Fernando Javier Cappi tenía 32 años, una escuela de kitesurf en Santa Fe y el apodo que ganó en la comunidad náutica de la región. Conocido como «El Chino», instructor de kitesurf y de tiro, era admirado por quienes lo trataron por la meticulosidad con que enseñaba y por su disposición a acompañar a los alumnos más inseguros. Todo ese recorrido terminó el jueves 6 de agosto en la laguna Setúbal, cuando Cappi desapareció de la superficie mientras realizaba maniobras en la zona conocida como El Chaquito, un punto habitual de encuentro de deportistas náuticos de la región.. La última imagen grabada desde la orilla. Karina Moya filmaba desde la orilla con el móvil cuando su pareja dejó de ser visible. Moya es ex campeona argentina y sudamericana de lanzamiento de martillo, y en ese momento registraba los saltos de Cappi sin imaginar que estaba documentando los instantes previos a su desaparición. En el video, que se convirtió en uno de los documentos clave del incidente para las autoridades, se escucha su voz con una pregunta que resume la desorientación de los primeros segundos: «¿Dónde estás gordito? No te veo». La grabación quedó como testimonio del momento exacto en que se perdió contacto visual con el deportista, alrededor de las 17.15 horas.. Veinte horas de búsqueda. La Prefectura Naval Argentina desplegó un operativo de búsqueda que se prolongó durante casi veinte horas a lo largo de la laguna y sus alrededores sin dar con el paradero de Cappi. El viernes al mediodía, los equipos de rescate hallaron el cuerpo en el canal de derivación frente al Club Náutico El Quillá, a unos 15 kilómetros del punto donde fue visto por última vez. La fiscal María Laura Urquiza asumió la investigación y ordenó una autopsia para determinar las causas del fallecimiento, cuyo esclarecimiento sigue abierto.. Quienes participaron en la búsqueda señalaron que Cappi llevaba todo el equipamiento de seguridad reglamentario: casco, chaleco salvavidas, traje de neoprene y botas específicas. Las condiciones meteorológicas tampoco apuntaban a un día extremo. A mediodía se habían registrado rachas de hasta 70 km/h y olas superiores al metro de altura, pero en la franja horaria del accidente el viento se había moderado hasta los 40-45 km/h, umbrales que los especialistas consideran habituales y manejables para alguien con el nivel de experiencia que tenía Cappi.. Las hipótesis de los especialistas. Entre las líneas de investigación que manejan los expertos figura la posibilidad de que Cappi quedara enredado con las líneas de la vela tras una caída. Otra hipótesis apunta a que corrientes subacuáticas, camalotes o ramas arrastradas por el agua pudieron haberle impedido salir a tiempo. Las autoridades trabajan para determinar cuál de estos factores, o qué combinación de ellos, explica lo ocurrido en El Chaquito.. El caso golpea con fuerza al deporte náutico provincial. Según referentes del sector, la muerte de Cappi supone el primer fallecimiento registrado en Santa Fe durante la práctica de vela o kitesurf. La huella que dejó en la comunidad deportiva, en sus alumnos y en quienes lo conocieron trascendió el círculo inmediato de allegados. Lo describían como una persona generosa y apasionada por la enseñanza, que ponía especial empeño en acompañar a quienes llegaban al agua con miedo. Había fundado su propia escuela de kitesurf y en ella transmitía técnicas y protocolos de seguridad con la misma dedicación que luego volcaba en sus clases de tiro.
Un experto deportista acuático ha sufrido una tragedia mientras se ejercitaba en su deporte favorito
Fernando Javier Cappi tenía 32 años, una escuela de kitesurf en Santa Fe y el apodo que ganó en la comunidad náutica de la región. Conocido como «El Chino», instructor de kitesurf y de tiro, era admirado por quienes lo trataron por la meticulosidad con que enseñaba y por su disposición a acompañar a los alumnos más inseguros. Todo ese recorrido terminó el jueves 6 de agosto en la laguna Setúbal, cuando Cappi desapareció de la superficie mientras realizaba maniobras en la zona conocida como El Chaquito, un punto habitual de encuentro de deportistas náuticos de la región.. La última imagen grabada desde la orilla. Karina Moya filmaba desde la orilla con el móvil cuando su pareja dejó de ser visible. Moya es ex campeona argentina y sudamericana de lanzamiento de martillo, y en ese momento registraba los saltos de Cappi sin imaginar que estaba documentando los instantes previos a su desaparición. En el video, que se convirtió en uno de los documentos clave del incidente para las autoridades, se escucha su voz con una pregunta que resume la desorientación de los primeros segundos: «¿Dónde estás gordito? No te veo». La grabación quedó como testimonio del momento exacto en que se perdió contacto visual con el deportista, alrededor de las 17.15 horas.. Veinte horas de búsqueda. La Prefectura Naval Argentina desplegó un operativo de búsqueda que se prolongó durante casi veinte horas a lo largo de la laguna y sus alrededores sin dar con el paradero de Cappi. El viernes al mediodía, los equipos de rescate hallaron el cuerpo en el canal de derivación frente al Club Náutico El Quillá, a unos 15 kilómetros del punto donde fue visto por última vez. La fiscal María Laura Urquiza asumió la investigación y ordenó una autopsia para determinar las causas del fallecimiento, cuyo esclarecimiento sigue abierto.. Quienes participaron en la búsqueda señalaron que Cappi llevaba todo el equipamiento de seguridad reglamentario: casco, chaleco salvavidas, traje de neoprene y botas específicas. Las condiciones meteorológicas tampoco apuntaban a un día extremo. A mediodía se habían registrado rachas de hasta 70 km/h y olas superiores al metro de altura, pero en la franja horaria del accidente el viento se había moderado hasta los 40-45 km/h, umbrales que los especialistas consideran habituales y manejables para alguien con el nivel de experiencia que tenía Cappi.. Las hipótesis de los especialistas. Entre las líneas de investigación que manejan los expertos figura la posibilidad de que Cappi quedara enredado con las líneas de la vela tras una caída. Otra hipótesis apunta a que corrientes subacuáticas, camalotes o ramas arrastradas por el agua pudieron haberle impedido salir a tiempo. Las autoridades trabajan para determinar cuál de estos factores, o qué combinación de ellos, explica lo ocurrido en El Chaquito.. El caso golpea con fuerza al deporte náutico provincial. Según referentes del sector, la muerte de Cappi supone el primer fallecimiento registrado en Santa Fe durante la práctica de vela o kitesurf. La huella que dejó en la comunidad deportiva, en sus alumnos y en quienes lo conocieron trascendió el círculo inmediato de allegados. Lo describían como una persona generosa y apasionada por la enseñanza, que ponía especial empeño en acompañar a quienes llegaban al agua con miedo. Había fundado su propia escuela de kitesurf y en ella transmitía técnicas y protocolos de seguridad con la misma dedicación que luego volcaba en sus clases de tiro.
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