Granada vuelve a mirar al suelo. La sucesión de terremotos registrada durante los últimos días, con movimientos que han llegado a sentirse en buena parte de Andalucía Oriental, ha generado inquietud entre la población y una pregunta que se repite cada vez con más frecuencia: ¿por qué tiembla tanto esta provincia?
Los últimos seísmos no son un fenómeno extraño desde el punto de vista geológico. Granada se encuentra en una de las áreas de mayor actividad sísmica de la Península Ibérica y cuenta con numerosos sistemas de fallas capaces de generar terremotos.
La actual serie ha vuelto a demostrarlo. Desde el terremoto registrado el pasado viernes se han contabilizado cientos de movimientos, aunque la mayoría son de pequeña magnitud y muchos pasan completamente inadvertidos para la población.
¿Por qué se producen tantos terremotos en Granada?
La explicación hay que buscarla bajo la superficie. Granada forma parte de las Cordilleras Béticas, una región especialmente activa desde el punto de vista tectónico.
En esta zona se dejan sentir los efectos de la convergencia entre las placas africana y euroasiática. Ese movimiento genera esfuerzos en la corteza terrestre que se transmiten a través de las numerosas fallas existentes en el sur de la Península.
Las rocas pueden soportar esa tensión durante un tiempo, pero cuando se supera su resistencia se produce una ruptura o un desplazamiento en una falla. La energía acumulada se libera entonces en forma de ondas sísmicas y el terreno tiembla.
La cuenca de Granada reúne precisamente numerosos sistemas de fallas activas. Esto explica que los terremotos de pequeña y moderada magnitud sean relativamente habituales en la provincia y que, en determinados momentos, puedan concentrarse numerosos movimientos en periodos cortos de tiempo.
¿Es normal que haya tantos terremotos seguidos?
La concentración de numerosos movimientos tampoco implica por sí misma que esté ocurriendo algo excepcional. Los terremotos pueden agruparse formando series sísmicas en las que, después de un movimiento de mayor magnitud, continúan produciéndose réplicas durante días o incluso durante periodos más prolongados.
Además, el número total puede resultar llamativo porque buena parte de esos movimientos son tan pequeños que la población no llega a percibirlos. En el último balance recogido antes de los nuevos terremotos de este martes, el IGN contabilizaba 348 movimientos desde el 14 de agosto, de los que únicamente 37 habían sido sentidos.
Granada ya ha vivido episodios similares. Entre 2020 y 2021, la serie sísmica de Atarfe-Santa Fe dejó más de 3.000 terremotos, algunos de ellos con magnitudes superiores a 4.
La profundidad también explica por qué algunos se sienten tanto
No todos los terremotos de una misma magnitud se perciben de la misma manera. Uno de los factores que puede marcar la diferencia es la profundidad a la que se produce el movimiento.
Cuando el foco está muy cerca de la superficie, las ondas sísmicas tienen que recorrer una distancia menor y el temblor puede sentirse con especial claridad en las localidades próximas al epicentro. Esta característica ayuda a entender por qué algunos de los últimos movimientos registrados en Granada han sido ampliamente percibidos.
También conviene diferenciar entre magnitud e intensidad. La magnitud mide el tamaño del terremoto, mientras que la intensidad refleja cómo se ha sentido y cuáles han sido sus efectos en un lugar concreto.
Granada tiene un largo historial de terremotos
La elevada actividad sísmica de Granada no es nueva. La provincia cuenta con numerosos antecedentes históricos y algunos de ellos tuvieron consecuencias mucho más graves que los movimientos registrados durante los últimos días.
Uno de los episodios más conocidos es el terremoto de Arenas del Rey de 1884, uno de los más destructivos registrados en Andalucía. Ya en época reciente, la provincia ha experimentado distintas series sísmicas y terremotos de magnitud superior a 4.
El propio registro del Instituto Geográfico Nacional recoge numerosos movimientos relevantes en la provincia durante las últimas décadas. La actividad de estos días se suma a ese historial y confirma el carácter sísmicamente activo de esta parte del sur peninsular.
¿Se puede saber cuándo llegará el próximo terremoto?
Pese al seguimiento permanente de la actividad sísmica, actualmente no es posible predecir con precisión cuándo se producirá un terremoto ni determinar de antemano su magnitud.
Los especialistas pueden estudiar las fallas, analizar las series sísmicas e identificar las zonas donde existe una mayor peligrosidad, pero la aparición de numerosas réplicas no permite establecer una fecha para el siguiente movimiento.
Por eso, que Granada registre cientos de pequeños terremotos no significa necesariamente que vaya a producirse otro de mayor magnitud. La elevada actividad responde a las características geológicas de una provincia acostumbrada históricamente a convivir con los movimientos de la tierra.
Granada vuelve a mirar al suelo. La sucesión de terremotos registrada durante los últimos días, con movimientos que han llegado a sentirse en buena parte de Andalucía Oriental, ha generado inquietud entre la población y una pregunta que se repite cada vez con más frecuencia: ¿por qué tiembla tanto esta provincia?. Los últimos seísmos no son un fenómeno extraño desde el punto de vista geológico. Granada se encuentra en una de las áreas de mayor actividad sísmica de la Península Ibérica y cuenta con numerosos sistemas de fallas capaces de generar terremotos.. La actual serie ha vuelto a demostrarlo. Desde el terremoto registrado el pasado viernes se han contabilizado cientos de movimientos, aunque la mayoría son de pequeña magnitud y muchos pasan completamente inadvertidos para la población.. ¿Por qué se producen tantos terremotos en Granada?. La explicación hay que buscarla bajo la superficie. Granada forma parte de las Cordilleras Béticas, una región especialmente activa desde el punto de vista tectónico.. En esta zona se dejan sentir los efectos de la convergencia entre las placas africana y euroasiática. Ese movimiento genera esfuerzos en la corteza terrestre que se transmiten a través de las numerosas fallas existentes en el sur de la Península.. Las rocas pueden soportar esa tensión durante un tiempo, pero cuando se supera su resistencia se produce una ruptura o un desplazamiento en una falla. La energía acumulada se libera entonces en forma de ondas sísmicas y el terreno tiembla.. La cuenca de Granada reúne precisamente numerosos sistemas de fallas activas. Esto explica que los terremotos de pequeña y moderada magnitud sean relativamente habituales en la provincia y que, en determinados momentos, puedan concentrarse numerosos movimientos en periodos cortos de tiempo.. ¿Es normal que haya tantos terremotos seguidos?. La concentración de numerosos movimientos tampoco implica por sí misma que esté ocurriendo algo excepcional. Los terremotos pueden agruparse formando series sísmicas en las que, después de un movimiento de mayor magnitud, continúan produciéndose réplicas durante días o incluso durante periodos más prolongados.. Además, el número total puede resultar llamativo porque buena parte de esos movimientos son tan pequeños que la población no llega a percibirlos. En el último balance recogido antes de los nuevos terremotos de este martes, el IGN contabilizaba 348 movimientos desde el 14 de agosto, de los que únicamente 37 habían sido sentidos.. Granada ya ha vivido episodios similares. Entre 2020 y 2021, la serie sísmica de Atarfe-Santa Fe dejó más de 3.000 terremotos, algunos de ellos con magnitudes superiores a 4.. La profundidad también explica por qué algunos se sienten tanto. No todos los terremotos de una misma magnitud se perciben de la misma manera. Uno de los factores que puede marcar la diferencia es la profundidad a la que se produce el movimiento.. Cuando el foco está muy cerca de la superficie, las ondas sísmicas tienen que recorrer una distancia menor y el temblor puede sentirse con especial claridad en las localidades próximas al epicentro. Esta característica ayuda a entender por qué algunos de los últimos movimientos registrados en Granada han sido ampliamente percibidos.. También conviene diferenciar entre magnitud e intensidad. La magnitud mide el tamaño del terremoto, mientras que la intensidad refleja cómo se ha sentido y cuáles han sido sus efectos en un lugar concreto.. Granada tiene un largo historial de terremotos. La elevada actividad sísmica de Granada no es nueva. La provincia cuenta con numerosos antecedentes históricos y algunos de ellos tuvieron consecuencias mucho más graves que los movimientos registrados durante los últimos días.. Uno de los episodios más conocidos es el terremoto de Arenas del Rey de 1884, uno de los más destructivos registrados en Andalucía. Ya en época reciente, la provincia ha experimentado distintas series sísmicas y terremotos de magnitud superior a 4.. El propio registro del Instituto Geográfico Nacional recoge numerosos movimientos relevantes en la provincia durante las últimas décadas. La actividad de estos días se suma a ese historial y confirma el carácter sísmicamente activo de esta parte del sur peninsular.. ¿Se puede saber cuándo llegará el próximo terremoto?. Pese al seguimiento permanente de la actividad sísmica, actualmente no es posible predecir con precisión cuándo se producirá un terremoto ni determinar de antemano su magnitud.. Los especialistas pueden estudiar las fallas, analizar las series sísmicas e identificar las zonas donde existe una mayor peligrosidad, pero la aparición de numerosas réplicas no permite establecer una fecha para el siguiente movimiento.. Por eso, que Granada registre cientos de pequeños terremotos no significa necesariamente que vaya a producirse otro de mayor magnitud. La elevada actividad responde a las características geológicas de una provincia acostumbrada históricamente a convivir con los movimientos de la tierra.
La provincia se encuentra en una de las zonas con mayor actividad sísmica de la Península Ibérica, donde confluyen diferentes fallas y se dejan sentir los efectos de la convergencia entre las placas africana y euroasiática
Granada vuelve a mirar al suelo. La sucesión de terremotos registrada durante los últimos días, con movimientos que han llegado a sentirse en buena parte de Andalucía Oriental, ha generado inquietud entre la población y una pregunta que se repite cada vez con más frecuencia: ¿por qué tiembla tanto esta provincia?. Los últimos seísmos no son un fenómeno extraño desde el punto de vista geológico. Granada se encuentra en una de las áreas de mayor actividad sísmica de la Península Ibérica y cuenta con numerosos sistemas de fallas capaces de generar terremotos.. La actual serie ha vuelto a demostrarlo. Desde el terremoto registrado el pasado viernes se han contabilizado cientos de movimientos, aunque la mayoría son de pequeña magnitud y muchos pasan completamente inadvertidos para la población.. ¿Por qué se producen tantos terremotos en Granada?. La explicación hay que buscarla bajo la superficie. Granada forma parte de las Cordilleras Béticas, una región especialmente activa desde el punto de vista tectónico.. En esta zona se dejan sentir los efectos de la convergencia entre las placas africana y euroasiática. Ese movimiento genera esfuerzos en la corteza terrestre que se transmiten a través de las numerosas fallas existentes en el sur de la Península.. Las rocas pueden soportar esa tensión durante un tiempo, pero cuando se supera su resistencia se produce una ruptura o un desplazamiento en una falla. La energía acumulada se libera entonces en forma de ondas sísmicas y el terreno tiembla.. La cuenca de Granada reúne precisamente numerosos sistemas de fallas activas. Esto explica que los terremotos de pequeña y moderada magnitud sean relativamente habituales en la provincia y que, en determinados momentos, puedan concentrarse numerosos movimientos en periodos cortos de tiempo.. ¿Es normal que haya tantos terremotos seguidos?. La concentración de numerosos movimientos tampoco implica por sí misma que esté ocurriendo algo excepcional. Los terremotos pueden agruparse formando series sísmicas en las que, después de un movimiento de mayor magnitud, continúan produciéndose réplicas durante días o incluso durante periodos más prolongados.. Además, el número total puede resultar llamativo porque buena parte de esos movimientos son tan pequeños que la población no llega a percibirlos. En el último balance recogido antes de los nuevos terremotos de este martes, el IGN contabilizaba 348 movimientos desde el 14 de agosto, de los que únicamente 37 habían sido sentidos.. Granada ya ha vivido episodios similares. Entre 2020 y 2021, la serie sísmica de Atarfe-Santa Fe dejó más de 3.000 terremotos, algunos de ellos con magnitudes superiores a 4.. La profundidad también explica por qué algunos se sienten tanto. No todos los terremotos de una misma magnitud se perciben de la misma manera. Uno de los factores que puede marcar la diferencia es la profundidad a la que se produce el movimiento.. Cuando el foco está muy cerca de la superficie, las ondas sísmicas tienen que recorrer una distancia menor y el temblor puede sentirse con especial claridad en las localidades próximas al epicentro. Esta característica ayuda a entender por qué algunos de los últimos movimientos registrados en Granada han sido ampliamente percibidos.. También conviene diferenciar entre magnitud e intensidad. La magnitud mide el tamaño del terremoto, mientras que la intensidad refleja cómo se ha sentido y cuáles han sido sus efectos en un lugar concreto.. Granada tiene un largo historial de terremotos. La elevada actividad sísmica de Granada no es nueva. La provincia cuenta con numerosos antecedentes históricos y algunos de ellos tuvieron consecuencias mucho más graves que los movimientos registrados durante los últimos días.. Uno de los episodios más conocidos es el terremoto de Arenas del Rey de 1884, uno de los más destructivos registrados en Andalucía. Ya en época reciente, la provincia ha experimentado distintas series sísmicas y terremotos de magnitud superior a 4.. El propio registro del Instituto Geográfico Nacional recoge numerosos movimientos relevantes en la provincia durante las últimas décadas. La actividad de estos días se suma a ese historial y confirma el carácter sísmicamente activo de esta parte del sur peninsular.. ¿Se puede saber cuándo llegará el próximo terremoto?. Pese al seguimiento permanente de la actividad sísmica, actualmente no es posible predecir con precisión cuándo se producirá un terremoto ni determinar de antemano su magnitud.. Los especialistas pueden estudiar las fallas, analizar las series sísmicas e identificar las zonas donde existe una mayor peligrosidad, pero la aparición de numerosas réplicas no permite establecer una fecha para el siguiente movimiento.. Por eso, que Granada registre cientos de pequeños terremotos no significa necesariamente que vaya a producirse otro de mayor magnitud. La elevada actividad responde a las características geológicas de una provincia acostumbrada históricamente a convivir con los movimientos de la tierra.
