Un informe de EY y la Fundación Naturgy concluye que el ritmo actual resulta «insuficiente» para alcanzar la mayor parte de los objetivos fijados: «La eficiencia energética se está alejando de su meta»
El ritmo actual de ejecución resulta «insuficiente» para alcanzar la mayor parte de los objetivos fijados para el final de la década del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), pese a que mantiene una «trayectoria alineada» con la transición energética y la descarbonización. Así lo constata el informe ‘Análisis del grado de avance y perspectivas de cumplimiento del Pniec’, elaborado por EY y presentado por la Fundación Naturgy, en el que advierte de que no se están alcanzando las metas esperadas en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la electrificación de la demanda, el desarrollo de redes de transporte y distribución, y el despliegue de tecnologías de almacenamiento.. Entre las principales áreas de mejora que determina el informe destaca la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero. De mantenerse las tendencias actuales, las reducciones previstas quedarían por debajo de los objetivos establecidos por el Pniec, especialmente en sectores como el transporte, la edificación, la agricultura y la gestión de residuos, cuya descarbonización avanza más lentamente de lo necesario.. El estudio también pone de relieve los desafíos asociados al proceso de electrificación de la economía. Aunque la capacidad renovable instalada continúa creciendo a buen ritmo, la demanda eléctrica «permanece por debajo de las previsiones del Plan, lo que dificulta la integración eficiente de la nueva generación renovable». Asimismo, el informe identifica «retrasos en materia de eficiencia energética y en el despliegue de algunas tecnologías llamadas a desempeñar un papel relevante en la transición energética», como el vehículo eléctrico o el hidrógeno renovable.. Pese al continuado crecimiento de la capacidad renovable instalada, la demanda eléctrica se sitúa por debajo de lo estimado en el Pniec, lo que «compromete la integración eficiente de la nueva generación limpia». A ello se suman los retrasos observados en eficiencia energética y en el despliegue de soluciones tecnológicas como el vehículo eléctrico o el hidrógeno renovable, explica EY. En el plano positivo, el informe destaca las mejores perspectivas del biometano. Aunque su producción actual es modesta, la cartera de proyectos identificados permitiría aproximarse a las metas de 2030 si se consolida un marco regulatorio estable y se incentiva la demanda.. De acuerdo con los expertos de EY, «la eficiencia energética se está alejando de su meta», empujada por el aumento del consumo de productos petrolíferos, que ha crecido un 16 % entre 2021 y 2025 cuando el plan exige reducirlo un 37 % hasta 2030. Las renovables, por su parte, se quedan seis puntos por debajo del hito de 2025, y se estima que para que estas lleguen a suponer el 48% del consumo final de energía, el ritmo de crecimiento anual debería multiplicarse por más de dos. A nivel de ‘mix’ eléctrico, se instala la potencia prevista, pero cada gigavatio (GW) renovable produce un 20% menos de lo que esperaba el Pniec.. Mientras que en gases renovables, el biometano podría cubrir tres cuartas partes del objetivo si se materializa su cartera, y en hidrógeno, menos del 2% de los 12 GW está en operación o construcción. Además, la dependencia energética de España apenas se ha movido en una década y en 2025 se situó en el 68% frente al 50% previsto por el plan en 2030, conforme a la presentación.. Durante la presentación del estudio, la directora general de Fundación Naturgy, María Eugenia Coronado, subrayó la relevancia de contar con análisis rigurosos que evalúen el progreso real del sistema energético y enriquezcan el debate público.. Por su parte, la socia responsable del Sector Energético de EY, Marta Sánchez Álvarez, y el director de Consultoría de la firma, Jaime Moretón Poch, estimaron que sectores como el transporte, la edificación, la agricultura y la gestión de residuos avanzan a una velocidad sensiblemente menor a la requerida. Marta Sánchez se ha referido también a los retos que tiene por delante España para descarbonizar el consumo final de energía y reducir la dependencia energética exterior. Estos pasan, en primer lugar, por activar la demanda de energía dsecarbonizada -y es que «ni la electrificación ni los gases renovables avanzan al ritmo previsto»-, pero también por descarbonizar el transporte pesado, aéreo y marítimo; impulsar la generación renovable eléctrica; escalar los gases renovables; desbloquear las redes, que son el «cuello de botella» del sistema; y hacer operativo el mecanismo de capacidad, ya aprobado y que es «tecnológicamente neutro».. En una mesa redonda tras la presentación del informe, el director general de Redes de Naturgy, Pedro Larrea, destacó que casi ningún componente sigue la senda prevista y abogó por revisar la ‘hoja de ruta’ marcada hacia la descarbonización a 2030, ya que los «objetivos imposibles pueden generar frustración y desprestigiar el propio plan. Hay que avanzar hacia un mayor realismo y tener en cuenta, junto a la descarbonización, la competitividad y la garantía de suministro», aseguró.
El ritmo actual de ejecución resulta «insuficiente» para alcanzar la mayor parte de los objetivos fijados para el final de la década del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), pese a que mantiene una «trayectoria alineada» con la transición energética y la descarbonización. Así lo constata el informe ‘Análisis del grado de avance y perspectivas de cumplimiento del Pniec’, elaborado por EY y presentado por la Fundación Naturgy, en el que advierte de que no se están alcanzando las metas esperadas en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la electrificación de la demanda, el desarrollo de redes de transporte y distribución, y el despliegue de tecnologías de almacenamiento.. Entre las principales áreas de mejora que determina el informe destaca la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero. De mantenerse las tendencias actuales, las reducciones previstas quedarían por debajo de los objetivos establecidos por el Pniec, especialmente en sectores como el transporte, la edificación, la agricultura y la gestión de residuos, cuya descarbonización avanza más lentamente de lo necesario.. El estudio también pone de relieve los desafíos asociados al proceso de electrificación de la economía. Aunque la capacidad renovable instalada continúa creciendo a buen ritmo, la demanda eléctrica «permanece por debajo de las previsiones del Plan, lo que dificulta la integración eficiente de la nueva generación renovable». Asimismo, el informe identifica «retrasos en materia de eficiencia energética y en el despliegue de algunas tecnologías llamadas a desempeñar un papel relevante en la transición energética», como el vehículo eléctrico o el hidrógeno renovable.. Pese al continuado crecimiento de la capacidad renovable instalada, la demanda eléctrica se sitúa por debajo de lo estimado en el Pniec, lo que «compromete la integración eficiente de la nueva generación limpia». A ello se suman los retrasos observados en eficiencia energética y en el despliegue de soluciones tecnológicas como el vehículo eléctrico o el hidrógeno renovable, explica EY. En el plano positivo, el informe destaca las mejores perspectivas del biometano. Aunque su producción actual es modesta, la cartera de proyectos identificados permitiría aproximarse a las metas de 2030 si se consolida un marco regulatorio estable y se incentiva la demanda.. De acuerdo con los expertos de EY, «la eficiencia energética se está alejando de su meta», empujada por el aumento del consumo de productos petrolíferos, que ha crecido un 16 % entre 2021 y 2025 cuando el plan exige reducirlo un 37 % hasta 2030. Las renovables, por su parte, se quedan seis puntos por debajo del hito de 2025, y se estima que para que estas lleguen a suponer el 48% del consumo final de energía, el ritmo de crecimiento anual debería multiplicarse por más de dos. A nivel de ‘mix’ eléctrico, se instala la potencia prevista, pero cada gigavatio (GW) renovable produce un 20% menos de lo que esperaba el Pniec.. Mientras que en gases renovables, el biometano podría cubrir tres cuartas partes del objetivo si se materializa su cartera, y en hidrógeno, menos del 2% de los 12 GW está en operación o construcción. Además, la dependencia energética de España apenas se ha movido en una década y en 2025 se situó en el 68% frente al 50% previsto por el plan en 2030, conforme a la presentación.. Durante la presentación del estudio, la directora general de Fundación Naturgy, María Eugenia Coronado, subrayó la relevancia de contar con análisis rigurosos que evalúen el progreso real del sistema energético y enriquezcan el debate público.. Por su parte, la socia responsable del Sector Energético de EY, Marta Sánchez Álvarez, y el director de Consultoría de la firma, Jaime Moretón Poch, estimaron que sectores como el transporte, la edificación, la agricultura y la gestión de residuos avanzan a una velocidad sensiblemente menor a la requerida. Marta Sánchez se ha referido también a los retos que tiene por delante España para descarbonizar el consumo final de energía y reducir la dependencia energética exterior. Estos pasan, en primer lugar, por activar la demanda de energía dsecarbonizada -y es que «ni la electrificación ni los gases renovables avanzan al ritmo previsto»-, pero también por descarbonizar el transporte pesado, aéreo y marítimo; impulsar la generación renovable eléctrica; escalar los gases renovables; desbloquear las redes, que son el «cuello de botella» del sistema; y hacer operativo el mecanismo de capacidad, ya aprobado y que es «tecnológicamente neutro».. En una mesa redonda tras la presentación del informe, el director general de Redes de Naturgy, Pedro Larrea, destacó que casi ningún componente sigue la senda prevista y abogó por revisar la ‘hoja de ruta’ marcada hacia la descarbonización a 2030, ya que los «objetivos imposibles pueden generar frustración y desprestigiar el propio plan. Hay que avanzar hacia un mayor realismo y tener en cuenta, junto a la descarbonización, la competitividad y la garantía de suministro», aseguró.
