El formato estrena en La 2 un minucioso documento sonoro que expone la confusión y las grietas militares durante los atentados
El calendario marca el cuarto de siglo de la noche más oscura para la seguridad global moderna. Coincidiendo con los 25 años de los atentados perpetrados por Al Qaeda el 11 de septiembre de 2001, el histórico espacio «Documentos TV» inaugura su nueva etapa en La 2 de RTVE este miércoles 9 de septiembre, a las 23:10 horas, con la emisión del monográfico «11S, las cintas perdidas». La producción reconstruye la tragedia a partir de un valioso catálogo de audios recuperados de los archivos gubernamentales estadounidenses.. A través de cientos de horas de grabaciones registradas en tiempo real por la Administración Federal de Aviación (FAA), los centros de control de Nueva York, Boston, Cleveland y Washington, y el Sector de Defensa Aérea del Noreste (NEADS), la entrega saca a la luz las dramáticas lagunas del sistema defensivo de la primera potencia mundial. El material recoge la sobrecogedora transición vivida por profesionales como Ben Sliney, en su primer día al frente del tráfico aéreo civil, o el comandante Bob Marr y la aviadora Stacia Rountree, quienes supervisaban una simulación de ataque ruso justo antes de que estallara la crisis.. El detonante sonoro arranca a las 8:14 horas de aquella mañana soleada, cuando el centro de control de Boston perdió la comunicación con el vuelo 11 de American Airlines. Apenas diez minutos después, las cintas captaron la amenazante consigna emitida por uno de los secuestradores desde la cabina: «Tenemos el control de varios aviones. Mantengan la calma y todo irá bien. Regresamos al aeropuerto». A partir de ese momento, los registros constatan una espiral de desconcierto que desbordó por completo las defensas aéreas.. El relato sonoro documenta la angustia desatada tras la colisión de la primera aeronave contra la Torre Norte del World Trade Center, momento en que los mandos militares intentaron reaccionar a ciegas. Entre peticiones desesperadas de rumbo para los cazas y gritos de conmoción, las cintas revelan que los aviones de combate se encontraban todavía a unos 160 kilómetros de distancia cuando el segundo avión impactó contra las Torres Gemelas.. Las desatenciones y los errores de cálculo se multiplicaron en los minutos posteriores. A las 9:35 horas, 49 minutos después del primer golpe en Nueva York, las patrullas detectaron la amenaza sobre la capital antes de que el comandante Nasypany reaccionara al impacto contra la sede del Departamento de Defensa: «Acaban de atacar al Pentágono, ¡mierda!». Las conversaciones sacan a la luz la frustración de la cúpula militar al comprobar que los cazas enviados para blindar Washington despegaron en la dirección equivocada.. El documental concluye recordando que el sistema de comunicaciones estadounidense colapsó ante una amenaza para la que no estaba preparado. En palabras del propio comandante Marr, el país pasó «en menos de una hora de un entorno completamente en paz a una situación casi de guerra total», un lapso de tiempo que se cerró trágicamente una hora y diecisiete minutos después de la primera embestida, cuando el vuelo United 93 se estrelló en un campo de Pensilvania dejando al descubierto la fragilidad de un gigante en pánico.
El calendario marca el cuarto de siglo de la noche más oscura para la seguridad global moderna. Coincidiendo con los 25 años de los atentados perpetrados por Al Qaeda el 11 de septiembre de 2001, el histórico espacio «Documentos TV» inaugura su nueva etapa en La 2 de RTVE este miércoles 9 de septiembre, a las 23:10 horas, con la emisión del monográfico «11S, las cintas perdidas». La producción reconstruye la tragedia a partir de un valioso catálogo de audios recuperados de los archivos gubernamentales estadounidenses.. A través de cientos de horas de grabaciones registradas en tiempo real por la Administración Federal de Aviación (FAA), los centros de control de Nueva York, Boston, Cleveland y Washington, y el Sector de Defensa Aérea del Noreste (NEADS), la entrega saca a la luz las dramáticas lagunas del sistema defensivo de la primera potencia mundial. El material recoge la sobrecogedora transición vivida por profesionales como Ben Sliney, en su primer día al frente del tráfico aéreo civil, o el comandante Bob Marr y la aviadora Stacia Rountree, quienes supervisaban una simulación de ataque ruso justo antes de que estallara la crisis.. El detonante sonoro arranca a las 8:14 horas de aquella mañana soleada, cuando el centro de control de Boston perdió la comunicación con el vuelo 11 de American Airlines. Apenas diez minutos después, las cintas captaron la amenazante consigna emitida por uno de los secuestradores desde la cabina: «Tenemos el control de varios aviones. Mantengan la calma y todo irá bien. Regresamos al aeropuerto». A partir de ese momento, los registros constatan una espiral de desconcierto que desbordó por completo las defensas aéreas.. El relato sonoro documenta la angustia desatada tras la colisión de la primera aeronave contra la Torre Norte del World Trade Center, momento en que los mandos militares intentaron reaccionar a ciegas. Entre peticiones desesperadas de rumbo para los cazas y gritos de conmoción, las cintas revelan que los aviones de combate se encontraban todavía a unos 160 kilómetros de distancia cuando el segundo avión impactó contra las Torres Gemelas.. Las desatenciones y los errores de cálculo se multiplicaron en los minutos posteriores. A las 9:35 horas, 49 minutos después del primer golpe en Nueva York, las patrullas detectaron la amenaza sobre la capital antes de que el comandante Nasypany reaccionara al impacto contra la sede del Departamento de Defensa: «Acaban de atacar al Pentágono, ¡mierda!». Las conversaciones sacan a la luz la frustración de la cúpula militar al comprobar que los cazas enviados para blindar Washington despegaron en la dirección equivocada.. El documental concluye recordando que el sistema de comunicaciones estadounidense colapsó ante una amenaza para la que no estaba preparado. En palabras del propio comandante Marr, el país pasó «en menos de una hora de un entorno completamente en paz a una situación casi de guerra total», un lapso de tiempo que se cerró trágicamente una hora y diecisiete minutos después de la primera embestida, cuando el vuelo United 93 se estrelló en un campo de Pensilvania dejando al descubierto la fragilidad de un gigante en pánico.
