Como si fuera una estampa de otro tiempo, la plaza de la Catedral de Sevilla volvió a ser en la tarde del jueves un lugar para el disfrute de los sevillanos y sevillanas. Una semana después de la celebración de una gala privada promovida por el Ayuntamiento, varios centenares de personas han tomado la plaza Virgen de los Reyes con sus propias sillas y mesas ante la atónita mirada de los turistas que transitan habitualmente por el entorno.. Seguir leyendo
Como si fuera una estampa de otro tiempo, la plaza de la Catedral de Sevilla volvió a ser en la tarde del jueves un lugar para el disfrute de los sevillanos y sevillanas. Una semana después de la celebración de una gala privada promovida por el Ayuntamiento, varios centenares de personas han tomado la plaza Virgen de los Reyes con sus propias sillas y mesas ante la atónita mirada de los turistas que transitan habitualmente por el entorno.. La indignación por el cierre de un espacio emblemático con una protección especial para la entrega de los XX Premios de la revista Escaparate ha provocado una oleada de reacciones y un amplio debate social: el jueves 17 de septiembre, la zona ubicada bajo la Giralda se ha cerrado al público y se llenó de mesas dispuestas para una cena, además de un escenario y un graderío. La convocatoria para ocupar la plaza como protesta surgió en las redes sociales, siguiendo el ejemplo de las organizadas en otras ciudades como Palma de Mallorca, donde este verano los vecinos salieron a las calles y plazas con sus sillas para protestar contra la masificación turística.. En una tarde con mucho calor, han sido numerosos los grupos de amigos -de todas las edades, desde padres y madres con niños a personas mayores- que han acudido a comer y beber en la calle para expresar su rechazo por la deriva que ha tomado la ciudad en los últimos años. Entre ellas se encontraba la veterana actriz María Galiana, que a sus 91 años se ha mostrado muy crítica con lo ocurrido. “Ese invento de ‘Escaparate’ era pura ostentación y los sevillanos no podemos aguantar la ostentación por la ostentación. ¿Qué necesidad había de poner un escenario en la Puerta de Palos? Es una cosa que no se comprende”, lamenta la actriz, que ha recordado las dificultades que afrontan a diario los vecinos del centro para vivir en su propia ciudad. “Se ha acabado lo más importante, que son las tertulias mañaneras con el café en las plazas, que toda la vida lo hemos hecho. Ya no podemos salir a media mañana a tomar café y a charlar”, asegura, debido a las restricciones en muchos bares de la ciudad que han optado por ofrecer almuerzos a partir de las 12.. 24/09/2026 Sevilla. Concentracion ciudadana en contra de la privatizacion de los espacios públicos en Sevilla. En la imagen Maria Galiana. foto de :Maya BalanyaMAYA BALANYA. “Venimos a reivindicar que esto es de todos, no de unos pocos. Y que lo público tiene que invertirse en la ciudadanía y no en actos privados caciquiles”, defiende Raquel Iglesias, de las primeras en colocar su silla de playa en un lugar insólito, a los pies de la Giralda. “No puede haber un espacio acotado para unos privilegiados y la ciudadanía que somos quienes pagamos todo eso, que encima lo pagamos con nuestro dinero”, remarca. Tanto ella como la amiga que la acompaña, Alicia Bañó, están de acuerdo en que el detonante de la concentración ha supuesto cruzar un límite: “Es un paso más hacia la privatización de todo”, mantienen.. Entre tortillas de patatas, botellines de cerveza y muchos abanicos, Isaac Oliva echa con sus amigos una partida de cartas sentado en el suelo. “Hay una cierta expresión de protesta ante el parque de atracciones en que se ha convertido la ciudad, al servicio de intereses y de sectores sociales que no son en absoluto mayoritarios -expone sobre la situación-. Nada más que hay que pasearse un poquito por aquí para darse cuenta de que nos están expulsando”. En cuanto a la convocatoria, cree que “se han encadenado muchas cosas, como el desahucio de Maricarmen ayer -la mujer de Madrid expulsada de su vivienda a los 87 años-. Ha sido espantoso y ha provocado una conmoción pública. También la gentrificación, la especulación de fondos buitre o la urbanística misma de la ciudad se han convertido en maneras de hacer negocio para que unos cuantos señores ganen pasta mientras yo me tengo que ir a vivir a un semisótano miserable”, dice con amargura.. En otro extremo de la plaza, junto a la fuente central, cuatro amigos veinteañeros charlan animadamente en el suelo. Su motivos para unirse a la protesta son similares a los del resto: “Cuando vimos la cena que se había organizado aquí, ya me llamó la atención. No es el primer evento que se hace en Sevilla ocupando el espacio público, pero en este caso que estuviera patrocinado por el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía eso me animó a venir”, relata Alberto de Álava. Su amigo Miguel Rodríguez Piñero cree que el hartazgo se debe a que “supone un espacio público muy importante para la ciudad que progresivamente a lo largo de los años se ha ido perdiendo su esencia local, desplazando a la gente y trayendo turisteo. Y el hecho de cerrar este espacio a los pies de la Giralda, aparte de que está prohibido por la ordenanza municipal y encima pagarlo con dinero publico, ya es una línea roja muy importante”. En su opinión, “ya fue grave el evento de Rosalía y Netflix, que pusieran vallas y la gente no pudiera verlo, pero encima un espacio tan importante para el alma de esta ciudad, que lo cierren al mejor postor. Llega un momento en que hay que decir no”.. Cuando comienza a caer la noche, el murmullo de la conversación al aire libre prosigue, llenando el ambiente de un sonido que hacía mucho que no se escuchaba en el centro histórico de una ciudad entregada al turismo y a la hostelería. Son muchos vecinos y vecinas los que continúan charlando animadamente, conformando una estampa que por su regusto antiguo resulta revolucionaria.
Los sevillanos llenan la plaza de la Virgen de los Reyes con sus sillas y mesas en protesta por la gala privada promovida por el Ayuntamiento en un entorno monumental protegido
