La izquierda repite hasta la saciedad que la agresiva política comercial de Donald Trump en su primer mandato y desde 2024 está propiciando que la UE, Reino Unido, Canadá y otras economías desarrolladas profundicen su relación con Asia en general y China en concreto. Las estadísticas oficiales de la Comisión Europea y el Gobierno de EE. UU. muestran que esta narrativa es falsa. EE. UU. y Europa gozan de la mayor integración económica del mundo. Generan un 33% del PIB mundial. Sus multinacionales emplean a 16 millones de personas a ambos lados del Atlántico. En 2023 el comercio transatlántico registró 1,2 billones de dólares, mientras que los intercambios entre EE. UU. y China fueron 575.000 millones. El doble de datos fluye por cables transatlánticos que por los transpacíficos o en Asia. Filiales de EE. UU. en Europa lograron ventas de 3,8 billones, y las europeas en EE. UU. de 3,1 billones. A finales de 2024, el stock (acumulado) de Inversión Extranjera Directa (IED) en EE. UU. era de 5,71 billones de dólares, y el de EE. UU. en el mundo 6,83 billones. La IED es una transferencia de capital de cualquier agente económico a otro país. Engloba inversiones en nuevas plantas y fábricas, ampliación de existentes, préstamos o reinversión de una multinacional en su filial y adquisición de como mínimo 10% de las acciones de una empresa. EE. UU. aumentó su porcentaje de IED global del 25,7% en 2004 al 30,6% en 2024. La UE ocupaba la primera plaza con un 33% del total en 2004. Pero dos décadas después es del 22,5%, detrás del grupo de países en vías de desarrollo (31,1%) y de EE. UU. Los países que tienen más IED en EE. UU. en miles de millones de dólares son: Japón (880.900), Canadá (820.000), Alemania (677.000), Reino Unido (667.000), Irlanda (390.000), Francia (369.000), Suiza (264.000) y Países Bajos (248.000). Estos ocho países abarcan un 75% de la IED en EE. UU. España ocupa la decimoprimera posición con 100.000 millones. Europa, sumando la UE-27, Reino Unido y Noruega, aporta el 56% del stock de IED en EE. UU. con 3,19 billones, 79 veces más que los 40.000 millones de China. Si se añade los vehículos de inversión la cifra es de 3,9 billones. Este capital genera 5,3 millones de empleos. Siete de los primeros diez inversores en la primera economía mundial son países europeos. La región Asia-Pacífico suministra 1,2 billones (20%) y Canadá 812.000 millones (14%). La IED de EE. UU. en Europa alcanzó 2,4 billones de dólares, un 35% del total, con un aumento de 88.400 millones en 2024. Si se le suma los flujos de los vehículos de inversión llegaron a 3,6 billones, 30 veces más que la IED de EE. UU. en China. Los países que registraron mayores incrementos en su IED en EE. UU. en 2019-2024 fueron Dinamarca (147%), Suecia (127%), Corea del Sur (70%), México (56%), Italia (47%) y Canadá (43%). En cambio, el de China retrocedió un 25%. Canadá superará pronto a Japón como primer inversor en EE. UU. En
El año pasado EE. UU. fue el primer mercado de exportación de bienes de la UE por un valor de 554.000 millones
La izquierda repite hasta la saciedad que la agresiva política comercial de Donald Trump en su primer mandato y desde 2024 está propiciando que la UE, Reino Unido, Canadá y otras economías desarrolladas profundicen su relación con Asia en general y China en concreto. Las estadísticas oficiales de la Comisión Europea y el Gobierno de EE. UU. muestran que esta narrativa es falsa. EE. UU. y Europa gozan de la mayor integración económica del mundo. Generan un 33% del PIB mundial. Sus multinacionales emplean a 16 millones de personas a ambos lados del Atlántico. En 2023 el comercio transatlántico registró 1,2 billones de dólares, mientras que los intercambios entre EE. UU. y China fueron 575.000 millones. El doble de datos fluye por cables transatlánticos que por los transpacíficos o en Asia. Filiales de EE. UU. en Europa lograron ventas de 3,8 billones, y las europeas en EE. UU. de 3,1 billones.A finales de 2024, el stock (acumulado) de Inversión Extranjera Directa (IED) en EE. UU. era de 5,71 billones de dólares, y el de EE. UU. en el mundo 6,83 billones. La IED es una transferencia de capital de cualquier agente económico a otro país. Engloba inversiones en nuevas plantas y fábricas, ampliación de existentes, préstamos o reinversión de una multinacional en su filial y adquisición de como mínimo 10% de las acciones de una empresa. EE. UU. aumentó su porcentaje de IED global del 25,7% en 2004 al 30,6% en 2024. La UE ocupaba la primera plaza con un 33% del total en 2004. Pero dos décadas después es del 22,5%, detrás del grupo de países en vías de desarrollo (31,1%) y de EE. UU. Los países que tienen más IED en EE. UU. en miles de millones de dólares son: Japón (880.900), Canadá (820.000), Alemania (677.000), Reino Unido (667.000), Irlanda (390.000), Francia (369.000), Suiza (264.000) y Países Bajos (248.000). Estos ocho países abarcan un 75% de la IED en EE. UU. España ocupa la decimoprimera posición con 100.000 millones. Europa, sumando la UE-27, Reino Unido y Noruega, aporta el 56% del stock de IED en EE. UU. con 3,19 billones, 79 veces más que los 40.000 millones de China. Si se añade los vehículos de inversión la cifra es de 3,9 billones. Este capital genera 5,3 millones de empleos. Siete de los primeros diez inversores en la primera economía mundial son países europeos. La región Asia-Pacífico suministra 1,2 billones (20%) y Canadá 812.000 millones (14%).La IED de EE. UU. en Europa alcanzó 2,4 billones de dólares, un 35% del total, con un aumento de 88.400 millones en 2024. Si se le suma los flujos de los vehículos de inversión llegaron a 3,6 billones, 30 veces más que la IED de EE. UU. en China. Los países que registraron mayores incrementos en su IED en EE. UU. en 2019-2024 fueron Dinamarca (147%), Suecia (127%), Corea del Sur (70%), México (56%), Italia (47%) y Canadá (43%). En cambio, el de China retrocedió un 25%. Canadá superará pronto a Japón como primer inversor en EE. UU. En 20
