Juan Carlos Ferrero habla de Carlos Alcaraz desde la serenidad de quien ya ha aceptado una separación inevitable, pero también desde la huella emocional. En una entrevista en el Corriere della Sera el exnúmero uno del mundo analiza la actualidad de Roland Garros, la rivalidad entre Alcaraz y Jannik Sinner y el futuro inmediato del circuito.. Análisis de Roland Garros. Roland Garros vive una edición marcada por la ausencia de los dos hombres que habían monopolizado los últimos grandes escenarios. Ferrero observa una oportunidad histórica para el resto del circuito. «Están ocurriendo cosas extrañas. No está Alcaraz, que sobre tierra habría sido el favorito, y Sinner cayó muy pronto. Para todos los demás ha sido un despertar: han abierto los ojos y han pensado que esta es la oportunidad de su vida». El valenciano cree que Alexander Zverev parte con ventaja entre los aspirantes, pero considera más relevante el mensaje que deja el torneo para el futuro. «París 2026 marca un punto de inflexión para los perseguidores, que han entendido que Sinner no es invencible».. La reflexión conecta rápidamente con los dos jugadores que han marcado la última etapa del tenis masculino. Ferrero conoce bien esa rivalidad porque participó directamente en su construcción. Durante años diseñó el desarrollo de Alcaraz teniendo a Sinner como referencia principal. «Es una situación que conozco bien: durante años entrené a Carlos con el objetivo de derrotar a Jannik. Es decir, las mejoras estaban calibradas específicamente para Sinner»… Para Ferrero, el problema de Sinner en Roland Garros fue físico. «Se puso 5-1 en el tercer set contra Cerúndolo golpeando la pelota de maravilla, con una superioridad total. Después llegó el derrumbe». Ahí aparece inevitablemente la comparación con Alcaraz. «A diferencia de Carlos, que nació en Murcia, en el sur de España. Aquí, en Villena, muchas veces lo dejaba más tiempo en pista durante los días abrasadores precisamente para acostumbrarlo al sufrimiento de esas temperaturas».. Ferrero recuerda a Alcaraz. Sigue recordando a Alcaraz. «Carlos nunca se rinde, ni siquiera cuando parece muerto» Ferrero reconoce que lo que más echa de menos es la presencia cotidiana de Alcaraz en la pista. «Su manera de estar en la pista: agresivo, pero siempre con una sonrisa. Lo vi crecer desde los 15 años, alcanzando niveles que no creía posible. Con él tenías la sensación constante de que estabas escribiendo la historia de este deporte».. A la hora de comparar a los dos grandes referentes actuales, Ferrero también se inclina ligeramente por quien fue su pupilo. «Para mí, al cien por cien, Carlos está un poco por encima: algo así como 55%-45%». Lo justifica por su variedad de recursos y por la capacidad de alterar los ritmos del partido, precisamente uno de los aspectos que trabajó durante años para enfrentarse a Sinner.. Ferrero entrenaría a Sinner. Pero reconoce que sí entrenaría a Sinner. «Hace solo unos meses le habría dicho que no: la ruptura con Carlos era demasiado reciente y no estaba preparado. Pero hoy, que me siento más fuerte, respondo: ¿por qué no? A Sinner le gusta trabajar duro y está dispuesto a todo para seguir siendo el número uno. Esa actitud me gusta. Sería maravilloso entrenarlo».. El cierre de la conversación vuelve a girar alrededor de las decisiones que marcaron la formación de Alcaraz. «A Carlos le impuse desde el principio entrenamientos duros y disciplina. Lo llevé al límite muchas veces. Lo mantuve con los pies en la tierra». Es mi manera de actuar y el trabajo nos ha recompensado».. Cuando le recuerdan la broma de Riccardo Piatti sobre que con él Alcaraz nunca habría comprado un yate de nueve millones de dólares, con Ferrero como entrenador, se ríe: «Tiene razón… Quizá le dije demasiadas veces que no, pero Carlos para mí era familia y yo educo así a mis hijos».
Juan Carlos Ferrero habla de Carlos Alcaraz desde la serenidad de quien ya ha aceptado una separación inevitable, pero también desde la huella emocional. En una entrevista en el Corriere della Sera el exnúmero uno del mundo analiza la actualidad de Roland Garros, la rivalidad entre Alcaraz y Jannik Sinner y el futuro inmediato del circuito.. Análisis de Roland Garros. Roland Garros vive una edición marcada por la ausencia de los dos hombres que habían monopolizado los últimos grandes escenarios. Ferrero observa una oportunidad histórica para el resto del circuito. «Están ocurriendo cosas extrañas. No está Alcaraz, que sobre tierra habría sido el favorito, y Sinner cayó muy pronto. Para todos los demás ha sido un despertar: han abierto los ojos y han pensado que esta es la oportunidad de su vida». El valenciano cree que Alexander Zverev parte con ventaja entre los aspirantes, pero considera más relevante el mensaje que deja el torneo para el futuro. «París 2026 marca un punto de inflexión para los perseguidores, que han entendido que Sinner no es invencible».. La reflexión conecta rápidamente con los dos jugadores que han marcado la última etapa del tenis masculino. Ferrero conoce bien esa rivalidad porque participó directamente en su construcción. Durante años diseñó el desarrollo de Alcaraz teniendo a Sinner como referencia principal. «Es una situación que conozco bien: durante años entrené a Carlos con el objetivo de derrotar a Jannik. Es decir, las mejoras estaban calibradas específicamente para Sinner»… Para Ferrero, el problema de Sinner en Roland Garros fue físico. «Se puso 5-1 en el tercer set contra Cerúndolo golpeando la pelota de maravilla, con una superioridad total. Después llegó el derrumbe». Ahí aparece inevitablemente la comparación con Alcaraz. «A diferencia de Carlos, que nació en Murcia, en el sur de España. Aquí, en Villena, muchas veces lo dejaba más tiempo en pista durante los días abrasadores precisamente para acostumbrarlo al sufrimiento de esas temperaturas».. Ferrero recuerda a Alcaraz. Sigue recordando a Alcaraz. «Carlos nunca se rinde, ni siquiera cuando parece muerto» Ferrero reconoce que lo que más echa de menos es la presencia cotidiana de Alcaraz en la pista. «Su manera de estar en la pista: agresivo, pero siempre con una sonrisa. Lo vi crecer desde los 15 años, alcanzando niveles que no creía posible. Con él tenías la sensación constante de que estabas escribiendo la historia de este deporte».. A la hora de comparar a los dos grandes referentes actuales, Ferrero también se inclina ligeramente por quien fue su pupilo. «Para mí, al cien por cien, Carlos está un poco por encima: algo así como 55%-45%». Lo justifica por su variedad de recursos y por la capacidad de alterar los ritmos del partido, precisamente uno de los aspectos que trabajó durante años para enfrentarse a Sinner.. Ferrero entrenaría a Sinner. Pero reconoce que sí entrenaría a Sinner. «Hace solo unos meses le habría dicho que no: la ruptura con Carlos era demasiado reciente y no estaba preparado. Pero hoy, que me siento más fuerte, respondo: ¿por qué no? A Sinner le gusta trabajar duro y está dispuesto a todo para seguir siendo el número uno. Esa actitud me gusta. Sería maravilloso entrenarlo».. El cierre de la conversación vuelve a girar alrededor de las decisiones que marcaron la formación de Alcaraz. «A Carlos le impuse desde el principio entrenamientos duros y disciplina. Lo llevé al límite muchas veces. Lo mantuve con los pies en la tierra». Es mi manera de actuar y el trabajo nos ha recompensado».. Cuando le recuerdan la broma de Riccardo Piatti sobre que con él Alcaraz nunca habría comprado un yate de nueve millones de dólares, con Ferrero como entrenador, se ríe: «Tiene razón… Quizá le dije demasiadas veces que no, pero Carlos para mí era familia y yo educo así a mis hijos».
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