Trump ha acusado a Teherán de difundir términos que “no tienen nada que ver” con lo pactado por escrito, mientras un alto cargo en Washington considera posible la firma este fin de semana
Anunciar que hay un pacto es lo fácil. Ponerse de acuerdo en cuáles son exactamente los términos y qué significan, parece que no tanto. Un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que el memorando de entendimiento entre su país e Irán está prácticamente listo para su firma, las dos partes han difundido versiones muy diferentes sobre el contenido de ese documento que debe poner fin a la guerra de tres meses y medio entre ambos. Pero sí parecen en sintonía en una cosa: “El acuerdo está más cerca que nunca”, según ha afirmado en X el ministro de Exteriores iraní, Abás Araghchí, cuyo departamento había negado un día antes una aproximación de posturas. Trump le ha retuiteado.. “Esperamos firmar este acuerdo en los próximos días, quizá este fin de semana. Al empezar el día teníamos una confianza de, quizá, el 75% en lograrlo, ahora estamos en el 85%. Pero no es el 100%”, ha declarado un alto cargo de la Administración Trump, que habló con periodistas en conversación telefónica bajo la condición del anonimato. “No estamos aún en la línea de meta, pero ya la rozamos”. Uno de los mediadores en las conversaciones, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha asegurado que hay acuerdo de paz.. “El sistema iraní es complicado y ahora mismo están trabajando en un modo de presentar las cosas que haga que el liderazgo pueda decir que sí”, ha apuntado, para explicar qué es lo que falta aún por cerrar. Ha puntualizado también que el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, “está cómodo, dicen”, con los términos del acuerdo.. En redes sociales, el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, ha escrito: “Este acuerdo tiene el potencial de rehacer la región y llevar a una paz duradera”, sin ofrecer más detalles. Trump ha apuntado que el acuerdo —que anunció después de dos días del intercambio de fuego más intenso entre los dos adversarios desde la entrada en vigor de la tregua actual el 8 de abril— podría firmarse este mismo fin de semana, probablemente en Europa, y su número dos sería quien representara a Washington. Israel, que lanzó de modo conjunto con Estados Unidos la guerra comenzada el 28 de febrero contra Irán y que ha chocado con Washington por su ofensiva en Líbano, no formará parte del memorando de entendimiento, según ha confirmado el primer ministro de ese país, Benjamín Netanyahu.. Las versiones de las dos partes coinciden en lo que ya se conocía del memorando: que prorroga sine die el alto el fuego ya existente y ambos enemigos se dan 60 días para negociar lo que no consiguieron resolver, por lo espinoso y por la enorme desconfianza entre ellos —y la impaciencia del presidente estadounidense—, ni en las conversaciones previas al conflicto ni durante esta guerra: el futuro del programa nuclear iraní. Discrepan en casi todo lo demás.. El alto cargo de Estados Unidos ha restado importancia a la diferencia en las versiones públicas, que ha atribuido a que el régimen en Irán “quiere promover el acuerdo ante su público interno y lo describe de manera que exagera lo que les es favorable y minimiza lo que no les conviene”.. Trump durante una comparecencia, el 4 de junio en Washington. Julia Demaree Nikhinson (AP/LaPresse). Según esta fuente, en conversación telefónica con periodistas, el acuerdo prevé que los términos se vayan aplicando gradualmente. Irán recibiría fondos actualmente congelados en el extranjero pero solo en tramos, a medida que fuera cumpliendo su parte del pacto, especialmente lo concerniente a su programa nuclear.. La República Islámica, mientras, apunta términos mucho más favorables a sus posiciones. Un borrador distribuido por la agencia semiestatal Mehr asegura que Irán recibirá una transferencia inmediata de 24.000 millones de dólares (unos 20.700 millones de euros) y 300.000 millones en fondos para la reconstrucción. Estados Unidos niega que sea así: “Serán recompensados económicamente por cumplir sus obligaciones incluidas en el acuerdo. Si entregan su material nuclear, como han prometido, recibirán algo. Si desmantelan sus instalaciones nucleares, recibirán algo más. Si no cumplen, no tendrán beneficios económicos”, ha insistido la misma fuente.. La versión iraní ha desatado la ira de Trump, que ha acusado a Teherán de divulgar unos términos falsos del acuerdo. No precisa qué es lo que hay de inexacto en ellos, pero sí denuncia que “no tienen NADA que ver con los términos acordados por escrito”. Y califica al régimen adversario de ser “una gente muy deshonesta con la que lidiar. Con ellos no se puede negociar de buena fe”.. La Administración Trump describe el incipiente acuerdo como un documento que logra todos sus objetivos en el conflicto. Muy especialmente ―sostiene— impide que Irán pueda contar con un arma nuclear en el futuro, pero también, asegura, pone en marcha una paz más amplia en Oriente Próximo.. Destrucción del uranio. El mencionado alto funcionario estadounidense asegura que el pacto prevé la destrucción y la salida de Irán del uranio altamente enriquecido con el que cuenta el régimen, y que actualmente está enterrado a muchos metros bajo tierra y bajo los escombros de las instalaciones nucleares iraníes destruidas en el ataque de hace un año estadounidense-israelí. “Queremos que el material altamente enriquecido quede destruido y salga del país. El acuerdo consigue eso”, ha apuntado. Asimismo obtiene “un compromiso a largo plazo de Irán de que no buscarán o construirán un arma nuclear”, algo que la versión iraní también incluye.. “Lo tercero es que queremos un régimen de inspecciones que garantice que Irán no reconstruye su capacidad nuclear en algún punto en el futuro. Y ese acuerdo lo hace”, ha declarado el alto cargo. “También queremos una paz más amplia (en Oriente Próximo), tanto para este conflicto en particular, pero asimismo logrando garantías de que Irán no patrocinará redes terroristas, y este acuerdo igualmente lo consigue”, ha subrayado. La versión iraní estipula explícitamente que el apoyo de Teherán a grupos en la región y el programa de misiles iraní han quedado definitivamente fuera de las negociaciones.. Otras diferencias conciernen al estrecho de Ormuz. El estratégico paso marítimo que Irán mantiene cerrado desde el comienzo de la guerra y por el que antes del conflicto cruzaba el 20% del petróleo y gas licuado mundiales, y una tercera parte de los fertilizantes y otros productos clave, se había convertido en uno de los asuntos centrales de la negociación. Estados Unidos sostiene que el cuello de botella —sobre el que sus fuerzas mantienen su propio bloqueo— queda abierto de modo incondicional y que el acuerdo es muy específico sobre ello. Irán apunta que hay un plazo de 30 días para abrirlo y que se hará bajo sus condiciones.. Buques anclados en el estrecho de Ormuz, este jueves.)Associated Press/LaPresse (APN). 14 puntos. Según los términos del acuerdo distribuidos por Mehr, el memorando, de 14 puntos, prevé una serie de términos de aplicación inmediata y un plazo de 60 días de negociación para tratar un acuerdo definitivo que incluiría los asuntos que, por demasiado espinosos y demasiada diferencia entre las dos partes, no se han podido cerrar aún: esto es, el programa nuclear de Irán, que Trump —que al anunciar el comienzo de la guerra apuntó que el objetivo de la ofensiva era un cambio de régimen— ha convertido en su prioridad al exigir que Teherán dé pasos que impidan que pueda tener jamás acceso a un arma nuclear. El memorando estipula, según la agencia de noticias, el compromiso de Irán “bajo el tratado de No Proliferación Nuclear a no producir armas nucleares”.. El acuerdo definitivo que salga de esos 60 días tendría que quedar aprobado mediante una resolución de Naciones Unidas y también debería incluir la “eliminación completa” de las sanciones estadounidenses contra Irán y la abolición de las resoluciones de la ONU y del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) que imponen sanciones internacionales a la República Islámica. Durante el periodo de negociación, Estados Unidos se comprometería a no desplegar más fuerzas en la región y no imponer nuevas sanciones.. Siempre según Mehr, el acuerdo exige un alto el fuego permanente en Líbano. El estrecho de Ormuz se abriría al paso del tráfico marítimo en un plazo de 30 días, “según los términos determinados por Irán”, y quedaría bajo el control de Teherán. También se retirarían parte las sanciones que pesan contra la República Islámica y que han lastrado su economía durante décadas. A su vez, Estados Unidos levantaría también en un plazo de 30 días el bloqueo que mantiene contra los puertos iraníes y retiraría sus fuerzas de las áreas en torno a Irán. Washington se compromete a “no interferir en los asuntos internos iraníes y a respetar la soberanía de la República Islámica”.. El pacto, según esta versión, también incluye la suspensión de sanciones “relativas a la venta de petróleo, productos petroquímicos y derivados relacionados” y otorga a Irán “acceso completo a los ingresos financieros resultantes”. Estados Unidos y sus aliados deberán presentar a Irán planes de reconstrucción por un valor de al menos 300.000 millones de dólares para reparar los daños causados por la guerra.. La entrega de los otros 24.000 millones de dólares en bienes iraníes congelados en el extranjero tendría lugar durante los 60 días de negociación. La mitad de esos fondos debería llegar a manos iraníes antes de abrir las negociaciones.. El último punto de la versión iraní estipula: “Las negociaciones definitivas no comenzarán antes de que la mitad de de los fondos congelados iraníes se entreguen, las sanciones sobre el petróleo iraní queden suspendidas y el bloqueo naval (estadounidense) quede levantado. El acuerdo final incluirá únicamente el destino de los materiales enriquecidos (el uranio altamente enriquecido con el que ya cuenta Irán, sepultado a muchos metros bajo tierra tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra las instalaciones nucleares iraníes hace un año) y los procesos de enriquecimiento; el levantamiento de sanciones, y el programa de reconstrucción económica iraní”. Otras exigencias estadounidenses —el fin del programa de misiles iraní y el apoyo de Teherán a grupos radicales islamistas en Oriente Próximo— “han quedado definitivamente eliminadas de la agenda”, precisa.
Anunciar que hay un pacto es lo fácil. Ponerse de acuerdo en cuáles son exactamente los términos y qué significan, parece que no tanto. Un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que el memorando de entendimiento entre su país e Irán está prácticamente listo para su firma, las dos partes han difundido versiones muy diferentes sobre el contenido de ese documento que debe poner fin a la guerra de tres meses y medio entre ambos. Pero sí parecen en sintonía en una cosa: “El acuerdo está más cerca que nunca”, según ha afirmado en X el ministro de Exteriores iraní, Abás Araghchí, cuyo departamento había negado un día antes una aproximación de posturas. Trump le ha retuiteado.. Seguir leyendo
