El país de las maravillas que Pedro Sánchez retrató en el balance del curso político es un fraude. Y lo peor es que lo saben. La inflación es un martillo pilón que nos recuerda porque somos más pobres y cuesta llegar a fin de mes. Julio ha agudizado la conducta gravosa de los precios. La inflación se situó en el 3,5%, con un aumento de tres décimas respecto a la registrada en junio. La tasa más elevada desde mayo de 2024. La subyacente subió también porque la mala evolución ya no procede solo del petróleo o del gas. La España real no es maravillosa. En la España real tener un trabajo ya no garantiza salir de la pobreza y el salario mínimo es el más frecuente. Mientras tanto, el impuesto de los pobres, la inflación, es la gallina de los huevos de oro del sanchismo. Llena sus arcas, recauda más por no deflactar el IRPF, a costa de la gente y su precariedad.
El impuesto de los pobres, la inflación, es la gallina de los huevos de oro del sanchismo. Llena sus arcas
El país de las maravillas que Pedro Sánchez retrató en el balance del curso político es un fraude. Y lo peor es que lo saben. La inflación es un martillo pilón que nos recuerda porque somos más pobres y cuesta llegar a fin de mes. Julio ha agudizado la conducta gravosa de los precios. La inflación se situó en el 3,5%, con un aumento de tres décimas respecto a la registrada en junio. La tasa más elevada desde mayo de 2024. La subyacente subió también porque la mala evolución ya no procede solo del petróleo o del gas. La España real no es maravillosa. En la España real tener un trabajo ya no garantiza salir de la pobreza y el salario mínimo es el más frecuente. Mientras tanto, el impuesto de los pobres, la inflación, es la gallina de los huevos de oro del sanchismo. Llena sus arcas, recauda más por no deflactar el IRPF, a costa de la gente y su precariedad.
