La ministra de Sanidad, Mónica García, afronta una semana marcada por un doble frente político: la crisis sanitaria de Ceuta y la anunciada huelga indefinida de médicos. En el Congreso y el Senado, el PP ha intensificado las críticas y ha acusado a la titular de Sanidad de «maquillar datos», «mentir» y «convertir cada problema en un conflicto», en palabras de la vicesecretaria de Sanidad y Política Social, Carmen Fúnez.
Durante la sesión de control, Fúnez denunció que el Gobierno está “maquillando los datos sobre la contratación de profesionales sanitarios” para sostener “el relato” de que la situación en Ceuta está bajo control. Asegura que Sanidad ha presentado como refuerzos “los contratos de sustitución de verano y las renovaciones de contrato”, algo que, a su juicio, “no es reforzar el sistema sanitario ceutí, sino todo lo contrario”. Según el PP, la ciudad autónoma continúa perdiendo profesionales: esta misma semana, afirma Fúnez, “se han marchado dos médicos de Urgencias y un traumatólogo”.
La gestión de la vacunación también ha sido objeto de reproches. Fúnez acusó al Gobierno de haber “incumplido” la estrategia nacional, los plazos y de carecer de una reserva estratégica, recordando que han sido las comunidades autónomas -incluidas las gobernadas por el PP- las que han aportado “las 45.000 dosis necesarias para Ceuta”. “Deje de contar contratos y dedíquese a contar profesionales sanitarios”, reclamó.
«Miente», como siempre
En el Senado, las críticas se centraron en la respuesta del Ministerio a la presión asistencial. El senador ceutí Abdelhakim Abdeselam acusó a García de mentir “como siempre” y de manejar “datos erróneos”. Recordó que “el primer día de la llegada de migrantes se atendieron más de 500 urgencias” y que, entre el 1 y el 5 de septiembre, se registraron “más de 1.550 urgencias”. También reprochó a la ministra haber tardado “hasta el día 16” en visitar Ceuta, mientras que “el día 11 apareció nuestra vicesecretaria de Política Sanitaria y Social para que abrieran ustedes la zona clúster de catástrofes y emergencias”. Abdeselam concluyó que García está “totalmente deslegitimizada para dar ninguna opinión” y exigió su dimisión.
García rechazó una vez más que exista un colapso sanitario y defendió que los datos «no reflejan colapso». Acusó al PP de utilizar “lenguaje deshumanizador y racista”. “Hemos visto los partes de Urgencias en los que venían chavales en chanclas, mujeres con sus hijos, niños y niñas, gente con hipotermia, deshidratación y paradas cardíacas”, afirmó, negando la “invasión” que, según ella, describen los populares.
Incapaz de resolver la crisis con los médicos
El debate sobre el Estatuto Marco añadió más tensión. Desde el PP, la diputada Elvira Velasco criticó que la reforma se haya aprobado “de espaldas a los profesionales, a los representantes sindicales y a las comunidades autónomas”, y advirtió de que la norma “tampoco cuenta con el apoyo de la mayoría parlamentaria”. Velasco sostuvo que García “no debería seguir ni un minuto más” al frente del Ministerio, al que responsabilizó de un “déficit de profesionales sanitarios que ha sido incapaz de resolver” y de “listas de espera en niveles extraordinariamente preocupantes”.
Mientras tanto, los sindicatos mantienen la huelga indefinida continua en toda España a partir del 15 de octubre y denuncian que la reforma del Estatuto Marco se ha aprobado sin consenso y sin abordar los problemas estructurales del sistema. El PP sostiene que el Gobierno está “enfrentado con los profesionales” y que la ministra “ha convertido la sanidad en un conflicto permanente”.
La ministra de Sanidad, Mónica García, afronta una semana marcada por un doble frente político: la crisis sanitaria de Ceuta y la anunciada huelga indefinida de médicos. En el Congreso y el Senado, el PP ha intensificado las críticas y ha acusado a la titular de Sanidad de «maquillar datos», «mentir» y «convertir cada problema en un conflicto», en palabras de la vicesecretaria de Sanidad y Política Social, Carmen Fúnez.. Durante la sesión de control, Fúnez denunció que el Gobierno está “maquillando los datos sobre la contratación de profesionales sanitarios” para sostener “el relato” de que la situación en Ceuta está bajo control. Asegura que Sanidad ha presentado como refuerzos “los contratos de sustitución de verano y las renovaciones de contrato”, algo que, a su juicio, “no es reforzar el sistema sanitario ceutí, sino todo lo contrario”. Según el PP, la ciudad autónoma continúa perdiendo profesionales: esta misma semana, afirma Fúnez, “se han marchado dos médicos de Urgencias y un traumatólogo”.. La gestión de la vacunación también ha sido objeto de reproches. Fúnez acusó al Gobierno de haber “incumplido” la estrategia nacional, los plazos y de carecer de una reserva estratégica, recordando que han sido las comunidades autónomas -incluidas las gobernadas por el PP- las que han aportado “las 45.000 dosis necesarias para Ceuta”. “Deje de contar contratos y dedíquese a contar profesionales sanitarios”, reclamó.. «Miente», como siempre. En el Senado, las críticas se centraron en la respuesta del Ministerio a la presión asistencial. El senador ceutí Abdelhakim Abdeselam acusó a García de mentir “como siempre” y de manejar “datos erróneos”. Recordó que “el primer día de la llegada de migrantes se atendieron más de 500 urgencias” y que, entre el 1 y el 5 de septiembre, se registraron “más de 1.550 urgencias”. También reprochó a la ministra haber tardado “hasta el día 16” en visitar Ceuta, mientras que “el día 11 apareció nuestra vicesecretaria de Política Sanitaria y Social para que abrieran ustedes la zona clúster de catástrofes y emergencias”. Abdeselam concluyó que García está “totalmente deslegitimizada para dar ninguna opinión” y exigió su dimisión.. García rechazó una vez más que exista un colapso sanitario y defendió que los datos «no reflejan colapso». Acusó al PP de utilizar “lenguaje deshumanizador y racista”. “Hemos visto los partes de Urgencias en los que venían chavales en chanclas, mujeres con sus hijos, niños y niñas, gente con hipotermia, deshidratación y paradas cardíacas”, afirmó, negando la “invasión” que, según ella, describen los populares.. Incapaz de resolver la crisis con los médicos. El debate sobre el Estatuto Marco añadió más tensión. Desde el PP, la diputada Elvira Velasco criticó que la reforma se haya aprobado “de espaldas a los profesionales, a los representantes sindicales y a las comunidades autónomas”, y advirtió de que la norma “tampoco cuenta con el apoyo de la mayoría parlamentaria”. Velasco sostuvo que García “no debería seguir ni un minuto más” al frente del Ministerio, al que responsabilizó de un “déficit de profesionales sanitarios que ha sido incapaz de resolver” y de “listas de espera en niveles extraordinariamente preocupantes”.. Mientras tanto, los sindicatos mantienen la huelga indefinida continua en toda España a partir del 15 de octubre y denuncian que la reforma del Estatuto Marco se ha aprobado sin consenso y sin abordar los problemas estructurales del sistema. El PP sostiene que el Gobierno está “enfrentado con los profesionales” y que la ministra “ha convertido la sanidad en un conflicto permanente”.
La oposición vuelve a pedir su dimisión por su incapacidad para gestionar tanto la crisis sanitaria en la ciudad autónoma como el conflicto con los facultativos, que derivará en una huelga indefinica continuada en poco más de un mes
La ministra de Sanidad, Mónica García, afronta una semana marcada por un doble frente político: la crisis sanitaria de Ceuta y la anunciada huelga indefinida de médicos. En el Congreso y el Senado, el PP ha intensificado las críticas y ha acusado a la titular de Sanidad de «maquillar datos», «mentir» y «convertir cada problema en un conflicto», en palabras de la vicesecretaria de Sanidad y Política Social, Carmen Fúnez.. Durante la sesión de control, Fúnez denunció que el Gobierno está “maquillando los datos sobre la contratación de profesionales sanitarios” para sostener “el relato” de que la situación en Ceuta está bajo control. Asegura que Sanidad ha presentado como refuerzos “los contratos de sustitución de verano y las renovaciones de contrato”, algo que, a su juicio, “no es reforzar el sistema sanitario ceutí, sino todo lo contrario”. Según el PP, la ciudad autónoma continúa perdiendo profesionales: esta misma semana, afirma Fúnez, “se han marchado dos médicos de Urgencias y un traumatólogo”.. La gestión de la vacunación también ha sido objeto de reproches. Fúnez acusó al Gobierno de haber “incumplido” la estrategia nacional, los plazos y de carecer de una reserva estratégica, recordando que han sido las comunidades autónomas -incluidas las gobernadas por el PP- las que han aportado “las 45.000 dosis necesarias para Ceuta”. “Deje de contar contratos y dedíquese a contar profesionales sanitarios”, reclamó.. «Miente», como siempre. En el Senado, las críticas se centraron en la respuesta del Ministerio a la presión asistencial. El senador ceutí Abdelhakim Abdeselam acusó a García de mentir “como siempre” y de manejar “datos erróneos”. Recordó que “el primer día de la llegada de migrantes se atendieron más de 500 urgencias” y que, entre el 1 y el 5 de septiembre, se registraron “más de 1.550 urgencias”. También reprochó a la ministra haber tardado “hasta el día 16” en visitar Ceuta, mientras que “el día 11 apareció nuestra vicesecretaria de Política Sanitaria y Social para que abrieran ustedes la zona clúster de catástrofes y emergencias”. Abdeselam concluyó que García está “totalmente deslegitimizada para dar ninguna opinión” y exigió su dimisión.. García rechazó una vez más que exista un colapso sanitario y defendió que los datos «no reflejan colapso». Acusó al PP de utilizar “lenguaje deshumanizador y racista”. “Hemos visto los partes de Urgencias en los que venían chavales en chanclas, mujeres con sus hijos, niños y niñas, gente con hipotermia, deshidratación y paradas cardíacas”, afirmó, negando la “invasión” que, según ella, describen los populares.. Incapaz de resolver la crisis con los médicos. El debate sobre el Estatuto Marco añadió más tensión. Desde el PP, la diputada Elvira Velasco criticó que la reforma se haya aprobado “de espaldas a los profesionales, a los representantes sindicales y a las comunidades autónomas”, y advirtió de que la norma “tampoco cuenta con el apoyo de la mayoría parlamentaria”. Velasco sostuvo que García “no debería seguir ni un minuto más” al frente del Ministerio, al que responsabilizó de un “déficit de profesionales sanitarios que ha sido incapaz de resolver” y de “listas de espera en niveles extraordinariamente preocupantes”.. Mientras tanto, los sindicatos mantienen la huelga indefinida continua en toda España a partir del 15 de octubre y denuncian que la reforma del Estatuto Marco se ha aprobado sin consenso y sin abordar los problemas estructurales del sistema. El PP sostiene que el Gobierno está “enfrentado con los profesionales” y que la ministra “ha convertido la sanidad en un conflicto permanente”.
