Un nuevo fantasma recorre Europa y esta vez se llama inmigración. Sobre él cabalga la rampante derechización del continente. Y ante él, Pedro Sánchez, el único socialdemócrata al mando de uno de los grandes países de los 27, se ve cada vez más solo, como ha evidenciado la crisis de Ceuta con sus imágenes de una oleada humana que han impresionado a todo el planeta. Pero, muy en su estilo, el presidente español no rehúye la batalla. Como prueba, la carta que envió este sábado a Bruselas denunciando el “egoísmo” de algunos de sus socios europeos.Seguir leyendo
Un nuevo fantasma recorre Europa y esta vez se llama inmigración. Sobre él cabalga la rampante derechización del continente. Y ante él, Pedro Sánchez, el único socialdemócrata al mando de uno de los grandes países de los 27, se ve cada vez más solo, como ha evidenciado la crisis de Ceuta con sus imágenes de una oleada humana que han impresionado a todo el planeta. Pero, muy en su estilo, el presidente español no rehúye la batalla. Como prueba, la carta que envió este sábado a Bruselas denunciando el “egoísmo” de algunos de sus socios europeos. Sánchez fue investido hace 32 meses con la promesa de levantar un “muro” contra la derecha y la ultraderecha. Ese había sido el gran reclamo con que logró su inesperada supervivencia en las elecciones de julio de 2023. Entonces sus correligionarios ideológicos aún gobernaban en Alemania, el primer país de la Unión Europea (UE). Hoy casi todo el continente se sitúa al otro lado del muro de Sánchez. Entonces la inmigración no figuraba ni entre las diez primeras preocupaciones de los españoles recogidas por el CIS. Hoy ha escalado hasta el segundo puesto. La inmigración es el centro de la batalla ideológica en Europa. Y desde que el jueves se desencadenó la entrada masiva de más de 50.000 personas en la ciudad autónoma española, se han sucedido los mensajes que culpan a España y al Gobierno de Pedro Sánchez e insinúan que la regularización masiva que puso en marcha hace unos meses ha actuado como imán para esta crisis. La misma tesis que defienden aquí PP y Vox. Ningún líder ha puesto el foco en Marruecos y muy pocos han hablado de la instrumentalización de los migrantes por parte de las mafias, la explicación a la que ha recurrido el Gobierno español, que también ha evitado cualquier crítica al país magrebí. En España, el líder del PP, reforzado por sus correligionarios de la UE, descarga toda la responsabilidad en el Ejecutivo de Sánchez. Alberto Núñez Feijóo acudió este sábado a Ceuta, donde aseguró que está en contacto con “distintos líderes europeos” con quienes ha compartido su “preocupación”.Migrantes se dirigían desde Marruecos hacia Ceuta el pasado viernes. Antonio Sempere (AP Photo/Antonio Sempere)Las imágenes difundidas cientos de miles de veces en medios y redes sociales de multitudes cruzando la valla de Ceuta, entrando a nado o por el peñón del Tarajal han actuado como revulsivo de un discurso cada vez más duro hacia Sánchez. Numerosos líderes europeos lo culpan indirectamente por una regularización masiva que choca con la corriente general en una Europa cada vez más blindada, que avanza para construir campos de deportación para solicitantes de asilo fuera de la UE y que ha endurecido sus reglas.Los Gobiernos de países como Italia y Finlandia —ambos con grupos ultras en el gabinete y que celebrarán elecciones clave el próximo año— han coqueteado con la idea de suspender el acuerdo de cooperación de libre
El presidente español, cada vez más solo en Europa, acusa a sus socios de falta de solidaridad, mientras PP y Vox avivan la batalla por la inmigración
