyuki Nishimura criticó esas reacciones y cuestionó el doble rasero del debate. “Si se puede decir que ‘la minifalda de una mujer de mediana edad da grima’, entonces supongo que eso sería justo, ¿no?”, escribió.. El calor obliga a cambiar costumbres. Detrás de la medida está también la preocupación por el aumento de las temperaturas y los golpes de calor, un problema cada vez más frecuente en Japón durante los meses de verano.. La campaña Cool Biz nació hace dos décadas para reducir el consumo energético en oficinas, especialmente limitando el uso del aire acondicionado. Con el tiempo, el país ha ido relajando poco a poco normas muy estrictas de vestimenta, aunque el pantalón corto seguía siendo una línea difícil de cruzar para muchos trabajadores.. Por ahora, el debate sigue abierto. Lo que para unos es puro sentido común, para otros sigue chocando con la imagen tradicional de cómo debe vestirse alguien en la oficina.
Lo que empezó como una medida para soportar mejor el calor y ahorrar aire acondicionado ha terminado dividiendo a trabajadores y usuarios en redes: no todos ven con buenos ojos el pantalón corto en la oficina
El calor extremo ha llevado a Tokio a flexibilizar aún más las normas de vestimenta en las oficinas, pero la decisión ha acabado abriendo un debate inesperado. Desde abril, algunos empleados públicos pueden acudir al trabajo en pantalón corto y zapatillas deportivas como parte de una medida para soportar mejor las altas temperaturas y reducir el uso del aire acondicionado.. La iniciativa forma parte de la campaña Cool Biz, puesta en marcha en 2005 para reducir el consumo energético y relajar el estricto código de vestimenta de las oficinas japonesas. Hasta ahora bastaba con prescindir de la corbata o la chaqueta en verano, pero este año Tokio ha ido un paso más allá.. La decisión, impulsada por la gobernadora Yuriko Koike, llega en un momento de temperaturas cada vez más altas. Solo el pasado domingo, Tokio alcanzó los 30,2 grados.. Una solución al calor que no convence a todos. La idea no ha convencido a todos. Mientras algunos trabajadores ven lógico adaptar la ropa al calor, otros creen que el pantalón corto rompe con la imagen tradicional de seriedad en la oficina.. Parte del debate se ha trasladado a redes sociales, donde algunos jóvenes, especialmente mujeres entrevistadas en medios japoneses, han criticado la idea de ver a hombres mayores acudir a la oficina en pantalón corto. Entre los comentarios más repetidos apareció la palabra kimoi, un término coloquial japonés que podría traducirse como “da grima” o “queda raro”.. La polémica llegó incluso a la red social X, donde el empresario de internet Hiroyuki Nishimura criticó esas reacciones y cuestionó el doble rasero del debate. “Si se puede decir que ‘la minifalda de una mujer de mediana edad da grima’, entonces supongo que eso sería justo, ¿no?”, escribió.. El calor obliga a cambiar costumbres. Detrás de la medida está también la preocupación por el aumento de las temperaturas y los golpes de calor, un problema cada vez más frecuente en Japón durante los meses de verano.. La campaña Cool Biz nació hace dos décadas para reducir el consumo energético en oficinas, especialmente limitando el uso del aire acondicionado. Con el tiempo, el país ha ido relajando poco a poco normas muy estrictas de vestimenta, aunque el pantalón corto seguía siendo una línea difícil de cruzar para muchos trabajadores.. Por ahora, el debate sigue abierto. Lo que para unos es puro sentido común, para otros sigue chocando con la imagen tradicional de cómo debe vestirse alguien en la oficina.
